Cdmx, 30 de julio de 2026.- Tres tortugas marinas fueron rescatadas en la Reserva de la Biosfera Islas Marías tras quedar atrapadas en una red fantasma, uno de los residuos pesqueros que representan mayor riesgo para la fauna marina en los océanos.
Durante un recorrido de monitoreo en la costa sureste de la Isla San Juanito, brigadas de conservación localizaron una red de pesca abandonada en la que permanecían enredadas dos tortugas golfinas (Lepidochelys olivacea) y una tortuga prieta (Chelonia mydas), especies protegidas que frecuentan esta Área Natural Protegida del Pacífico mexicano.
Tras detectar la emergencia, el personal retiró cuidadosamente la red y logró liberar con vida a los tres ejemplares, evitando que las lesiones o el agotamiento provocaran su muerte. La red también fue extraída del mar para impedir que continuara atrapando otras especies.
Las llamadas redes fantasma son artes de pesca perdidas o abandonadas que permanecen flotando o sumergidas durante largos periodos. Aunque dejan de ser utilizadas por los pescadores, continúan capturando de forma indiscriminada tortugas marinas, peces, aves, tiburones, mamíferos marinos y otras especies, convirtiéndose en una de las principales fuentes de contaminación y mortalidad de fauna marina.
Especialistas en conservación señalan que este tipo de residuos también dañan arrecifes, pastos marinos y otros ecosistemas costeros, además de generar pérdidas para las pesquerías al afectar la biodiversidad y el equilibrio de los océanos.
La Reserva de la Biosfera Islas Marías mantiene labores permanentes de monitoreo y vigilancia para proteger las especies que habitan este archipiélago, considerado uno de los refugios de biodiversidad más importantes del Pacífico mexicano.
Autoridades ambientales reiteraron el llamado a fortalecer las prácticas de pesca responsable y evitar el abandono de redes y otros equipos en el mar, ya que su recuperación contribuye a disminuir los riesgos para especies amenazadas como las tortugas marinas.
La conservación de estos reptiles resulta clave para la salud de los ecosistemas marinos, pues ayudan a mantener el equilibrio de los pastos marinos, arrecifes y cadenas alimenticias, además de ser indicadores de la calidad ambiental de los océanos.

