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Claudia Sheinbaum
28 noviembre, 2019
Norberto Vázquez
Política

EDIFICACIÓN VIVIENDA SOCIAL, DISTINTIVO DE CLAUDIA SHEINBAUM

Familias que no tenían acceso a vivienda, a partir de este programa van a poder tener espacio en la ciudad.

La jefa de Gobierno de la Ciudad de México (CDMX), Claudia Sheinbaum Pardo, puso sobre la mesa lo que se vislumbra como uno de los proyectos más sustentables que marcarán su gestión administrativa en la capital del país y en el que se fusionarán regeneración urbana, vivienda social, proyectos económicos y empleo en beneficio de millones de capitalinos: el Programa de Regeneración Urbana y Vivienda Incluyente.

El proyecto arrancó ya oficialmente con su publicación en la Gaceta Oficial de la CDMX y es una estrategia que la jefa de Gobierno prevé reactivará la construcción de vivienda social en la urbe más grande del país, integrando doce corredores a lo largo y ancho de la ciudad.

Incluso se plantea que dichas casas se ubiquen en áreas específicas de desarrollo inmobiliario situadas en puntos de la capital con disponibilidad de transporte cercano, servicios públicos, zonas comerciales y centros de trabajo, para detonar de manera integral la economía de la metrópoli al generar inversiones, fuentes de empleo y un hábitat sustentable al interior de la ciudad. 

De acuerdo con el plan estratégico tales corredores fueron abiertos por el gobierno central a las firmas desarrolladoras con una condición primordial: quienes busquen construir vivienda deban destinar al menos 30% de cada proyecto para hogares accesibles para quienes menos ganan.

Proyecto 

Según la Dirección General de Planeación de Desarrollo y Ordenamiento Territorial de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi) estas viviendas accesibles serán departamentos con un mínimo de 45 metros cuadrados.

De todas las viviendas incluyentes que se construyan al menos 40% deberá tener un costo máximo de 760 mil 410 pesos; un máximo de 20% de ellas podrá costar un millón 124 mil 392 pesos máximo, y el porcentaje restante deberá venderse en un máximo de 580 mil pesos.

Solo habrá alguna restricción a partir de que una vivienda así sea adquirida: su precio no podrá cambiar en cinco años para evitar la reventa, por lo que ese inmueble quedará registrado como vivienda incluyente en las escrituras en poder del Registro Público de la Propiedad con el fin de evitar que alguien compre uno de estos departamentos y de inmediato quiera venderlo en un precio más alto.

Se determina que este proyecto se dirige a organizaciones de vivienda y cooperativas que podrán solicitar ante las autoridades ser promoventes; es decir, con recursos propios podrán construir sus desarrollos de vivienda incluyente, obtener beneficios fiscales y agilizar trámites.

No obstante se establece que las personas que no formen parte de ninguna organización también podrán comprar una de estas viviendas. En ese caso un interesado en uno de esos inmuebles tendrá que cumplir con requisitos como constituir un hogar de uno o más integrantes con ingresos de siete mil a 30 mil pesos mensuales, por ejemplo.

Estas viviendas se podrán adquirir de forma individual, en copropiedad o en cooperativa.

Para adquirirlas se podrán usar créditos hipotecarios, tanto de la banca privada como de instituciones públicas como el Infonavit o el Fovissste. Dicho crédito no podrá ser liquidado o traspasado en cinco años y el enganche máximo será de 15% del crédito.

Cabe señalar que el gobierno capitalino aún debe habilitar el sitio de registro para el programa, que estará a cargo de la Dirección General de Planeación de Desarrollo y Ordenamiento Territorial de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi). En ese portal se podrán consultar los desarrollos que se vayan autorizando dentro del programa.

Esquema 

A decir de la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, en esta docena de corredores de desarrollo urbano al menos 30% se destinará para vivienda incluyente. “La inversión prevista en estos corredores para los próximos cinco años es de 23 mil millones de pesos, con el objetivo de garantizar el derecho a una vivienda adecuada y asequible”, expone.

Advierte que esto es un proyecto incluyente. “Cambiamos el modelo de desarrollo de la ciudad; pasamos de los últimos años de un modelo de exclusión a un modelo incluyente; pasamos de la opacidad a la transparencia; del abuso, a ofrecer un derecho; de la ciudad de los automóviles a la ciudad de las personas, de la ciudad de la gentrificación a la ciudad de la inclusión”.

Sheinbaum añade que el programa impulsa un esquema innovador que busca un desarrollo inmobiliario ordenado y sustentable con la participación de los sectores privado y social en la edificación. “A través de un acuerdo con los desarrolladores privados y sociales se trabajará en la construcción de viviendas en zonas de la ciudad que ya cuentan con todos los servicios básicos (agua, drenaje y áreas verdes), cercanas a centros de trabajo o comerciales y que están conectadas con el transporte público masivo”.

Explica que bajo este esquema “se estima la producción de siete mil 500 a diez mil viviendas incluyentes en los próximos cinco años. Estamos hablando de miles de viviendas a las que antes los habitantes de la ciudad, nuevas familias que se están formando, familias diversas, no tenían acceso y hoy, a partir de este programa, van a poder tener espacio en la ciudad”.

Comenta que este modelo de corredores urbanos “es la primera de varias acciones” que impulsará su gobierno en materia de desarrollo urbano y que se anunciarán en los siguientes días, las cuales consisten en un programa de facilidades administrativas a los promoventes de vivienda del Instituto de Vivienda capitalino.

Revela que se establecerá un modelo de consulta pública para los grandes proyectos inmobiliarios, “especialmente de oficinas y plazas comerciales; el establecimiento de una ventanilla única para proyectos de construcción y reformas a la ley para que en lugar de presentar distintos dictámenes de impacto para llevar a cabo un desarrollo se presente un solo estudio que incluya los impactos urbano, ambiental y social”.

Y concluye: “En cuanto a los corredores se establecerán candados para evitar la reventa de las viviendas a un precio mayor al estipulado, por lo que una vez adquiridas no se podrán poner a la venta en un plazo de cinco años”.

Con este proyecto la jefa de Gobierno catapulta a la CDMX hacia un desarrollo inmobiliario ordenado y sustentable, con la participación de los sectores privado y social para potenciar la construcción de vivienda a fin de que el espacio público sea fundamental en la calidad de vida de los capitalinos.

Prototipo

Las viviendas que se construirán tendrán acceso a todos los servicios básicos (agua, drenaje, áreas verdes).

Contarán con una, dos y hasta tres recámaras.

Estarán cercanas a centros de trabajo o comerciales.

Deberán estar conectadas con transporte público y hospitales.

Serán desarrolladas de manera ordenada y sustentable.