La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que “¡México no se doblega, no se arrodilla y nunca se vende!”, y resaltó que la madrugada del 16 de septiembre de 1810 nació algo que ha acompañado al pueblo durante más de dos siglos: la convicción de que la libertad se conquista, la soberanía se defiende, y la patria justa y digna se construye todos los días.
Durante la ceremonia del 216 aniversario de la Independencia de México en la Plaza de la Constitución, la comandanta suprema de las Fuerzas Armadas aseveró que es responsabilidad de todas las generaciones de mexicanas y mexicanos honrar que costó vidas defender la patria, cuidar la soberanía y hacer realidad la justicia social por la que tantas y tantos han entregado su vida.
Subrayó que México no se explica sin su pueblo noble, valiente y trabajador, además de que tampoco se explica sin su lucha constante por la soberanía y la independencia. “La gesta heroica de nuestro pueblo, de nuestros héroes y heroínas, es la que hoy nos motiva. Es el ejemplo de nuestro pueblo que ha luchado siempre por decidir su destino”, recalcó la mandataria.
Y enfatizó que México nunca será colonia ni protectorado de nadie.
El titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), general Ricardo Trevilla Trejo, destacó por su parte que la verdadera fortaleza de la nación reside en su gente, en sus fuerzas armadas, así como en el valor, la entrega y el espíritu que distingue a los mexicanos.
Recordó que las lecciones de la historia durante los movimientos sociales fueron consecuencia de la confianza que otorga el pueblo a sus Fuerzas Armadas, argumento que hoy permanece vigente para que bajo la dirección de la comandanta suprema “podamos enfrentar cualquier reto que se presente al Estado mexicano”.
El titular de la Secretaría de Marina (Semar), almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, afirmó que quienes conforman los institutos armados del país actúan para proteger los intereses de la patria, su soberanía, independencia, integridad territorial y su capacidad para tomar sus propias decisiones.
“Quienes formamos parte de las Fuerzas Armadas Mexicanas entendemos la importancia de ello, pues asumimos con la responsabilidad moral, profesional y ética de dar la vida por la continuidad del Estado mexicano”, recalcó.
Tanto el general Trevilla como el almirante Morales refrendaron su lealtad con la comandanta suprema de las Fuerzas Armadas, el pueblo de México y las instituciones del Estado mexicano, así como su compromiso de velar por su porvenir con valores, legalidad y justicia.
Cuidar la soberanía
Previo al desfile cívico militar del 16 de septiembre, la presidenta Claudia Sheinbaum expuso que México nació de la rebeldía de un pueblo que se negó a aceptar la injusticia como destino, y la Independencia nació de mujeres y hombres valientes que tuvieron el coraje de desafiar al poder y de imaginar una patria justa y soberana.
Añadió que la Independencia surgió como una causa popular ya que mientras los movimientos independentistas del resto del continente fueron encabezados por militares criollos, en México el movimiento fue encabezado por un cura de pueblo, un hombre del llamado “bajo clero”, cercano a la gente.
La mandataria recordó que la gesta heroica del inicio de la Independencia de México fue el despertar del pueblo y el comienzo del despertar de un continente, pues fue el levantamiento de quienes habían vivido bajo la opresión y decidieron que había llegado el momento de conquistar su libertad.
Expuso que fue la valentía de un pueblo humilde que, guiado por un hombre valiente, se puso de pie para conquistar su soberanía y la justicia. Y refirió que a la gesta heroica de Miguel Hidalgo le siguió José María Morelos y Pavón, a quien el Padre de la Patria había encomendado encender la llama de la libertad en el sur y tomar el estratégico puerto de Acapulco.
También referió diversos sucesos de la etapa independentista como la convocatoria al Congreso de Anáhuac por parte de Morelos que decretó la libertad de la América mexicana y abolió la esclavitud y las castas.
Indicó que a pesar de la captura y fusilamiento de Morelos en Ecatepec, al final se logró consumar la Independencia con el abrazo histórico entre Vicente Guerrero y Agustín de Iturbide que encabezaba el Ejército realista. Se trató, dijo, de una etapa turbulenta que siguió un camino lleno de tormentas.
Ante integrantes de su gabinete, Sheinbaum aseveró que no hay que olvidar que durante todo el siglo XIX, tal como ocurre en el presente, dos proyectos de nación se disputaban: por un lado el conservador de corte centralista y monárquico, y el otro de ideas liberales, republicanas y de justicia social.
Resaltó que “la gesta heroica de nuestro pueblo, de nuestros héroes y heroínas, es la que hoy nos motiva. Es el ejemplo de nuestro pueblo que ha luchado siempre por decidir su destino. Es el orgullo de un pueblo que supo acompañar a Hidalgo y a Morelos. Es el orgullo de quienes toman en sus manos su destino”.
Agregó que por ello es una responsabilidad de todas las generaciones de mexicanas y mexicanos honrar lo que costó vidas, defender la patria, cuidar la soberanía y hacer realidad la justicia social por la que tantas y tantos han entregado su vida.
Huella imborrable
El titular de la Defensa destacó en su discurso que el camino trazado para alcanzar nuestra Independencia no fue un simple sendero recorrido, pues fue la huella imborrable de un pueblo que con valor, esperanza y una profunda visión, tuvo el coraje de luchar por un sueño que en aquella época parecía imposible: lograr la libertad y hacer realidad el ideal de una nación soberana.
Sostuvo que a 216 años del inicio de aquel movimiento social los mexicanos recuerdan a Miguel Hidalgo y Costilla, quien hizo germinar en los mexicanos la idea de una nueva patria, así como a otros insurgentes como Ignacio Allende, Juan Aldama y José Mariano Jiménez.
Expuso que más adelante el generalísimo José María Morelos y Pavón continuó la lucha, y el General Vicente Guerrero, fiel a los ideales de Morelos, mantuvo vivo el movimiento insurgente hasta lograr la consumación de la Independencia con la conformación del Ejército de las Tres Garantías de la mano de Agustín de Iturbide.
Destacó el papel de valientes mujeres en la lucha independentista como Josefa Ortiz Téllez-Girón, Leona Vicario, Gertrudis Bocanegra, Mariana Rodríguez del Toro y Antonia Nava que, con la misma determinación, entereza y amor por su tierra, levantaron la voz para defender esa noble causa.
El general Trevilla resaltó que fue la unión de esfuerzos de militares profesionales y del pueblo en la búsqueda de sus aspiraciones lo que hizo posible el triunfo de la Independencia. Una unión que años más tarde encontraría similares expresiones durante la Reforma, cuando el Ejército Liberal, la Guardia Nacional (GN) y la sociedad armada, dirigidos también por militares de escuela, como Leandro Valle, contribuyeron a sentar las bases del Estado mexicano.
Refirió a los generales Ignacio Zaragoza, Joaquín Colombres y Sóstenes Rocha, de quienes dijo defendieron con el pueblo y las armas la soberanía nacional, mientras que durante la Revolución Mexicana la convergencia entre militares de carrera como los generales Felipe Ángeles, Jacinto Blas Treviño y José González Salas, con los legítimos anhelos del pueblo, en medio de la adversidad lograron que en esta causa se abriera camino hacia la igualdad, la libertad y la justicia social.
Apuntó que durante el desfile se puede constatar el vínculo de los mexicanos con “el sentir de sus soldados para saber que somos ese mismo pueblo que encontró en la unidad la fuerza necesaria para forjar un México republicano, federalista, libre, independiente y principalmente soberano”.
Y manifestó que como todos los años durante el desfile militar se aprecian las fortalezas de las instituciones armadas y su permanente unión con la sociedad mexicana.
Honestidad y justicia
El secretario de la Semar destacó la conmemoración del inicio de la Independencia que marca la génesis de México y de sus instituciones, misma que dota de un importante sentido de identidad a los mexicanos.
Agregó que los integrantes de la institución participan en los rumbos trazados junto al pueblo, pero su vocación en la carrera de las armas los lleva más allá no como un deber impuesto, sino como la convicción necesaria que les permite navegar por la ruta correcta en favor de los demás.
“Actuamos para servir y para proteger los intereses supremos de la patria, su soberanía, su independencia, su integridad territorial y su capacidad para tomar sus propias decisiones, precisamente es aquello que heroínas y héroes de la Independencia nos legaron con su sacrificio, porque su sentido de compromiso, honestidad y justicia por el bien común ha trascendido hasta nuestros días”, resaltó.
Aseguró que no hay soberanía sin valores y no hay nación sin pueblo que los ejerza, por lo que marinos y soldados, herederos de estos principios están siempre listos para proteger la patria: en los mares, playas, costas, puertos y en el interior del país para que la nación siempre decida y construya su propio futuro.
Morales afirmó que la Armada marcha hoy en cuerpo, mente y espíritu desde el corazón de México, y hace gala de una misión que ha cumplido por más de 200 años y que hoy les demanda contribuir en una visión de Estado por convertirse en la Armada que esta nación exige, requiere y merece.
“Es por México que asumimos el deber de defender su soberanía, proteger a su gente y servir a la nación. Es por México que fortalecemos nuestras capacidades y enfrentamos los desafíos”, enfatizó el alto mando de la Armada.
El almirante Morales aseveró que bajo el liderazgo de la primera mujer presidenta de México “enfilamos la proa hacia una Marina más fuerte, que contribuye y da impulso al desarrollo nacional y brinda mayor tranquilidad a las familias mexicanas, con acciones como la salvaguarda de la vida humana en la mar, el apoyo a la población civil, así como la ayuda humanitaria más allá de nuestras fronteras, siempre bajo los principios constitucionales de respeto, no intervención y solución pacífica de las controversias”.
“Bajo la dirección de la comandanta suprema podemos enfrentar cualquier retoque se presente al Estado mexicano”.
Las mujeres de la Independencia
En su segunda ceremonia del Grito de Independencia, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo incluyó a nuevos personajes de la gesta heroica iniciada hace 216 años en Dolores Hidalgo, Guanajuato.
Ante una Plaza de la Constitución repleta, la mandataria hizo su arenga la noche del 15 de septiembre desde el balcón principal de Palacio Nacional. Empuñando la bandera nacional, gritó: “¡Viva la Independencia! ¡Viva Miguel Hidalgo y Costilla! ¡Viva Josefa Ortiz Téllez-Girón! ¡Viva José María Morelos y Pavón! ¡Viva Leona Vicario! ¡Viva Vicente Guerrero! ¡Viva Gertrudis Bocanegra! ¡Viva Guadalupe Victoria! ¡Viva Antonia Nava! ¡Vivan las heroínas y los héroes que nos dieron patria!”
Los miles congregados en la plaza más importante del país respondieron con “vivas” a cada una de las arengas de la presidenta, quien en esta ocasión incluyó dos nuevos nombres: Guadalupe Victoria, el primer presidente de México, y Antonia Nava, La Generala, quien se incorporó a las fuerzas insurgentes encabezadas por el general José María Morelos.
El país determina su destino
El secretario de la Defensa, Ricardo Trevilla Trejo, afirmó que México determina su propio destino, ejerce plenamente su soberanía y cuenta con instituciones sólidas para preservarla.
Orador principal durante la ceremonia del 179 aniversario de la Gesta Heroica de los Niños Héroes de Chapultepec, destacó que en la Constitución reside la voluntad soberana del pueblo de México y el deber irrenunciable de preservar la independencia, la integridad y los intereses de la nación.
Ante la comandanta suprema de las Fuerzas Armadas e integrantes del gabinete e invitados, el alto mando militar recordó que cada 13 de septiembre “renovamos nuestro orgullo nacional y recordamos que la grandeza de la patria se fortalece generación tras generación”.
Desde el monumento de los Niños Héroes en Chapultepec, Trevilla aseveró que debemos honrar a quienes dieron su vida por México.
“Las Fuerzas Armadas actúan para proteger los intereses de la patria, su soberanía, independencia e integridad territorial”.

