Ciudad de México, a 27 de agosto. El crecimiento de vehículos motores como automóviles y motocicletas puede generar un círculo que deteriora progresivamente la calidad y competitividad del transporte público, advirtió Juan Carlos Muñoz, profesor de la Pontificia Universidad Católica de Chile y ex ministro de Transportes y Telecomunicaciones de ese país, durante la séptima y última sesión del Programa Ejecutivo “Fundamentos del Transporte Público para Autoridades”.
Para el especialista, mayor congestión reduce la velocidad comercial, obliga a disponer de más vehículos para mantener frecuencias, incrementa costos y termina por afectar tanto la calidad como la competitividad del transporte público, por lo cual, dijo, la gobernanza es una condición indispensable para que los sistemas de movilidad funcionen de manera equilibrada.
En consecuencia, planteó la necesidad de que el transporte colectivo recupere su carácter fundamental en la ciudad, mediante políticas públicas capaces de impulsar infraestructura exclusiva, inversión, subsidios y medidas que permitan gestionar de manera más equilibrada la motorización privada.
Asimismo, destacó que, a diferencia de otros modos, cuando el transporte público aumenta su demanda incrementa sus frecuencias y es más eficiente, lo que genera beneficios tanto para quienes lo utilizan, como para el conjunto de la ciudad.
Desde esta perspectiva, la gobernanza adquiere una dimensión estratégica, porque la autoridad debe coordinar decisiones sobre infraestructura, tarifas, operación, contratos, financiamiento, espacio público, desarrollo urbano, e incluso las reglas que determinan el comportamiento de los operadores, de manera que cada componente contribuya a los objetivos de la ciudad.
Por otro lado, explicó que pagar al transporte público exclusivamente por kilómetros, puede generar poca atención a la demanda, mientras que vincular los ingresos al número de pasajeros limita el servicio en zonas u horarios de menor demanda, por lo que el desafío consiste en combinar ambos componentes y vincular parte de la remuneración con la calidad al usuario.
Indicó que, en la experiencia chilena, los contratos incorporan variables como kilómetros recorridos, pasajeros transportados, frecuencia, regularidad, puntualidad, estado de los vehículos y cumplimiento de las expediciones programadas, con la finalidad de alinear los incentivos con el resultado que la ciudad espera obtener.
Dijo que los beneficios de contar con reglas claras, competencia y estructuras financieras adecuadas, desembocan en importantes ahorros, tal como ocurrió con una de las licitaciones más recientes en Santiago, que generó ahorros superiores a 60 millones de dólares anuales.
Alertó que, para superar los ciclos electorales, son imprescindibles variables como tener continuidad de las políticas, capacidad institucional para aprender de las crisis y coordinación entre gobiernos, lo cual, en la experiencia chilena, se demuestra con una flota cercana al 60% de autobuses eléctricos.
La sesión de Muñoz cerró siete encuentros orientados a construir una visión integral del transporte público, en temas como su relación con la ciudad, financiamiento, planeación de redes, gestión, integración, cultura ciudadana y gobernanza.
El programa, organizado conjuntamente por la Unión Internacional de Transporte Público (UITP) y la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM), con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial, reunió a una primera generación de 25 autoridades y responsables técnicos.
Más de 130 personas solicitaron participar en esta edición, cuyo formato reducido permitió discutir problemas concretos de las instituciones y contrastar experiencias de México, América Latina y Europa.
El resultado trasciende los contenidos de las siete sesiones: por primera vez, un grupo de funcionarios públicos vinculados directamente con la movilidad cuenta con una formación común y una red de intercambio que puede fortalecer su capacidad para tomar decisiones sobre uno de los desafíos estructurales de las ciudades.
Durante la clausura, representantes del Banco Mundial, el BID, la AMTM y la UITP destacaron la importancia de fortalecer las capacidades institucionales y mantener abierta esta plataforma de conocimiento y colaboración, cuya iniciativa proviene del 17° Congreso Internacional de Transporte (17CIT), donde se abordó la necesidad de profesionalizar, transformar y fortalecer el transporte público como una política esencial para el desarrollo de las ciudades. La segunda edición del Programa Ejecutivo está prevista para la primavera de 2027.

