Ciudad de México, 27 de abril de 2026. Reflexionar en torno a la paz exige una mirada que trascienda las fronteras geográficas, simbólicas, lingüísticas y materiales que han sido, en múltiples ocasiones, espacios de exclusión y vulneración de derechos humanos, consideró la secretaria académica de la Coordinación de Humanidades de la UNAM, Fiorella Mancini.
“Frente a ello, la idea de transnacionalización nos interpela a replantear esos límites para analizar posibilidades de fuerzas comunes”, dijo al inaugurar el Seminario Internacional “Transnacionalización de la Cultura de Paz en América del Norte”.
En la sala Mónica Verea del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) destacó que este encuentro académico impulsa el diálogo entre especialistas de contextos diversos, por ejemplo, de la Universidad de Notre Dame -que ha desarrollado modelos aplicados en más de 100 países para promocionar programas en este ámbito en instituciones de educación superior-, así como el análisis de principios universales y realidades locales.
Propone una mirada diferente y complementaria a la actual realidad geopolítica de retroceso democrático y decadencia en el cumplimiento de prerrogativas que se pensaban conquistadas. Queremos observarla a partir de lo que es posible: las resoluciones, diálogo y desafíos de integrar las diferencias, puntualizó Fiorella Mancini.
Nueva dimensión
De acuerdo con el director del CISAN, Juan Carlos Barrón Pastor, esta entidad universitaria realiza un trabajo de vinculación con las sedes de la UNAM en Estados Unidos (Chicago, San Antonio, Los Ángeles, Tucson, Boston y Seattle). Es el primer contacto para abordar todo tipo de violencias y conflictos que se viven en ambos lados de la frontera.
Ello nos llevó a la sensibilización para entender que las líneas de investigación que desarrollamos adquieren nueva dimensión si las vemos a la luz de la construcción de una cultura de paz, ya que esta es una manera de revertir las crecientes violencias que hay en México.
A decir de la titular del Programa Universitario sobre Cultura de Paz y Erradicación de las Violencias (PUCPAZ), Leticia Cano Soriano, los esfuerzos universitarios en torno a lograr esta forma de vida tienen que ver con crear comunidad, entretejiendo acciones, saberes y compromisos, a fin de proponer alternativas para su conformación.
Para la directora del Centro de Estudios para Extranjeros de la Universidad Nacional, Anel Pérez Martínez, en las herramientas lingüísticas es donde puede comenzar lo que llamamos discurso de odio, una de las fórmulas más potentes de agredir. No podemos imaginar la cultura de paz sin el lenguaje incluyente que aporta al pensamiento crítico, subrayó.
El profesor emérito de la Universidad Notre Dame y fundador del Instituto Krok de Estudios Internacionales de Paz de esta institución, George López, aporta a dicha actividad académica un modelo que consiste en intercambios de estudiantes estadounidenses con aquellos provenientes de zonas de guerra o conflicto.
Detalló que su enfoque es hacia la construcción de una paz estratégica donde existe formación en mediación, resolución social y labor comunitaria.
El Seminario fue organizado por la Coordinación de Humanidades; CISAN; Instituto de Investigaciones Sociales; Facultad de Psicología; Escuela Nacional de Trabajo Social; Centro de Estudios Mexicanos de la UNAM en Chicago y la Universidad de Notre Dame (con sede en Indiana, Estados Unidos).

