Londres, Inglaterra, 27 de julio. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, llegó a Reino Unido para una reunión con el primer ministro británico, Andy Burnham, una visita que, según Burnham, pretende señalar el apoyo "inquebrantable" del país a Kiev.
El viaje de Zelenskyy es el primero de un líder extranjero desde que Burnham asumió el cargo hace una semana. Su predecesor, Keir Starmer, estuvo en Kiev hace menos de dos semanas en su último viaje al extranjero antes de dejar el cargo.
Burnham será el quinto primer ministro británico que trate con Zelenskyy desde la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en 2022.
"Rusia no debe tener ninguna duda sobre nuestra determinación, y no daremos marcha atrás hasta lograr una paz duradera y justa para Ucrania", afirmó Burnham, quien pasó los últimos nueve años como alcalde del Gran Manchester y tiene poca experiencia en política exterior.
El viaje a una base naval en Portsmouth, en la costa sur de Inglaterra, se produce un día antes de que se espere que Zelenskyy se reúna con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Washington.
Zelenskyy publicó en X que había llegado a Reino Unido para la reunión con Burnham "así como con nuestros guerreros" en el Reino Unido.
Durante la visita a Portsmouth, en la costa sur de Inglaterra, Zelenskyy y Burnham se reunirán con más de 200 militares ucranianos que han pasado las últimas tres semanas en Reino Unido. Han participado en un ejercicio destinado a reforzar las capacidades de combate y las medidas contra minas en el mar Negro, informó el gobierno británico.
El Reino Unido proporcionará a Ucrania la propiedad intelectual que sustenta su nuevo sistema de guerra electrónica "Stone Cloak" ("Capa de piedra"), capaz de interferir las defensas antiaéreas rusas para impedir que se detecten drones, informó la oficina de Burnham.
Ucrania ha ampliado su campaña de ataques con drones cada vez más frecuentes dentro de Rusia, que han tenido como objetivo instalaciones petroleras, fábricas militares y, más recientemente, centros logísticos, llevando la guerra a millones de rusos y aumentando la presión sobre el presidente, Vladímir Putin.
Las incursiones han hecho añicos el relato de Putin de que el conflicto es algo que no afecta la vida de la gente común en su país. Pero él no se ha dejado disuadir y Rusia ha redoblado su campaña aérea, bombardeando regularmente a Ucrania con misiles y drones.

