Los autobuses se convierten en fuentes de información para tomar decisiones

Cinco proyectos que desarrolla Grupo CISA plantean pasar de una gestión reactiva a modelos predictivos.

Transportistas 6 septiembre 2026.jpg
Foto: Cortesía.
Nacional
Compartir

Ciudad de México, a 6 de septiembre. Los autobuses han dejado de ser únicamente unidades destinadas al traslado de pasajeros, para convertirse en fuentes de información capaces de generar conocimiento que mejora la operación del transporte público.

Éste es uno de los principios que sustentan una nueva agenda de investigación aplicada, la cual se desarrolla en colaboración entre instituciones académicas y Grupo CISA, tema que se presentó durante el 3er Congreso Nacional de Transporte Público, organizado por la Red Académica Mexicana por el Transporte Público (RedAMTP), integrada por diversas universidades públicas.

La propuesta parte de una idea sencilla, pero con importantes implicaciones para la movilidad: cada viaje genera información proveniente de los datos de recaudo, GPS (Sistema de Posicionamiento Global, por sus siglas en inglés), telefonía móvil, sensores de los vehículos, sistemas eléctricos, historiales de mantenimiento y trazados de rutas, que puede utilizarse para tomar mejores decisiones.

La información se examina mediante herramientas de analítica e inteligencia artificial para conocer con mayor precisión qué sucede dentro de los sistemas de transporte y, sobre todo, anticipar lo que puede ocurrir.

A partir de esta información, se realizan cinco programas que abordan problemas concretos de la operación cotidiana. El primero desarrolla sistemas para la construcción de matrices dinámicas de origen-destino y modelos predictivos de demanda, con el propósito de mejorar la programación de flota, reducir kilómetros improductivos y diseñar rutas con una mejor correspondencia entre oferta y demanda.

La siguiente línea diseña un mantenimiento predictivo, capaz de identificar condiciones de riesgo antes de que las fallas se produzcan, lo cual es posible mediante el análisis de los datos que arrojan diversos sensores ubicados en los sistemas del vehículo, así como el historial de fallas, lo cual beneficia a los usuarios al reducir paradas no planificadas y a la empresa para bajar costos de mantenimiento.

El tercer programa se refiere a la gestión inteligente de energía, mediante sistemas capaces de monitorear consumos en tiempo real, lo que permite predecir la demanda eléctrica y optimizar el uso de los recursos energéticos, lo cual contribuye a la reducción de costos, mejora de la eficiencia operacional y mayor integración de energías renovables.

Un cuarto proyecto aborda la programación integral de flota y operadores, con el objetivo de incorporar variables que tradicionalmente no se consideran de manera conjunta, como la demanda, la flota disponible, las condiciones laborales, el estrés operativo y el trazado de las rutas.

El último desarrolla modelos predictivos para conocer la degradación de las baterías bajo condiciones reales de operación a partir de valorar factores como topografía, clima, rutas, conducción y demanda, con el objetivo de mejorar la planeación del reemplazo, optimizar el costo total de propiedad y reducir el riesgo financiero de las flotas eléctricas.

Todos estos programas se desarrollan actualmente en sistemas de transporte capitalinos, como los corredores del Metrobús (entre ellos el Corredor Centro-Aeropuerto), rutas zonales y en Movilidad Integral de Hermosillo. Los cinco proyectos contemplan plazos que van de seis a 18 meses, lo que permitiría comenzar a evaluar resultados en el corto y mediano plazos.

Actualmente, Grupo CISA opera 24 empresas de transporte y una flota cercana a 2,200 autobuses de distintas tecnologías, incluyendo unidades diésel, de gas natural y eléctricas.

Los especialistas participantes en el Congreso explicaron que estos programas plantean cambiar la lógica con la que se toman decisiones: en lugar de esperar a que una unidad falle para intervenirla, se busca identificar señales que permitan anticipar la falla; en lugar de ajustar la oferta hasta que se observe una variación de la demanda, se pretende construir modelos capaces de predecirla y, en lugar de conocer el consumo energético una vez realizado, se busca monitorearlo y optimizarlo en tiempo real.

La siguiente transformación del transporte público, según indicaron, no será solamente cambiar los autobuses, sino aprender a anticipar su operación, para que los problemas reales de operación se conviertan en preguntas de investigación y los resultados científicos puedan regresar a los sistemas de transporte en forma de herramientas para tomar decisiones.

El 3er Congreso de la Red Académica Mexicana por el Transporte Público (RedAMTP) se realizó del 2 al 4 de septiembre de 2026, con participación de instituciones académicas y especialistas en profesionalización, movilidad incluyente y accesible, logística urbana, perspectiva de género, seguridad, investigación aplicada, tecnología, micromovilidad, movilidad del cuidado, energía y sostenibilidad.

El encuentro tuvo como sedes la Universidad Autónoma de Querétaro y la Universidad Autónoma del Estado de México, además de una jornada virtual, lo cual constituyó un espacio de vinculación entre la academia, el sector transporte y actores como Grupo CISA para impulsar conocimiento y proyectos aplicados a la movilidad del país.

La RedAMTP surgió de una alianza con el proyecto TranSIT, una iniciativa bilateral desarrollada entre México y Alemania para transformar, digitalizar y hacer más eficiente el transporte público en el país; está integrada por instituciones académicas como el Instituto Politécnico Nacional (a través de UPIICSA), la UNAM, UACM y UAEMéx, con una participación del ITAM en sus inicios. Su propósito es consolidarse como un referente nacional en investigación aplicada y cooperación para contribuir a un transporte más eficiente, incluyente, sustentable y equitativo, mediante la colaboración con los sectores público y privado y con instituciones académicas nacionales e internacionales.

×