CDMX. 6 de agosto de 2026. La secretaria de Salud Pública de la Ciudad de México, doctora Nadine Gasman Zylbermann, encabezó la ceremonia de clausura de la cuarta generación y la apertura del siguiente grupo del Diplomado en Ética de la Salud, en la que se entregaron reconocimientos a las 188 personas que concluyeron el curso.
En su mensaje, en el auditorio del Instituto Nacional de Perinatología (INPer) Isidro Espinosa de los Reyes, la doctora Nadine Gasman Zylbermann destacó que en Salud Pública, la ética orienta decisiones que impactan la vida y el bienestar de comunidades enteras, y remarcó la importancia de esta rama del saber que contribuye a la determinación sobre cómo priorizar la prevención, distribuir los recursos para reducir desigualdades y garantizar que las políticas públicas beneficien a la población.
En este contexto, “formar profesionales con una sólida convicción ética no es una tarea complementaria, es una condición indispensable para seguir construyendo instituciones más cercanas y una ciudad que produce salud, donde cada decisión, por compleja que sea, tenga siempre como principio el respeto a la dignidad de las personas”, precisó la doctora Nadine Gasman.
Al respecto, el Subsecretario de Prestación de Servicios Médicos e Insumos de la Secretaría de Salud Pública de la CDMX, doctor Ricardo Barreiro Perera, explicó que el objetivo del plan de estudios del diplomado es mejorar la calidad de los servicios de salud.
A su vez, la directora del INPer, doctora Ana Cristina Arteaga Gómez, enfatizó que “este tipo de capacitación es indispensable en toda práctica sanitaria responsable, y nos permite colocar en el centro de nuestras decisiones la dignidad, los derechos humanos, la autonomía y el bienestar de las personas”.
El secretario técnico de la Comisión de Bioética de la Ciudad de México, doctor David Benítez Valladares, detalló que este curso no solo se limita a la bioética clínica sino que aborda aspectos de la ética en el primer nivel de atención, que es la Salud Pública, la promoción de la salud y la prevención.
Puntualizó que la matrícula del curso que recién fue clausurado contó con participantes de 27 estados de la República, con un 54 por ciento de la Ciudad de México y ocho por ciento del Estado de México. El curso por iniciar tiene representación de 19 estados.
En la cuarta generación la mayor participación fue de los Servicios de Salud del Instituto Mexicano del Seguro Social para el Bienestar (IMSS Bienestar), seguido del sector privado y de las Secretarías de Salud estatales con 21, 17 y 16 por ciento respectivamente.
Tras reconocer el esfuerzo de las y los graduados, la presidenta de la Comisión de Salud en el Congreso de la Ciudad de México, diputada Miriam Valeria Cruz Flores, aseguró que el conocimiento adquirido impactará en la atención en los hospitales, centros de salud e incluso en la comunidad, y expresó su reconocimiento a la labor de profesionalización de la Secretaría de Salud Pública capitalina.
Finalmente, la directora del Programa Universitario de Bioética de la UNAM, Jennifer Hincapié Sánchez, reconoció que, aún con los avances en los tratamientos, diagnósticos y la tecnología médica, la toma de decisiones “no es exclusivamente técnica sino profundamente ética”, y este diplomado es “el lugar donde la evidencia dialoga con la dignidad humana, donde las decisiones clínicas consideran las circunstancias concretas de cada persona y donde las políticas sanitarias adquieren un rostro humano”.
El programa académico del diplomado es coordinado por la Comisión de Bioética de la CDMX y el Programa Universitario de Bioética de la Universidad Nacional Autónoma de México. Es impartido por docentes del Instituto Politécnico Nacional, de la Universidad Autónoma Metropolitana, de la Universidad de la Salud, de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, así como del Instituto Mexicano del Seguro Social, el IMSS Bienestar, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, Petróleos Mexicanos, la Secretaría de Marina y la Secretaría de Salud Pública.

