Ciudad de México, 25 de julio de 2026. Dolor intenso y súbito de cabeza, visión borrosa, náuseas, vómito, desequilibrio y rigidez de cuello son los principales síntomas de un aneurisma cerebral. Cuando esto sucede, debe acudir a los servicios médicos de emergencia para evitar el riesgo de muerte o de secuelas neurológicas permanentes.
En México se reportan cerca de siete mil 800 casos al año. Estas cifras reflejan la importancia de fortalecer el diagnóstico oportuno y ampliar el acceso a alternativas terapéuticas que permitan atender los casos más complejos. A nivel mundial, aunque no se trata de una enfermedad frecuente, su impacto clínico es significativo, ya que se estima que entre 2 y 3% de la población adulta presenta un aneurisma intracraneal no roto y, en México, la incidencia anual de ruptura aneurismática es de aproximadamente 6 casos por cada 100 mil habitantes, siendo más frecuente en la población femenina 2 a 1.
Los especialistas en neurología, el doctor Héctor Alfredo Montenegro Rosales, profesor adjunto del curso de alta especialidad en resonancia magnética en el Hospital Médica Sur y el doctor Víctor Hugo Escobar de la Garma, jefe de la Sección de Neurocirugía Vascular y Endovascular del Centro Médico Nacional "20 de Noviembre" del ISSSTE, explicaron que, gracias a la empresa Levbeth Medical, existe en el país una nueva forma de abordaje terapéutico para los casos de aneurisma intracraneal de cuello ancho.
"La evolución del tratamiento endovascular ha permitido ofrecer alternativas cada vez más precisas para aneurismas que, por su anatomía, históricamente representaban un desafío terapéutico. Hoy contamos con tecnologías que amplían las opciones para seleccionar el tratamiento más adecuado para cada paciente, siempre con base en la evidencia clínica y la experiencia médica", señaló Escobar de la Garma, Neurocirujano y Alta Especialidad en Cirugía Cerebrovascular.
Detalló que el dispositivo se coloca dentro del aneurisma para modificar el flujo sanguíneo y favorecer su exclusión de la circulación, buscando preservar las arterias vecinas. El procedimiento tiene una duración de una hora y el paciente puede incorporarse a la vida normal después de 3 días de recuperación. Su diseño ofrece una alternativa terapéutica para pacientes seleccionados por equipos especializados en neuro intervencionismo y representa una evolución en el abordaje de aneurismas de cuello ancho.
El nuevo dispositivo, diseñado con tecnología japonesa, WEB™ (Woven EndoBridge), es una alternativa para el tratamiento endovascular de aneurismas intracraneales de cuello ancho localizados en bifurcaciones arteriales, una de las anatomías de mayor complejidad para los especialistas.
La evolución de las terapias endovasculares ha permitido que procedimientos cada vez más precisos y menos invasivos amplíen las posibilidades de tratamiento para pacientes con enfermedades cerebrovasculares complejas.
En este sentido, WEB™ cuenta con respaldo de estudios clínicos multicéntricos internacionales que han documentado resultados sostenidos a largo plazo. Entre ellos destaca el estudio WEB-IT, que reportó una oclusión adecuada del 87.2% a cinco años de seguimiento, así como el estudio CLARYS, que documentó ausencia de resangrado durante el periodo de seguimiento reportado en pacientes con aneurismas rotos tratados con esta tecnología.
"La innovación tecnológica adquiere verdadero valor cuando está respaldada por evidencia científica y contribuye a mejorar la práctica clínica. El objetivo es continuar ofreciendo alternativas terapéuticas que permitan atender casos complejos mediante procedimientos menos invasivos y con resultados consistentes a largo plazo”, puntualizó el doctor Montenegro Rosales, Neurocirujano y Alta Especialidad en Cirugía Cerebrovascular.
Detección temprana
Más allá de los avances tecnológicos, los especialistas destacaron que la detección temprana continúa siendo uno de los principales retos. La mayoría de los aneurismas cerebrales permanecen asintomáticos; sin embargo, un dolor de cabeza súbito e intenso —descrito frecuentemente como "el peor dolor de cabeza de la vida"— acompañado de alteraciones visuales, pérdida de conciencia, convulsiones o dificultad para hablar requiere atención médica inmediata.
Asimismo, el control de factores de riesgo como: hipertensión arterial, diabetes mellitus, tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol, así como la vigilancia en personas con antecedentes familiares, contribuyen a disminuir el riesgo de enfermedad cerebrovascular y favorecen un diagnóstico oportuno.
La incorporación de tecnologías respaldadas por evidencia científica fortalece las capacidades de los especialistas para atender enfermedades cerebrovasculares complejas y amplía las alternativas terapéuticas disponibles para los pacientes en México.
En un contexto donde el diagnóstico oportuno y el acceso a tratamientos innovadores pueden marcar la diferencia en el pronóstico de los pacientes, la colaboración entre la comunidad médica, las instituciones de salud y la industria resulta fundamental para impulsar una atención cada vez más precisa, segura y basada en evidencia.

