Washington, Estados Unidos, 16 de julio. El presidente estadunidense Donald Trump utilizó un discurso en horario estelar de TV para volver a sembrar dudas sobre los resultados de elecciones pasadas, reavivando un tema que desde hace tiempo ha usado para lanzar afirmaciones no comprobadas y negar su derrota en las elecciones de 2020.
La fijación de Trump con su derrota ante Joe Biden hace seis años y las teorías —desmentidas desde hace tiempo— que ha difundido al respecto son asuntos que todavía menciona con regularidad cuando aborda otros temas. Pero elevar esos asuntos profundamente políticos y conspirativos a un discurso presidencial en horario estelar subraya hasta qué punto Trump ha utilizado su segundo mandato tanto para saltarse normas como para aferrarse a viejos agravios.
El discurso de Trump presentó acusaciones de interferencia e influencia de maneras que carecían de contexto clave, y no aportó pruebas de que los votos hubieran sido manipulados o de que el resultado electoral hubiera sido alterado.
Trump comenzó la noche del jueves con una advertencia sobre lo que describió como fallas en el sistema de votación, y afirmó que publicaría documentos previamente clasificados relacionados con las elecciones de 2020 y 2018, cuando perdió la elección presidencial y su partido sufrió derrotas.
No sembró dudas sobre sus victorias electorales en 2016 o 2024.
"Estados Unidos está de vuelta y le está yendo muy bien, pero todavía tenemos un gran desafío que debe abordarse con urgencia, porque ningún país puede ser grande sin elecciones justas y honestas", aseveró.
Afirmó que todos los estadunidenses deberían tener la certeza de que sus elecciones están libres de fraude e interferencias.
"Lamentablemente, el sistema que tenemos hoy está catastróficamente por debajo de ese estándar", añadió.
Trump utilizó sus declaraciones para justificar su propuesta ante el Congreso para una ley de identificación de votantes, alegando que es "urgentemente necesaria para detener las vulnerabilidades que he mencionado".
Mientras Trump hablaba, la Casa Blanca presentó un sitio web que contenía documentos que fueron presentados sin contexto e incluían fragmentos divulgados selectivamente de expedientes de investigación, análisis de inteligencia y correspondencia.
En particular, Trump se centró en China, pero pasó por alto a Rusia, un país que funcionarios de inteligencia han dicho que favoreció a Trump en 2016 y 2020, y que participó en amplias campañas de influencia destinadas a impulsarlo por encima de Biden en esta última elección.
Los discursos presidenciales en horario estelar suelen reservarse para hitos importantes o acontecimientos de relevancia nacional.
Trump lo hizo por última vez en abril para hablar sobre la guerra con Irán, un mes después de que comenzara. Dijo entonces que Estados Unidos cumpliría sus objetivos "muy pronto" y que "la parte difícil ya está hecha, así que debería ser fácil". Sin embargo, la guerra se ha prolongado y los ataques entre Estados Unidos e Irán se han intensificado esta semana.
Trump también pronunció en diciembre un discurso en horario estelar con fuerte carga política, en el que intentó culpar del difícil clima económico a los demócratas.
Las cadenas de televisión ABC, NBC y CNN decidieron no emitir las declaraciones en directo, pero sí ofrecerlas completas en sus plataformas de streaming e interrumpir la programación de la cadena según fuera necesario.
CBS y MS NOW interrumpieron el discurso de Trump antes de que terminara, mientras que Fox News continuó transmitiendo su alocución.
Trump criticó a los medios por no emitirlo en directo y los acusó de ser "parte de un complot".

