Ciudad de México, México, 1 de julio. Dos mujeres y un hombre fallecieron por asfixia durante la multitudinaria celebración que se escenificó la noche de martes en el centro de la capital mexicana tras la victoria que logró la selección de México sobre Ecuador, que le permitió avanzar a los octavos de final del Mundial.
Las muertes fueron confirmadas la madrugada del miércoles por la Secretaría de Salud capitalina, que indicó en su cuenta de X que en calles cercanas al céntrico Paseo de la Reforma fueron encontradas tres personas inconscientes que perecieron por asfixia. Los fallecidos tenían 48, 44 y 19 años. Las autoridades no ofrecieron detalles sobre cómo ocurrieron las muertes.
La alcaldesa de la Ciudad de México, Clara Brugada, informó en su cuenta de la red social que los equipos de emergencia atendieron de inmediato el reporte sobre las tres personas inconscientes, pero habían fallecido.
Brugada aprovechó para hacer un llamado a la población a celebrar "con responsabilidad, cuidado y empatía".
El martes por la noche, fuegos artificiales y cohetes se elevaron en torno al Monumento a la Independencia, conocido popularmente como el "Ángel", mientras una muchedumbre de mexicanos festejaba a lo largo de 5 kilómetros de avenidas, las que unen la principal plaza capitalina, apodada el "Zócalo", con las inmediaciones del Bosque de Chapultepec.
En la zona se instalaron decenas de pantallas enormes para seguir el partido de dieciseisavos de final de la Copa del Mundo, que México ganó 2-0 a Ecuador.
Toda la Ciudad de México estaba desbordada. Bandas improvisadas aparecían en las esquinas, carritos llenos de cohetes —conocidos como "toritos"— se abrían paso apenas por las calles abarrotadas de gente que no podía moverse.
Los envases con alcohol corrían de mano entre juerguistas jóvenes. Y cientos de personas intentaban acercarse al centro, unas con más éxito que otras.
La victoria fue la primera de México en un duelo mundialista de eliminación directa desde 1986, cuando el país albergó también el torneo.

