En entrevista exclusiva, el presidente de la AIR, Paulo Tonet, afirma: “Cuando en un país se empieza a atacar la plena libertad de expresión, el ataque es a la democracia, es a la libertad pública de las sociedades”.
Al apoyo que en los últimos días expresaron organismos internacionales, legisladores, especialistas y grupos sociales para Televisión Azteca (TVA) por ejercer con profesionalismo y compromiso con la ciudadanía la libertad de expresión para denunciar corrupción, ineficiencia, abusos de poder e inseguridad, se sumó el presidente de la Asociación Internacional de Radiodifusión (AIR), Paulo Tonet Camargo, quien advirtió: “Cuando en un país se empieza a atacar la plena libertad de expresión, el ataque es a la democracia, es a la libertad pública de las sociedades”.
Subrayó Tonet que los ataques a medios de comunicación por ejercer un periodismo crítico significan también “un ataque a la sociedad, porque la libertad de expresión es uno de los principales pilares de la democracia”.
El presidente de la AIR concedió una entrevista a este semanario justo después de que causó indignación, por un lado, y preocupación, por otro, el hecho de que desde su cotidiana conferencia de prensa matutina la presidente de la República recomendó a la gente “no ver” Televisión Azteca.
Pero la reacción fue en sentido contrario, porque la televisora recibió la solidaridad y respaldo de periodistas independientes, organizaciones ciudadanas, organismos internacionales, medios de comunicación, escritores, políticos de oposición y, sobre todo, millones de televidentes.
El medio de comunicación, propiedad de Ricardo Salinas Pliego, fundador y presidente de Grupo Salinas, denunció un “evidente intento de censura” en su contra por parte de la Presidencia de la República y afirmó que con dicha acción se configuró una “agresión a la libertad de expresión”.
Respaldo internacional
Desde Montevideo, Uruguay, la AIR, que agrupa a estaciones de radio y televisión del continente americano y está asociada a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se sumó al respaldo a la televisora.
“La AIR, organización que desde hace más de 80 años trabaja por la defensa de la libertad de expresión en las Américas, expresa su más profunda preocupación y enérgico rechazo ante las recientes declaraciones formuladas por la presidente de México en relación con TV Azteca, medio asociado a nuestra organización y uno de los principales referentes de la radiodifusión y televisión en la región”.
Añadió: “La AIR considera especialmente preocupante que desde la más alta magistratura del Estado puedan emitirse expresiones que impliquen descalificaciones públicas o llamados dirigidos contra un medio de comunicación por razón de su línea editorial, sus informaciones o sus opiniones”.
También señaló que “en toda sociedad democrática el ejercicio de la libertad de expresión exige un clima de pleno respeto hacia los medios de comunicación, el periodismo independiente y el derecho de los ciudadanos a recibir información plural y diversa, sin presiones ni estigmatizaciones provenientes del poder público”.
Puntualizó que “la crítica, el debate y la existencia de medios independientes y críticos constituyen elementos esenciales de la democracia y del libre flujo de ideas. Por ello la AIR recuerda que los funcionarios públicos, especialmente quienes ejercen las más altas responsabilidades institucionales, tienen un deber especial de tolerancia y respeto frente a las expresiones, opiniones e informaciones difundidas por los medios de comunicación”.
La asociación reiteró su “plena solidaridad con TV Azteca y con todos los medios de comunicación que ejercen su labor con independencia y responsabilidad periodística”.
Para abundar en el tema de la libertad de expresión y los desafíos de los medios independientes, Vértigo platicó precisamente con Paulo Tonet, presidente de la AIR, quien aseguró que si uno mira las diferentes mediciones que organismos civiles elaboran sobre el deterioro de la libertad de expresión es evidente que la situación “ha empeorado en los últimos años en Latinoamérica”.
Tonet citó el caso de Costa Rica, país que siempre se caracterizó por ser un referente de respeto a las libertades fundamentales, como la libre expresión, y ahora se observa que incluso ahí la situación empeoró, producto de “las agresiones que el gobierno hace a los medios privados de comunicación e incluso las autoridades amenazan con abrir subastas sobre toda la frecuencia existente. Así que es preocupante”.
Dijo que igualmente hay “problemas gravísimos” en otras naciones, siendo los casos más representativos Venezuela y Nicaragua, “país con una dictadura muy cerrada y que persigue a los medios privados de comunicación. Ya prácticamente ningún medio privado de comunicación existe en Nicaragua. Están todos afuera del país y muchos periodistas estuvieron en la cárcel. Y, por supuesto, Cuba”.
Para él no hay duda de que las agresiones a los medios privados son por una sola razón: “Porque nosotros platicamos con la sociedad, nosotros tenemos como trabajo el periodismo independiente y profesional. Este es el tema”.
—¿Cómo actúa la AIR cuando conoce de un ataque a algún medio de comunicación profesional?
—La AIR representa a más de 17 mil emisoras de radio y televisión en América. Así que, en primer lugar, cuando hay un daño a la libertad de expresión, lo que hacemos nosotros es sacar inmediatamente un posicionamiento oficial de la AIR y lo compartimos con nuestros socios de todos los países de América Latina para que repercuta esta posición. Que se denuncie que en un determinado país hay una violación de la libertad de expresión”.
Por otro lado, “la AIR acompaña a sus asociados —bajo la figura de amicus curiae— en los procesos judiciales que deban enfrentar en sus países. Y, además, la AIR inmediatamente hace esta comunicación a la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)”.

Subrayó que un ataque desde el gobierno a un medio de comunicación por ejercer el periodismo significa también un ataque a la sociedad, “porque la libertad de expresión es uno de los principales pilares de la democracia. Cuando en un país se empieza a atacar la plena libertad de expresión, el ataque es a la democracia, es a la libertad pública de las sociedades”.
Así que “no es solamente una agresión a un medio privado de comunicación, a un periodista o a un grupo de periodistas, sino a la propia democracia, a la propia libertad de la gente de manifestarse, de poner su opinión y de hacer las discusiones sobre los temas nacionales en los medios libres y privados”.
Del mismo modo, Paulo Tonet habló de otro importante desafió de los medios de comunicación privados: la desleal competencia de las plataformas digitales internacionales y el hecho de que en ellas se aloja la principal fuente de desinformación.
Aseguró que la desinformación la generan muchas veces los gobiernos, precisamente a través de las plataformas digitales: “Y esto se hace porque en la mayoría de los países las plataformas digitales no tienen responsabilidad sobre el contenido que distribuyen, sea de información, sea de entretenimiento. Que no es el caso de la radiodifusión y de los medios privados. Nosotros somos responsables por todo el contenido que pasamos a nuestros oyentes, telespectadores y lectores”.
Así que “la ausencia de responsabilidad de las plataformas es una de las principales causas de esta diseminación de desinformación intencional que muchas veces hacen personas o hasta gobiernos”.
“Una agresión directa a la libertad de expresión y de prensa”.
En este sentido, señaló que la AIR trabaja para acabar con la falsa información: “Lo que hacemos es que, primero, el gran remedio para la desinformación es el periodismo profesional. Nunca el periodismo profesional fue tan relevante para las sociedades como ahora, como certificador de la verdad del contenido que está siendo distribuido. El segundo es que señalamos —todos los socios institucionales— cuáles son las llamadas fake news que se difunden en determinada red social”.
—¿Cómo garantizar la sustentabilidad de los medios frente a un desempeño desleal e irresponsable de las plataformas?
—Cuando uno presta un servicio, cuando uno tiene una actividad económica similar a otro, hay que tener un mínimo de similitud regulatoria entre las dos partes. Y lo que existe hoy es que la actividad de radiodifusión, por ejemplo, es completamente regulada por los Estados (gobiernos), al tiempo que estas plataformas no tienen ninguna regulación y no quieren tener ninguna regulación. Así que debemos empezar por el tema de la responsabilidad.
“Nadie quiere buscar impedir el desarrollo de la tecnología, porque esa es una realidad: queremos el desarrollo de la tecnología. Pero el desarrollo de la tecnología no significa ausencia de responsabilidad y tampoco ausencia de regulación. Ahora, regulación no significa de ninguna manera impedir o dificultar el libre tráfico de información, que eso quede muy claro”.
Silenciamiento
Durante la conferencia de prensa mañanera del pasado 25 de mayo se preguntó a la mandataria su opinión sobre las lonas desplegadas en sitios públicos en los que aparecen fotografías de políticos o funcionarios a los que se califica de “narcopolíticos”.
La respuesta de la presidente fue: “No vean TV Azteca”. Luego expresó con un talante de burla: “Se va a enojar Salinas Pliego y ha de estar escribiendo un tuit en este instante”.
La televisora emitió un comunicado en respuesta a la presidente de México: “Le queremos informar que su llamado a no ver TV Azteca será inútil. Hay millones de mexicanos que sí ven TV Azteca y disfrutan de nuestra programación: los mejores realities y películas, nuestras grandes coberturas deportivas y espacios informativos que sí hablan con la verdad”.
Aseguró que “estos mexicanos no dejarán de vernos solo porque a usted le incomode la verdad y nuestro liderazgo en la conversación pública. No es la primera vez que la 4T intenta boicotearnos y hasta destruirnos pero, como siempre lo hemos demostrado, seguiremos siendo líderes en todo lo que hacemos”.
Y añadió: “Lo que usted hizo, y tenemos que decirlo con todas sus letras, es un intento evidente de censura y una agresión directa a la libertad de expresión y de prensa”.
“Una agresión directa a la libertad de expresión y de prensa”.
Solidaridad con TVA
El llamado desde el gobierno a no ver Televisión Azteca llevó a medios de comunicación, periodistas independientes, organizaciones civiles nacionales y extranjeras, políticos de oposición y a millones de televidentes a manifestar su solidaridad con la empresa de Grupo Salinas.
La Alianza de Medios Mx (que agrupa estaciones de radio, televisoras, periódicos y sitios de internet dedicados a la información periodística y difusión de entretenimiento), expresó su “preocupación por las declaraciones realizadas por la presidente durante su conferencia matutina”.
Subrayó que “este tipo de pronunciamientos desde la más alta tribuna del país resultan delicados en un contexto donde la libertad de expresión y de prensa enfrenta presiones, estigmatización y distintos riesgos en México”.
Le recordaron al régimen que “la libertad de expresión y la libertad de prensa no solo protegen el derecho de los medios a informar, investigar, cuestionar y opinar, sino que también resguardan el derecho de las audiencias a decidir libremente cómo, dónde y a través de qué plataformas informarse”.
En consecuencia, apuntó la Alianza, “este tipo de señalamientos alimenta un ambiente adverso para el ejercicio periodístico y preocupa por su cercanía con formas de censura indirecta”.
Emilio Álvarez Icaza, expresidente de la entonces Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, expresó: “Lamentable actitud del gobierno. Es más fácil fomentar la censura que responder a los legítimos cuestionamientos de los vínculos del partido Morena y el gobierno con el narcotráfico”.
Fernando Balauzarán, exdiputado federal, publicó: “Mi solidaridad con Televisión Azteca, son inadmisibles las ansias censoras del régimen y no es correcto que la presidente promueva un boicot contra un medio independiente”.
En tanto, la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, reflexionó: “Pretender desde el gobierno que los mexicanos se informen solo por fuentes oficiales o aspirar a que solo se escuche una postura política, es brutal. Es terrible, es totalmente antidemocrático y, por supuesto, ya hemos visto esos países donde solo una visión es la que se escucha”.
Roberto Gil Zuarth, exsenador del PAN, expresó: “No tengo registro de una afrenta mayor a la libertad de expresión, que la afirmación de la presidente el día de hoy (25 de mayo) en contra de un medio de comunicación; y vaya que este país ha pasado por gobiernos autoritarios. No es una simple expresión de un político: es la presidente de la República, con uso de recursos públicos”.
En casi la totalidad de los espacios informativos profesionales se replicó el comunicado de TVA en el que denunció el ataque a la libertad de expresión y el intento de censura.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP, que agrupa más de mil 300 medios impresos, televisoras, estaciones de radio, asociaciones de prensa y medios digitales), que preside Pierre Manigault, igual manifestó su preocupación por las declaraciones del Ejecutivo federal: “Consideramos desafortunadas las declaraciones de la presidente llamando a no ver Televisión Azteca. Tales señalamientos desde el poder hacia medios de comunicación agravan la estigmatización y pueden afectar el ejercicio de la libertad de prensa”.
Autoritarismo
El martes 26 la presidente de la República aseguró que ella no pretendió censurar, sino que solo emitió una “opinión”, lo cual también provocó una serie de críticas.
Por ejemplo, el periodista Carlos Loret señaló en su espacio informativo de LatinUS: “Que la presidente haga un llamado al boicot a un medio de comunicación es censura. No es una opinión cualquiera. Cuando ataca a los periodistas está usando todo el peso del Estado. No es derecho de réplica: es autoritarismo puro y duro”.
Luego de que la presidente volvió a dirigir críticas hacia TVA, esta empresa le respondió con otro comunicado: “En primer lugar, si lo que verdaderamente está en el fondo es el derecho a la información, la presidente debería saber que su llamado infructuoso a no ver TV Azteca, paradójicamente, vulnera ese mismo derecho del que gozan todos los mexicanos. En una auténtica democracia son los ciudadanos, nunca el gobierno, quienes deciden cómo y por dónde informarse”.
Resulta lamentable, advirtió, “que insista en que sus dichos no son más que una opinión personal, cuando ella representa al Estado mexicano. Lo que dijo y repitió es un ejemplo más de cómo la 4T ejerce, desde la más alta tribuna del país, condenas y juicios en contra de los medios de comunicación críticos, con el objetivo de censurarlos”.

Por último, indicó, “la presidente habla de la libertad de expresión como si fuese una concesión del Estado o un permiso gubernamental que los medios tendríamos que agradecer. Se equivoca de nuevo: la libertad de expresión y de prensa de las que gozamos los medios son derechos inherentes a toda democracia y, sobre todo, derechos de los ciudadanos a recibir información plural y crítica”.
Agregó que “en los más de 30 años de nuestra historia siempre hemos sido respetuosos de la Constitución y, si algo nos ha distinguido, es que somos un medio plural, donde todas las voces tienen cabida. Basta recordar que, cuando casi todos los medios en México le cerraron el paso a su líder político y moral, Andrés Manuel López Obrador, en 2006, en TV Azteca la puerta siempre estuvo abierta”.
Y “es con esa misma convicción y compromiso con los millones de mexicanos que SÍ ven TV Azteca que seguiremos hablando todos los días con hechos, con información verificable y con la verdad”.
Denuncia
En enero de este año el presidente
y fundador de Grupo Salinas, Ricardo Salinas Pliego, presentó una denuncia formal ante la CIDH, que describe el patrón institucional que ejerce el Estado mexicano sobre empresarios y ciudadanos para reducir el pluralismo democrático en México y censurar medios de comunicación.
• Criminalización de la crítica.
• Hostigamiento administrativo.
• Captura del Poder Judicial.
• Uso político del aparato fiscal.

