Como recuerdo de viaje pueden adquirirse desde muñecas con trajes típicos, pasando por cerámica y piedras semipreciosas, hasta cristales y cuarzos sacados de las minas locales.
México está lleno de destinos que parecen sacados de una postal, pero hay lugares que destacan por algo más: su capacidad de sorprender sin hacer ruido. En el estado de Guanajuato seis Pueblos Mágicos se han ganado un lugar especial no solo por su belleza, sino además por la autenticidad de sus tradiciones y la forma en que conservan su esencia.
Lejos del turismo masivo, estos rincones del Bajío ofrecen experiencias que combinan historia, cultura y paisajes tranquilos.
Los seis resultan perfectos para una escapada diferente, ya sea en familia, con amigos o incluso en solitario, donde cada rincón tiene algo que contar y cada recorrido se disfruta sin prisa.
Dolores Hidalgo
Cuna de la Independencia nacional, Dolores Hidalgo es conocido como el pueblo natal de José Alfredo Jiménez y un lugar clave en la historia de México. Ahí los días transcurren entre los coloridos puestos de nieves en el jardín principal y el tianguis artesanal, donde se pueden encontrar objetos de cerámica mayólica.
Dolores Hidalgo es Patrimonio Histórico de México porque en sus calles y templos se originó el país que conocemos hoy. Antes de la llegada de los españoles se conocía como Cocomán (“lugar donde se cazan las tórtolas”). En 1947, el presidente Miguel Alemán le otorga el nombre que hoy lleva, Dolores Hidalgo.
El pueblo fue también hogar del cura Miguel Hidalgo, quien el 16 de septiembre de 1810 se levantó en armas contra el gobierno colonial de la Nueva España. La Parroquia de Nuestra Señora de Dolores, donde proclamó su famoso grito, y la Casa del Diezmo, ahora convertida en el Museo Casa de Hidalgo, alojan importantes recuerdos de esa época.
Dolores Hidalgo posee una cocina local rica en platillos regionales, como los chiles de chorro o el mole de la región; obligados son también los helados con sabores de queso, nopal, cerveza, aguacate o tequila.
Como recuerdo, hay hermosas artesanías locales de cerámica mayólica y alfarería; particularmente la cerámica en talavera.
Mineral de Pozos
Este Pueblo Mágico, conocido como pueblo fantasma, fue abandonado dos veces desde su fundación. Cuando descubra sus ruinas se asombrará de los vestigios de las minas y de las haciendas de beneficio que perpetúan la riqueza de las vetas de oro y plata. Desde los profundos túneles se escuchan rumores, leyendas e historias de esta tierra semidesértica.
Hoy Mineral de Pozos revive como ave legendaria, pues atrae a gente de lugares lejanos y a descendientes de los antiguos mineros, quienes rescatan viejas casonas, plazas y callejones.
En el Jardín Juárez es posible descansar, admirar las hermosas arquitecturas que lo rodean y enamorarse de ese espacio sencillo y acogedor.
Originalmente llamado San Pedro de los Pozos, fue un asentamiento nómada para tribus chichimecas, huachichiles, copuces, guaxabanes y pames.
Existen diversas opciones de compras en Mineral de Pozos, incluyendo tiendas de antigüedades y piezas artísticas como cuadros, esculturas, y fotografías; hay también una tienda muy peculiar de instrumentos prehispánicos; y en la plaza se venden muñecas hechas a mano con diferentes trajes típicos.
Como recuerdo de viaje se puede adquirir una piedra semipreciosa, cristales o cuarzos sacados de las minas locales.
Jalpa de Cánovas
Está en la frontera del estado, en una posición privilegiada ya que forma parte de las Rutas Turísticas de Negocios, Aventura, Haciendas del Bajío y Cristera. Por su fértil suelo se convirtió en uno de los principales productores de alimentos, por lo que también se le conoció como El granero de México.
Entre una serie de antiguas haciendas y pequeños poblados destaca su Templo del Señor de la Misericordia, una magnífica iglesia construida de ladrillo rojo y con decorados estilo neogótico, cuya construcción terminó en 1908, además del antiguo casco de la ExHacienda, el Jardín Principal de la Casa y el Acueducto del Molino Viejo.
Existen huertos de membrillo, nogales, trigales y viñedos, por lo que las vendimias de verano son un evento familiar.
Ya en plan gustativo hay que buscar caldo de zorra, enchiladas de cecina o mole de nuez. Si quiere recuerdos están también las conservas y mermeladas, máscaras policromadas, licores y vinos.
Jalpa de Cánovas se caracteriza por sus antiguas haciendas y pequeños poblados. Se fundó en 1542 por Juan Villaseñor, cuando la Corona española le facultó siete mil 365 hectáreas.
Comonfort
Este Pueblo Mágico es un destino cargado de historias, leyendas, hechos y lugares inmejorables simbolizados en sus tradiciones, monumentos y vida cotidiana.
La gastronomía es una de las formas más trascendentales. Los artesanos molcajeteros, por ejemplo, dan forma y vida a la piedra que permite crear deliciosas salsas con el utensilio más particular de la cocina mexicana.
Su gastronomía resalta en sus tradiciones y la creación de molcajetes es la joya que mejor representa el Pueblo Mágico de Comonfort. Originalmente se le conocía como San Francisco de Chamacuero. Fue hogar de los indios chichimecas hasta que los españoles y los indios otomíes los desplazaron.
Su comida es algo que sin duda no puede perderse, al igual que sus mercados, su Centro Histórico y sus templos.
Salvatierra
Creció a la sombra de sus conventos. Región de poemas y graneros de oro, fue la primera ciudad de Guanajuato ubicada en el Valle de Huatzindeo, que quiere decir “sitio de hermosas vegetación”.
Salvatierra fue un centro espiritual y ceremonial desde la época virreinal, cuando se asentaron en la región diversas órdenes religiosas.
Su gastronomía sobresale por platillos tradicionales como las “largas” y los prestiños.
Yuriria
Y finalmente está Yuriria, palabra de origen purépecha que significa “lago de sangre”, llamado así por los sugestivos colores de sus aguas, que con el sol forman tonos rojizos, escarlatas y hasta verdosos que parecieran sangre.
La laguna de Yuriria es un cuerpo de agua artificial y una de las obras hidráulicas más importantes del periodo colonial en América.
Se construyó para funcionar como un vaso regulador del río Lerma y hoy en día es un humedal de gran importancia ecológica.
Sin duda, los de Guanajuato son seis Pueblos Mágicos que se deben visitar.

