Cdmx, 27 de abril de 2026.- La aparición de un pez que casi nunca se deja ver volvió a encender las redes y la curiosidad científica. En playas de Baja California Sur, recientes avistamientos de pez remo —una especie que habita en las profundidades del océano— sorprendieron a turistas y habitantes locales.
En zonas como Cabo San Lucas, visitantes documentaron al menos dos ejemplares varados en la orilla, con cuerpos alargados y plateados que llamaron la atención por su tamaño y apariencia inusual. Algunos testigos intentaron devolverlos al mar, mientras otros grababan el momento.
A pocos kilómetros, en aguas cercanas a La Paz y la zona de Isla Espíritu Santo, también se reportaron avistamientos en mar abierto. En videos difundidos en redes sociales se observa a estos peces nadando lentamente cerca de la superficie, algo poco común para una especie que habita en grandes profundidades.
Incluso operadores turísticos señalaron que los encuentros ocurrieron en días consecutivos, lo que incrementó la percepción de que no se trataba de un caso aislado. En algunos registros, los ejemplares parecían desorientados o con dificultad para mantenerse estables.
El pez remo, conocido científicamente como Regalecus glesne, puede alcanzar varios metros de longitud y vive normalmente a cientos de metros de profundidad, por lo que su presencia en la orilla o en superficie es inusual.
¿Por qué aparece?
Especialistas apuntan a diversas causas posibles: cambios en la temperatura del agua, alteraciones en las corrientes marinas, niveles bajos de oxígeno o incluso enfermedades que desorientan a estos peces y los llevan a la superficie.
Aunque no existe una explicación única, los científicos coinciden en que estos eventos forman parte de dinámicas naturales aún en estudio.
La evidencia científica
Aunque el fenómeno suele asociarse con desastres naturales, estudios científicos han descartado esa relación. Investigaciones realizadas en Japón —uno de los países donde más se ha documentado esta creencia— concluyen que no existe evidencia sólida que vincule la aparición del pez remo con terremotos o tsunamis.
En México, especialistas del Instituto Politécnico Nacional han señalado que, si bien estos peces de aguas profundas pueden ser sensibles a cambios en el fondo marino, su presencia en la superficie responde más a factores como enfermedades, corrientes o estrés ambiental que a la predicción de eventos sísmicos.
De hecho, análisis de divulgación científica coinciden en que cuando el pez remo aparece cerca de la costa suele estar debilitado o desorientado, lo que explicaría su comportamiento inusual sin necesidad de recurrir a explicaciones catastróficas.
Sin embargo, cada avistamiento revive una vieja creencia: la de que el pez remo es un presagio de desastres naturales. En Japón, por ejemplo, se le conoce como mensajero del dios del mar y se le ha asociado históricamente con terremotos y tsunamis.
Sin embargo, la comunidad científica ha sido clara: no hay evidencia que respalde esta relación. La coincidencia entre algunos avistamientos y eventos sísmicos ha alimentado el mito, pero no lo confirma.
Entre ciencia y viralidad
Más allá del misterio, estos casos también reflejan cómo la tecnología ha cambiado la manera de observar la naturaleza. Hoy, cualquier encuentro inusual puede documentarse y difundirse en segundos, amplificando fenómenos que antes pasaban desapercibidos.
Para la ciencia, cada registro representa una oportunidad de entender mejor a una de las especies más enigmáticas del océano. Para internet, en cambio, es el combustible para teorías y fascinación colectiva. En ese cruce entre datos y creencias, el pez remo vuelve a aparecer —no como anuncio del fin del mundo, sino como recordatorio de lo poco que aún conocemos del fondo del mar.

