Las enfermedades cardiovasculares causan 17.9 millones de muertes al año a nivel mundial.
Cuando el corazón sufre algún tipo de daño en su sistema eléctrico, ya sea por envejecimiento, un ataque cardiaco, algunos medicamentos o incluso afecciones genéticas, el ritmo cardiaco se puede volver irregular: colocar un marcapasos permitirá controlar los latidos en pacientes que sufren una arritmia cardiaca patológica.
Esto principalmente en casos de bradicardia, cuando late demasiado lento, pero también se puede indicar en pacientes que tienen latidos irregulares o taquicardias.
A nivel mundial las enfermedades cardiovasculares causan 17.9 millones de muertes al año, y se implantan alrededor de 600 mil marcapasos en ese lapso, lo que pone en evidencia la necesidad de innovaciones más seguras y menos invasivas.
En México los males cardiacos son responsables de la muerte de más de 200 mil personas cada año. Y en la última década esta cifra aumentó 80% debido al aumento de males como diabetes, hipertensión arterial y obesidad.
Nueva era
La bradicardia se define como un ritmo cardiaco lento o irregular, normalmente inferior a 60 latidos por minuto. Con este ritmo el corazón no puede bombear suficiente sangre rica en oxígeno al cuerpo durante la actividad normal o el ejercicio.
Los síntomas de esta condición incluyen mareos, desmayos, cansancio extremo y dificultad para respirar.
Para descartar o confirmar el diagnóstico de bradicardia se pueden realizar una o varias de las siguientes pruebas diagnósticas, en función del problema de ritmo cardiaco que se sospeche: electrocardiograma (ECG), ECG de ejercicio o prueba de esfuerzo, monitor Holter (ECG de 24 a 72 horas), prueba de basculación y un estudio electrofisiológico. El médico cardiólogo también puede usar un dispositivo de monitorización para entender mejor la causa de episodios de desmayos inexplicables.
Ahora está en México un nuevo marcapasos diseñado para tratar a pacientes con trastornos como la bradicardia: la nueva terapia es reconocida como el marcapasos más pequeño del mundo, el cual es 93% más pequeño que los dispositivos tradicionales.
Por si fuera poco, este nuevo sistema de estimulación no requiere cables ni una bolsa subcutánea, pues gracias a su innovador diseño se introduce directamente en el ventrículo derecho del corazón a través de un catéter, de forma mínimamente invasiva, sin necesidad de incisiones quirúrgicas en el pecho. Esto reduce el riesgo de complicaciones asociadas a los cables y favorece una recuperación más rápida para el paciente.
“Con el lanzamiento de este nuevo marcapasos sin cables, así como nuestro trabajo continuo en otras tecnologías de punta para la atención del corazón, reafirmamos nuestro liderazgo en salud cardiovascular, llevando siempre la terapia correcta al paciente correcto”, señala Héctor Orellana, vicepresidente de Medtronic en México y Centroamérica.
Oportunidad
“Este tipo de marcapasos no es para todos, pero sí es para muchos, ya que puede ayudar a pacientes en quienes los marcapasos convencionales no son una opción. Este dispositivo está diseñado para pacientes que necesitan estimulación del ventrículo derecho, especialmente cuando buscamos evitar riesgos relacionados con los cables o cuando el paciente ya tuvo complicaciones con marcapasos convencionales”, expone por su lado el doctor Emanuel Sánchez Guevara, cardiólogo electrofisiólogo, certificado por el Consejo Mexicano de Cardiología.
Agrega que es la primera vez que se colocan este tipo de marcapasos en el país y representa una gran oportunidad para ofrecer a los pacientes mexicanos una alternativa más segura, moderna y menos invasiva.
El nuevo sistema de estimulación sin cables se indica para pacientes con trastornos del ritmo cardiaco como la bradicardia, que puede derivar en síntomas como fatiga, mareo, presíncope o síncope, disnea, intolerancia al esfuerzo e incluso complicaciones más graves como paro cardiaco.
También es una opción para pacientes que presentan bloqueo auriculoventricular (AV), es decir, una condición en la que la señal eléctrica no se transmite adecuadamente de las aurículas a los ventrículos; así como pacientes con alto riesgo de infecciones o complicaciones venosas, personas mayores o con condiciones de salud complejas, que pueden obtener mayores beneficios de un procedimiento mínimamente invasivo, sin incisiones en el pecho.
Procedimiento
Ante ello, este sistema de estimulación sin cables redefine la experiencia del paciente. Con un volumen de apenas 0.8 cc y un peso aproximado de dos gramos, elimina la necesidad de incisiones en el pecho, evitando protuberancias visibles, y no deja ningún recordatorio físico del marcapasos bajo la piel.
Igualmente, al implantarse mediante un procedimiento mínimamente invasivo permite reducir el tiempo de hospitalización y favorece una recuperación más rápida, cómoda y con menos restricciones en las actividades diarias después del implante.
“Este tipo de tecnología representa un cambio importante en la forma en la que tratamos a pacientes que requieren estimulación cardiaca. Su implantación es un procedimiento altamente especializado que debe ser realizado por un electrofisiólogo entrenado; sin embargo, gracias a su diseño, se lleva a cabo de forma mínimamente invasiva mediante catéter, lo que lo hace más ágil y controlado en comparación con los métodos tradicionales. Esto permite reducir riesgos y ofrecer una alternativa más segura, especialmente para pacientes que antes tenían opciones limitadas”, explica el doctor Mauricio Cortés Aguirre, cardiólogo electrofisiólogo del Hospital Ángeles.
A pesar de su tamaño ultracompacto este marcapasos integra todos sus componentes —batería, circuito electrónico y mecanismo de fijación— en un solo dispositivo, sin necesidad de cables ni generadores externos. Además, las versiones más recientes cuentan con una batería de larga duración de hasta 16 años, lo que significa que la mayoría de los pacientes podría requerir un solo dispositivo durante toda su vida.

