El Departamento de Justicia de Estados Unidos anuncia una acusación penal en su contra por conspiración para asesinar y sanciones a otros líderes y empresas del autoritarismo.
El gobierno de Estados Unidos acusó de manera formal al expresidente de Cuba, Raúl Castro Ruz, de los delitos de “conspiración para asesinar ciudadanos estadunidenses” y “destrucción de aeronaves” por la muerte de cuatro personas que se encontraban a bordo de dos aviones derribados en 1996 por militares cubanos.
En aquel año el exgobernante era ministro de las Fuerzas Armadas de Cuba, por lo que se le atribuye el haber ordenado el derribo de las aeronaves, que de acuerdo con la versión de las autoridades estadunidenses se ubicaban en “aguas internacionales”.
La acusación presentada por el Departamento de Justicia norteamericano se anunció en el marco de una serie de señalamientos de la administración de Donald Trump en el sentido de que el régimen cubano representa una “amenaza a la seguridad” de su país.
Por lo pronto, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y su Relatoría Especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (Redesca) recién manifestaron su preocupación por “el agravamiento de la crisis humanitaria en Cuba, en un contexto de ausencia de institucionalidad democrática, así como de violaciones masivas, graves y sistemáticas de derechos humanos”.
La Comisión alertó sobre el “deterioro de servicios esenciales, con impactos particularmente graves sobre las personas privadas de libertad y otros grupos en situación de vulnerabilidad, como niñas, niños y adolescentes, mujeres embarazadas y personas mayores”.
De hecho, informes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europea (UE) y organismos civiles dan cuenta de que los habitantes de la isla sufren una crisis humanitaria y son víctimas de la represión.
Comprometidos
El pasado miércoles 20 de mayo el Departamento de Justicia del gobierno de EU reveló una “acusación formal sustantiva” contra Raúl Modesto Castro Ruz, además de Lorenzo Alberto Pérez-Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas y Luis Raúl González-Pardo Rodríguez, por su “presunta participación en el derribo el 24 de febrero de 1996 de dos aeronaves civiles estadunidenses operadas por la organización Brothers to the Rescue (BTTR), sobre aguas internacionales”.
Todd Blanche, fiscal general en funciones, señaló: “Más de tres décadas después, estamos decididos a llevar ante la justicia a los responsables de los asesinatos de Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales”.
Por primera vez en casi 70 años, dijo, “altos mandos del régimen cubano han sido acusados en Estados Unidos por presuntos actos de violencia que resultaron en la muerte de ciudadanos estadunidenses. El presidente Donald Trump y el Departamento de Justicia están comprometidos para restablecer un principio fundamental: si matan a estadunidenses, los perseguiremos. Sin importar quiénes sean. Sin importar el cargo que tengan”.
Recordó también que “durante casi 30 años las familias de los cuatro asesinados han esperado justicia (…) Eran civiles desarmados y realizaban misiones humanitarias para el rescate y la protección de personas que huían de la opresión”.
El fiscal precisó que la acusación formulada “incluye cargos de conspiración para dar muerte a ciudadanos estadunidenses, dos cargos de destrucción de aeronaves y cuatro cargos de asesinato”.
Advirtió que “de ser declarados culpables, los acusados se enfrentan a una pena máxima de muerte o cadena perpetua por los cargos de asesinato y conspiración para matar a nacionales estadunidenses”.

Consultado sobre hasta dónde llegarán las autoridades para garantizar que Castro Ruz enfrente los cargos en Estados Unidos, Blanche respondió: “Se emitió una orden de arresto en su contra. Así que esperamos que se presente aquí (en EU) por su propia voluntad o por cualquier otra forma y vaya a prisión”.
El anuncio del fiscal general se llevó a cabo en la denominada Freedom Tower de Miami, Florida, donde le acompañaron el fiscal federal Reding Quiñones; la senadora federal Ashley Moody; el vicedirector de la Oficina Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés), Christopher G. Raia; y el fiscal general de Florida, James Uthmeier.
Los fiscales federales adjuntos Abbie D. Waxman y Michael E. Gilfarb, del Distrito Sur de Florida, llevan la acusación en el caso, mientras que la investigación está dirigida por la oficina local del FBI en Miami.
Luego del anuncio del Departamento de Justicia, decenas de manifestantes se congregaron en sitios públicos de Miami para celebrar. “Confiamos en que acabarán con el régimen comunista que hace 67 años está destruyendo nuestro país”, expresaron algunos de los participantes.
En tanto, disidentes del régimen cubano que tuvieron que huir de la isla también insistieron en que se debe “poner fin a la represión” en Cuba.
Por ejemplo, el activista José Daniel Ferrer (quien recién fue recibido por Isabel Díaz Ayuso en Madrid, España) reiteró que el gobierno de su país es “una dictadura cruel” que “desprecia profundamente al cubano”.
Tiranos
El martes 19 de mayo el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, difundió un mensaje por video en el que reafirmó “el inquebrantable apoyo de Estados Unidos al pueblo cubano y sus anhelos de lograr la libertad, la dignidad y la autodeterminación”.
Rubio abordó en sus declaraciones “el sufrimiento continuo que el pueblo cubano soporta tras 67 años de tiranía, censura y abusos de derechos humanos por el régimen ilegítimo”.
Explicó que “la razón por la que se ven obligados a sobrevivir 22 horas al día sin electricidad no se debe a un ‘bloqueo’ petrolero por parte de Estados Unidos. Como ustedes saben, mejor que nadie, llevan años sufriendo de apagones. La verdadera razón por la que no tienen electricidad, combustible ni alimentos es porque quienes controlan su país han saqueado miles de millones de dólares, pero nada ha sido utilizado para ayudar al pueblo”.
Para sustentar sus argumentos el secretario de Estado les ofreció una prueba: “Hace 30 años Raúl Castro fundó una empresa llamada GAESA. Esta empresa es propiedad de las Fuerzas Armadas, está operada por ellos y cuenta con ingresos tres veces superiores al presupuesto de su gobierno actual. Hoy, mientras ustedes sufren, estos empresarios tienen 18 mil millones de dólares en activos y controlan 70% de la economía de Cuba”.
Añadió: “Obtienen ganancias de hoteles, construcciones, bancos, tiendas e incluso del dinero que sus familiares les envían desde Estados Unidos. Todo, todo pasa por sus manos. De esas remesas ellos retienen un porcentaje, pero de las ganancias de GAESA nada llega a ustedes”.
Y puntualizó: “En vez de usar el dinero para comprar petróleo, como todos los otros países del mundo, dependieron del petróleo gratis para quedarse con el dinero. Pero ahora que dejó de llegarles el petróleo gratis, ellos compran combustible para sus generadores y sus vehículos mientras que al pueblo se les pide que se sacrifiquen”.
Rubio aseguró que “hoy Cuba no está controlada por ninguna ‘revolución’. Cuba está controlada por GAESA. Un ‘Estado dentro del Estado’ que no rinde cuentas a nadie y acapara las ganancias de sus negocios para beneficio de una pequeña élite. Y el único rol que desempeña el llamado ‘gobierno’ es exigirles a ustedes que sigan haciendo ‘sacrificios’ y reprimiendo a cualquiera que se atreva a quejarse”.
El funcionario estadunidense aclaró que, en principio, se ofrece una ayuda de 100 millones de dólares en alimentos y medicinas para los cubanos, “pero tienen que ser distribuidos directamente al pueblo cubano por la Iglesia católica u otro grupo caritativo de confianza. No robados por GAESA para que los vendan en sus tiendas”.
Finalmente, planteó que en la región del Caribe existen países con importantes desarrollos turísticos, estabilidad económica, empleo para sus habitantes y oportunidades de emprendimiento, además de respeto a las libertades fundamentales: “Todo esto existe en las Bahamas, en la República Dominicana, Jamaica e incluso a tan solo 90 millas, en Florida. Si ser dueño de su propio negocio y tener el derecho al voto es posible alrededor de Cuba, ¿por qué no es posible para ustedes dentro de Cuba? Actualmente lo único que se interpone en el camino hacia un mejor futuro son quienes controlan su país”.
Deterioro profundo
Apenas el 15 de mayo pasado funcionarios de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que desarrollaron una misión en Cuba advirtieron que la situación humanitaria en ese país “se está volviendo cada vez más grave debido a la prolongada escasez de combustible, los apagones y las presiones económicas que afectan el acceso a la salud, los alimentos, el agua y otros servicios esenciales”.
Ante ello, la OEA reforzó el monitoreo de la situación y hace unos días reportó: “Se observa un deterioro significativo desde finales de 2025, asociado a una reducción severa en el suministro de combustibles hacia la isla y a un contexto de alta vulnerabilidad social y situación sanitaria crítica”.
A lo anterior “se suma el aumento sostenido de los precios de los alimentos y extensos cortes de electricidad en el país. Asimismo, la alta dependencia de combustibles importados incrementa la fragilidad del sistema sanitario, en un escenario de desabastecimiento de insumos y medicamentos, y de limitaciones diagnósticas y terapéuticas (…) Apenas 3% de las personas encuestadas habría logrado obtenerlos en farmacias sin problemas”.
Adicionalmente, “se han registrado cortes de electricidad prolongados, que han afectado gravemente el acceso al agua potable, en un contexto en el que solo 15% de los hogares recibiría el servicio de manera continua según los últimos datos disponibles”.
Prohibición
La CIDH advirtió que “la crisis humanitaria se desarrolla en un contexto de graves violaciones de derechos humanos y serios problemas estructurales, especialmente por la continuidad de un modelo de partido único, la ausencia de elecciones libres y de pluralismo político, así como de la prohibición de la asociación con fines políticos”.
En sus reiterados informes especiales sobre Cuba, la CIDH viene alertando a la comunidad internacional sobre el impacto negativo en los derechos humanos de ese modelo político de Estado respecto de dos aspectos principales: “Por un lado, mediante la profundización de la represión por parte del Estado con el fin de amedrentar y reprimir sistemáticamente a quienes expresan desacuerdo con el gobierno o son considerados opositores-disidentes del Partido Comunista. Por otro lado, se impide la implementación de las reformas necesarias para restablecer la separación e independencia de los poderes públicos, combatir la impunidad en casos de violaciones de derechos humanos y mejorar las condiciones de vida”.

La CIDH advirtió que “la represión política en Cuba se encuentra en uno de sus momentos más críticos y alarmantes de su historia reciente, con niveles históricamente altos de detenciones y una persecución sistemática dirigida específicamente a silenciar las voces de la población cubana que exige libertad y democracia”.
El martes 19 de mayo, Kaja Kallas, alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, advirtió que Cuba “debería poner fin a la represión política”, al mismo tiempo que aseguró que “hoy es preferible una reforma negociada” a que el país “se derrumbe mañana”.
Sobre el tema económico, la representante de la UE agregó: “La Habana también debería poner fin al control intransigente sobre la economía, que está reteniendo al país. La apertura a la iniciativa privada, la inversión, el espíritu empresarial y la modernización económica es esencial”.
A su juicio, la situación del país “es el resultado de décadas de fracasos económicos estructurales y el impacto de las restricciones y medidas externas en curso”.
Finalmente, aseguró que el apoyo humanitario “no resolverá la crisis de Cuba”.
Ante los múltiples reportes de la ONU, la OEA y organizaciones civiles como Amnistía Internacional o Human Rights Watch, las autoridades de la isla suelen responder que se trata de ataques de los “imperialistas” hacia la “Revolución cubana”.
Por ejemplo, al siguiente día de la acusación del Departamento de Justicia contra Raúl Castro el gobierno cubano emitió una “declaración” en el diario Granma, órgano de difusión del Partido Comunista de Cuba, en la que apuntó: “El pueblo cubano reafirma la decisión inconmovible de defender la patria y su revolución socialista y, con la mayor fuerza y firmeza, su respaldo irrestricto e invariable al general de ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución cubana”.
Portaaviones
La semana del 18 al 22 de mayo el tema de Cuba ocupó buena parte de la atención de la Casa Blanca.
El lunes 18, por ejemplo, el Departamento de Estado emitió un comunicado con el siguiente mensaje: “La Administración Trump continúa tomando medidas decisivas para proteger la seguridad nacional de Estados Unidos y privar al régimen comunista y al Ejército de Cuba del acceso a activos ilícitos. En virtud de la orden ejecutiva 14404 del presidente Trump del 1 de mayo de 2026, ‘Imposición de sanciones a los responsables de la represión en Cuba y de las amenazas a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos’, se ha designado a once miembros de la élite del régimen cubano y a tres organismos gubernamentales, entre los que se encuentran funcionarios públicos y figuras militares vinculadas al aparato de seguridad de Cuba, muchos de los cuales son responsables de la represión del pueblo cubano o han participado en ella”.
Los actores “alineados con el régimen son responsables del sufrimiento del pueblo cubano, del colapso de la economía cubana y de la utilización de Cuba para operaciones de inteligencia, militares y terroristas en el extranjero. Las designaciones de hoy restringen aún más la capacidad del régimen cubano para reprimir la voluntad del pueblo cubano”.
El anuncio sobre las sanciones se presentó justo cuando circuló en diversos medios informativos de Estados Unidos y otras naciones que Cuba cuenta con 300 drones militares proporcionados por los gobiernos de Rusia y de Irán y que planea utilizarlos contra Estados Unidos.
Si bien el gobierno de Cuba negó que tuviera intenciones de atacar a Estados Unidos, lo cierto es que en ningún momento mostró una disposición clara a entablar un diálogo y menos aún a liberar presos políticos o dejar de violar los derechos humanos de sus ciudadanos; en su lugar, las autoridades reforzaron las medidas represivas hacia la gente que protesta contra el régimen, a la vez que el dictador Miguel Díaz -Canel advirtió que habrá “un baño de sangre”.
El jueves 21 de mayo Trump dejó ver que la caída de la dictadura comunista cubana y el cambio de régimen es inminente. En una de sus declaraciones dijo: “Cuba nos está llamando. Cuba es una nación fallida. Necesitan ayuda y nosotros se la daremos”.
Ese mismo día el Comando Sur de Estados Unidos publicó: “¡Bienvenidos al Caribe, Grupo de Ataque de Portaaviones Nimitz! El portaaviones USS Nimitz, el Ala Aérea Embarcada 17, el USS Gridley y el USS Patuxent son el epítome de la preparación y presencia, el alcance y letalidad inigualables, y la ventaja estratégica. El USS Nimitz ha demostrado su destreza en combate en todo el mundo, asegurando la estabilidad y defendiendo la democracia desde el estrecho de Taiwán hasta el Golfo Arábigo”.
En los hechos, el gobierno de Estados Unidos confirmó un despliegue naval en la región sur del Caribe… muy cerca de Cuba.
Luego de la confirmación de la presencia de las naves estadunidenses, Rubio declaró que Raúl Castro “se convirtió en un fugitivo de la justicia de Estados Unidos” y dejó en claro que por el momento “no hablará” sobre cómo harán llegar al exdictador cubano ante la justicia de su país.
Dictadura asesina
BTTR era una organización con sede en Miami que realizaba operaciones de vuelos humanitarios a través del estrecho de Florida para buscar a migrantes cubanos en peligro en el mar.
A partir de principios de la década de 1990 agentes de inteligencia cubanos se infiltraron en la organización y transmitieron información detallada sobre sus operaciones de vuelo al gobierno cubano. Estos informes fueron presuntamente utilizados por los mandos militares para planificar la operación del 24 de febrero de 1996.
En ella tres aviones de la BTTR volaron desde el sur de Florida hacia Cuba. Aviones de combate militares cubanos, bajo la cadena de mando supervisada por Raúl Castro, dispararon misiles aire-aire contra dos aviones civiles Cessna desarmados, destruyéndolos sin previo aviso mientras volaban fuera del territorio cubano, lo que resultó en la muerte de cuatro nacionales estadunidenses: Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales.
Fuente: Departamento de Justicia de EU
Crisis económica
La economía decreció 2% en 2025.
La CEPAL establece que Cuba es la economía más pobre de esta región.
Mientras que la producción nacional de petróleo es de 40 mil barriles diarios, se requieren 100 mil barriles al día para las necesidades del país.
En 2018 la isla recibía alrededor de 4.2 millones de turistas; en 2025 la cifra bajó a 1.8 millones.
Se calcula que 13% de la población ha salido del país entre 2015 y 2024.
La caña de azúcar representaba 13% del total de las exportaciones en 2018 y disminuyó a 2% en 2024.
Una caja con 30 huevos cuesta alrededor de ocho dólares (casi 160 pesos).
Fuentes: Americas Society y Council of the Americas
Crisis humanitaria
- 89% de la población se mantiene en extrema pobreza.
- 78% manifiesta su intención de emigrar.
- 72% considera que el principal problema son los apagones.
- 33% afirma que ha dejado de hacer una de las tres comidas (desayuno, comida o cena).
- 3%, únicamente, accede a los medicamentos en los servicios de salud públicos.
- 72% de la población desempleada lleva más de un año buscando empleo.
- 92% de la población desaprueba al régimen castrista.
- 37% de los hogares recibe remesas de sus familiares en el extranjero.
Fuente: Observatorio Cubano de Derechos Humanos (2025)

