Ciudad de México, a 9 de agosto. Después de reconocer que el crecimiento desordenado de las ciudades ha provocado viajes más largos, mayores costos de operación y una creciente dependencia del automóvil, el Programa Ejecutivo "Fundamentos del Transporte Público para Autoridades" avanzó en la discusión sobre el futuro de la movilidad, con el fin de responder una de las preguntas más complejas para cualquier gobierno: ¿quién debe financiar el transporte público que requieren las ciudades?
Organizado de forma virtual por la Unión Internacional de Transporte Público (UITP) y la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM), con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial, al momento se han realizado dos de siete sesiones, la inaugural fue impartida por Diego Monraz, secretario de Transporte de Jalisco y presidente de la Asociación Mexicana de Autoridades de Movilidad (AMAM).
El funcionario planteó que las políticas de movilidad deben dejar de medirse por la velocidad con que circulan los vehículos, para evaluarse por la facilidad con que las personas acceden a sus actividades cotidianas, con el fin de que el transporte público deje de ser considerado únicamente un servicio para trasladar pasajeros y se asuma como un elemento para mejorar la calidad de vida, impulsar la competitividad urbana y reducir las desigualdades.
Durante la siguiente sesión, Amado Crotte, especialista senior en transporte del BID, planteó que una de las tareas prioritarias de cualquier autoridad consiste en distinguir entre financiamiento y fondeo: el primero, dijo, permite obtener los recursos para construir infraestructura o adquirir vehículos, mientras que el segundo garantiza que existan ingresos suficientes para operar, mantener y sostener el sistema a lo largo del tiempo. La diferencia estriba en que una ciudad puede conseguir recursos para desarrollar una obra, pero carecer posteriormente de los medios para conservar la calidad del servicio.
También indicó que ninguna política tarifaria puede diseñarse sin conocer cuánto cuesta prestar el servicio, por lo que, para definir tarifas, evaluar subsidios, negociar contratos y planear procesos de modernización con criterios técnicos y no únicamente políticos, las autoridades requieren información confiable sobre flota, demanda, ingresos, costos operativos, kilómetros recorridos y desempeño de las rutas.
Acerca del papel que juegan los subsidios como una herramienta de política pública, los participantes coincidieron en que el transporte masivo genera beneficios que trascienden a quienes lo utilizan diariamente, por mejorar el acceso al empleo, la educación y los servicios, reducir la congestión vial y hacer un uso más eficiente del espacio urbano. Desde esa perspectiva, el subsidio puede formar parte de una estrategia integral de movilidad si responde a objetivos claramente definidos, cuenta con información suficiente y se administra con mecanismos transparentes.
Despertó gran interés la relación entre las inversiones en transporte y el valor urbano que generan, pues la construcción de una nueva estación, un corredor o una línea de transporte modifica la accesibilidad de amplias zonas de la ciudad, incrementa el valor del suelo y las oportunidades de desarrollo, lo cual abre la posibilidad a que parte de ese valor pueda recuperarse para reinvertirse en la propia movilidad, mediante instrumentos que fortalezcan el financiamiento de los sistemas.
Se consideraron viables experiencias internacionales que utilizan recursos obtenidos por el uso del automóvil para fortalecer el transporte público, si existen registros vehiculares confiables, capacidad institucional para recaudar, coordinación metropolitana y absoluta transparencia sobre el destino de esos recursos, además de mejoras visibles en la calidad del transporte para generar confianza entre la ciudadanía.
Durante la apertura, Vicente Torres, en representación de la UITP, y Nicolás Rosales Pallares, presidente de la AMTM, coincidieron que fortalecer las capacidades técnicas de quienes toman decisiones constituye uno de los principales objetivos del programa, frente a los crecientes desafíos urbanos y financieros que enfrentan las ciudades.
Este programa de formación ejecutiva fue anunciado por primera vez durante el 17° Congreso Internacional de Transporte (17CIT), donde especialistas nacionales e internacionales consideraron que la alta rotación de funcionarios en los distintos niveles de gobierno ha dificultado la continuidad de las políticas públicas y la consolidación de proyectos estratégicos de movilidad.
A partir de ese diagnóstico, la UITP y la AMTM impulsaron una estrategia permanente de profesionalización orientada a fortalecer la capacidad de decisión de las autoridades responsables de la movilidad, reducir las curvas de aprendizaje y acercar experiencias nacionales e internacionales que contribuyan a diseñar sistemas de transporte más eficientes, sostenibles e incluyentes.
En las dos primeras sesiones de este programa, se comenzó a construir una visión integral de la movilidad urbana: la primera mostró que el crecimiento desordenado de las ciudades aleja a las personas de sus oportunidades; la segunda aclaró que revertir esa tendencia exige modelos financieros sostenibles, instituciones con información confiable y decisiones públicas capaces de distribuir de manera equilibrada los costos y beneficios del transporte.
Las siguientes sesiones contarán con la presencia de especialistas, como Juan Carlos Muñoz, exministro de Transportes y Telecomunicaciones de Chile; Rafael Hernández Kotasek, exdirector del Instituto de Movilidad y Desarrollo Urbano Territorial de Yucatán; Carlos Cristóbal, consultor internacional y miembro de la Red SIMUS; Fernanda Rivera, especialista en transporte sustentable, con experiencia en movilidad ciclista e inclusión de género; Fabio Damasceno, secretario de Estado de Movilidad e Infraestructura de Espírito Santo y vicepresidente para América Latina de la UITP; Jaime Andrés Ortiz Rueda, gerente social y de servicio al cliente del Metro de Medellín, y Jesús Padilla Zenteno, presidente fundador de la AMTM, quienes abordarán temas como gobernanza, planeación de redes, integración de sistemas, cultura del transporte público y sostenibilidad, entre otros.

