Culiacán, Sinaloa, 26 de mayo. El gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, acudió a la Fiscalía para su comparecencia como parte de la investigación abierta en México tras las acusaciones de Estados Unidos por supuestos vínculos del político y parte de su equipo con el narcotráfico.
La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York señaló a Rocha Moya y a otros nueve funcionarios o exfuncionarios de Sinaloa por presuntos nexos con facciones del Cártel de Sinaloa -específicamente “Los Chapitos”-, incluyendo cargos relacionados con narcotráfico y armas.
A través de un mensaje publicado en su cuenta de X (@rochamoya_), Rocha Moya informó directamente a la opinión pública sobre su comparecencia y reafirmó su disposición a colaborar con las autoridades.
El alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, y el vicefiscal general de Sinaloa, Dámaso Castro Zaavedra, también comparecieron como testigos ante la delegación de la FGR en Culiacán. Los cargos que pesan sobre ellos en Estados Unidos son por asociación delictuosa para importar narcóticos, así como posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos y conspiración para poseer ese tipo de armamento.
A su salida de la sede de la delegación de la FGR, Castro Saavedra aseguró a la prensa que rechaza todas las acusaciones de vinculación con Los Chapitos y ha señalado que está cumpliendo con la citación que le enviaron. “Confiamos en las instituciones, en el trabajo de las investigaciones y en el esclarecimiento”, indicó. Sobre su retorno a su puesto como vicefiscal general de Sinaloa, del que pidió licencia a principios de mayo, el funcionario aseguró que de momento esperará a que se integre todo el proceso y la carpeta de investigación.
Rocha, junto a Gámez Mendivil y Castro Saavedra están en la mira de las autoridades estadunidenses junto al senador morenista, Enrique Inzunza; el exsecretario de Administración y Finanzas del Estado, Enrique Díaz Vega; los exjefes de la policía de investigación Marco Antonio Almanza Avilés y Alberto Jorge Contreras Núñez; el exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez; el exsubdirector de la policía del Estado, José Antonio Dionisio Hipólito; y el comandante de la policía municipal de la capital del Estado, Juan Valenzuela Milán. El fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, los acusa de conspirar con líderes del Cartel de Sinaloa con protección e información a cambio de apoyo político y sobornos. Por el momento, solo Díaz y Mérida Sánchez se han entregado a los agentes de Estados Unidos.
La presidente de México, Claudia Sheinbaum, señaló ayer que Rocha no tiene ninguna imputación formal en México todavía y que su citación es parte de las investigaciones que ha abierto la FGR tras la acusación de Estados Unidos. La presentación de funcionarios ante FGR forma parte de uno de los momentos históricos de la política local y nacional, pues los señalamientos incluyen presuntos sobornos y favores políticos para fortalecer a Los Chapitos, quienes han podido ampliar sus rutas, operativos, instalar personas clave en puestos gubernamentales y permanecer en libertad mientras hicieron actos criminales por la ayuda de los funcionarios.
Enrique Inzunza también acudió a dar su declaración
También el senador de Morena Enrique Inzunza acudió a la oficina de la Fiscalía General de la República (FGR) en Culiacán, Sinaloa, para prestar declaración en torno al señalamiento de Estados Unidos de que él y otro puñado de funcionarios presuntamente colaboran con el crimen organizado. El legislador se suma a Rubén Rocha, mandatario de Sinaloa con licencia, como parte de la investigación abierta. “Acudí sin acompañamiento jurídico y como abogado de mí mismo”, ha informado Inzunza a través de sus redes, donde ha defendido nuevamente su inocencia: “Lo hago desde la rectitud de hombre de la República y de sus leyes, con la convicción de la integridad de las instituciones que hemos construido los mexicanos”.

