Empezar a cuidar de sí mismo

Lo que antes parecía una rutina ordinaria hoy se ha convertido en un símbolo de estatus.

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Especial
Bienestar
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CDMX. 20 de julio de 2026. En algún momento, las redes sociales nos hicieron creer que una vida aspiracional estaba llena de viajes, restaurantes de moda y agendas sin un minuto libre. Hoy basta con abrir TikTok para darse cuenta de que el algoritmo está contando una historia distinta.

Cada vez aparecen más videos de personas que salen a correr antes de trabajar, preparan un desayuno balanceado, toman una clase de pilates, caminan sin audífonos para despejar la mente o muestran con orgullo que terminaron una sesión de terapia. Lo que antes parecía una rutina ordinaria hoy se ha convertido en un símbolo de estatus.

No porque sea exclusivo, sino porque en un mundo acelerado, tener tiempo, energía y constancia para cuidar de uno mismo se ha vuelto un privilegio al que muchos aspiran.

Ese cambio también transformó el famoso FOMO (Fear Of Missing Out). Antes significaba quedarse fuera de un viaje, una fiesta o el restaurante del momento.

Hoy, para muchas personas, aparece cuando ven que sus amigos ya encontraron una rutina que disfrutan, forman parte de un running club, presumen sus clases de pilates o simplemente parecen tener una relación mucho más sana con su cuerpo y su salud mental.

El miedo ya no es perderse un plan. Es sentir que todos están construyendo hábitos que les hacen bien, mientras uno sigue diciendo "empiezo el lunes".

Las nuevas generaciones están redefiniendo el éxito. Dormir ocho horas, desconectarse después del trabajo, salir a caminar, cocinar en casa o reservar tiempo para hacer ejercicio ya no se perciben como tiempo perdido, sino como decisiones que ayudan a vivir mejor.

El bienestar dejó de verse como una recompensa después del trabajo; empieza a formar parte de la manera en que las personas quieren vivir todos los días.

Y con esta nueva forma de pensar, las empresas también han tenido que evolucionar junto con sus colaboradores. Cada vez más personas esperan que el bienestar deje de ser un discurso para convertirse en algo tangible. Tener acceso a diferentes formas de mantenerse activo, recibir acompañamiento en salud mental o contar con herramientas que faciliten hábitos saludables ya forma parte de las expectativas hacia una organización.

Por eso plataformas como TotalPass buscan eliminar una de las principales barreras para empezar: la falta de opciones. Al integrar actividad física, salud mental y nutrición en un solo beneficio corporativo, permiten que cada persona encuentre la forma de cuidar de sí misma que mejor se adapte a su rutina, sin imponer una única manera de vivir el bienestar.

Quizá el verdadero cambio no sea que ahora todos hacen pilates o salen a correr, lo que realmente está cambiando es aquello que admiramos. Durante años aspiramos a vernos ocupados, hoy aspiramos a sentirnos bien.

Y tal vez ese sea el cambio cultural más importante de esta generación.

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