Fragmentación de sistemas, causa central de la congestión vial: Grupo CISA

Dispersión del transporte público impide respuestas integrales y agrava el tráfico en ciudades, dice.

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Foto: Cortesía.
Nacional
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Ciudad de México, a 1 de marzo. La congestión vial que enfrentan las grandes ciudades tiene su raíz principal en la fragmentación de los sistemas de movilidad, advirtió Adrián Escamilla, director ejecutivo de Grupo CISA, durante el Foro de Diálogo de Alto Nivel sobre Congestión Vehicular “Congestión, accesibilidad y eficiencia en los sistemas de movilidad”, organizado por la Comisión Ambiental de la Megalópolis (Came) y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), en colaboración con la Unión Internacional de Transporte Público (UITP).

El directivo subrayó que la congestión es un fenómeno complejo y multivariable que no puede explicarse únicamente por el exceso de vehículos. Señaló que simplificar el diagnóstico conduce a soluciones parciales que no resuelven de fondo el problema, el cual está vinculado al diseño urbano, la localización de los centros económicos y, especialmente, a la falta de integración real del transporte público.

Escamilla explicó que actualmente coexisten subsistemas con distintos niveles de desarrollo —como corredores de alta capacidad y esquemas convencionales— que operan bajo condiciones desiguales. Esta fragmentación, dijo, impide reacciones rápidas de política pública, dificulta la coordinación institucional y deteriora la calidad del servicio para la mayoría de la población usuaria.

Entre las causas secundarias, el directivo destacó la insuficiencia del subsidio al transporte público, lo que limita la posibilidad de ofrecer un servicio eficiente, seguro y con frecuencias adecuadas. A ello se suma la dinámica urbana que ralentiza los tiempos de operación incluso en corredores confinados, lo que afecta la confiabilidad del sistema.

Estas reflexiones se dieron en la mesa “Autos, motocicletas y control del espacio vial”, donde también participó Sergio Mendoza Pucciarelli, de la Asociación Mexicana de Fabricantes e Importadores de Motocicletas (AMFIM), quien afirmó que, si el 25% de los conductores de automóviles migraran al uso de motocicleta, la congestión desaparecería por completo.

Por su parte, Osvaldo Belmont, director técnico de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), advirtió que en México no existe un mecanismo efectivo para retirar de circulación los vehículos más antiguos, lo que contribuye al crecimiento sostenido del parque vehicular.

En tanto, Leonardo Gómez Vargas, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP), reconoció que el transporte de carga en el país presenta una antigüedad promedio de 19 años, factor que incide tanto en eficiencia operativa como en impactos ambientales.

Como ruta de solución, Escamilla planteó la creación de una autoridad articuladora que integre a los distintos actores que inciden en la movilidad —incluidos sectores como salud, educación y desarrollo urbano— para alinear decisiones y acelerar la implementación de mejoras estructurales.

Asimismo, enfatizó que se requiere diseñar un sistema integral desde su origen y no continuar ensamblando subsistemas independientes. “No basta con articular lo existente; es indispensable concebir la movilidad de manera holística para garantizar eficiencia y calidad en el servicio”, puntualizó.

El directivo también llamó a establecer una planeación de largo plazo acompañada de presupuestación suficiente y sostenida, incluso mediante recursos etiquetados de forma permanente para el transporte público, lo cual permitiría elevar progresivamente la calidad del servicio y dar certidumbre a las inversiones

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