CÁNCER DE PRÓSTATA: PRINCIPAL CAUSA DE MUERTE EN HOMBRES MEXICANOS

“Está cambiando la forma en que se enfrenta la enfermedad”.

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Bienestar
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Las opciones de detección temprana —la prueba del Antígeno Prostático Específico (PSA) y el examen digital rectal (DRE)— son accesibles y pueden salvar vidas.

El cáncer de próstata en México es uno de los principales desafíos de salud en hombres y a pesar de que existen herramientas para detectarlo y tratarlo oportunamente, aún existen desinformación, mitos y tabúes que impiden hablar abiertamente sobre la enfermedad. Acudir a revisiones médicas periódicas y conocer los factores de riesgo puede hacer una diferencia significativa en la vida de miles de pacientes.

Entre los principales factores de riesgo se encuentran la edad avanzada —especialmente después de los 50 años—, antecedentes familiares de cáncer de próstata, sobrepeso, obesidad, vida sedentaria y tabaquismo. Además, se estima que alrededor de seis de cada diez casos se diagnostican en hombres mayores de 65 años.

Más de 1.4 millones de hombres son diagnosticados cada año con cáncer de próstata en el mundo. Y en México se registraron más de 26 mil casos nuevos y más de siete mil muertes en 2022, siendo así uno de los tumores más diagnosticados y la principal causa de muerte por cáncer en hombres.

El cáncer de próstata se origina por el crecimiento anormal de células en la próstata, una glándula del sistema reproductor masculino encargada de producir parte del líquido seminal. Aunque muchos casos presentan un crecimiento lento y permanecen localizados, existen variantes agresivas que pueden diseminarse rápidamente a otras partes del cuerpo.

A pesar de su alta incidencia, especialistas destacan que el pronóstico suele ser favorable cuando el diagnóstico se realiza en etapas tempranas. Se estima que la mayoría de los pacientes diagnosticados oportunamente pueden acceder a tratamientos eficaces y alcanzar una buena calidad de vida.

Enemigo silencioso

La doctora Valentina Gallart, directora médica de la empresa biomédica Amgen México, explica que en etapas iniciales el cáncer de próstata generalmente no presenta síntomas. Sin embargo, algunos signos de alerta pueden incluir dificultad para orinar, necesidad frecuente de micción, sangre en la orina o semen y dolor óseo en etapas avanzadas.

Ya en etapas avanzadas el cáncer de próstata puede presentar diversas complicaciones, incluyendo la progresión a enfermedad metastásica, incontinencia urinaria y disfunción eréctil. Particularmente, existe una alta probabilidad de diseminación hacia los huesos, ya que este tipo de tumores sólidos, al igual que los de pulmón, tiroides y riñón, tienden a generar metástasis óseas, especialmente cuando el tumor es de gran tamaño o ya ha alcanzado los ganglios linfáticos.

Aproximadamente 40% de los hombres diagnosticados con cáncer de próstata metastásico experimenta uno o más eventos relacionados con el esqueleto, definidos como fractura patológica, compresión de la médula espinal o cirugía o radioterapia dirigida al hueso.

Para el manejo de estas complicaciones los principales tratamientos incluyen el uso de bifosfonatos de tercera generación y anticuerpos monoclonales, terapias que contribuyen a fortalecer los huesos y reducir el riesgo de fracturas, formando parte del enfoque integral en el tratamiento de la enfermedad.

Asimismo, existen diversas alternativas terapéuticas dependiendo de la etapa de la enfermedad, incluyendo cirugía, radioterapia, terapia hormonal, quimioterapia, inmunoterapia y terapias dirigidas, detalló la especialista.

Diferencia entre diagnóstico oportuno o tardío

“Cuando hablamos de cáncer de próstata debemos hablar de una visita médica al urólogo. Muchas veces son las esposas e hijos quienes alientan a los maridos o papás a visitar al especialista. Esa iniciativa familiar puede marcar la diferencia entre un diagnóstico oportuno y uno tardío, con consecuencias humanas y económicas muy difíciles de enfrentar”, destaca Mafalda Hurtado, directora Médica de Auna México.Dado que el cáncer de próstata no suele presentar síntomas en sus etapas iniciales, detectarlo a tiempo es fundamental. Las opciones de detección temprana —la prueba del Antígeno Prostático Específico (PSA) y el examen digital rectal (DRE)— son accesibles y pueden salvar vidas. Por ello, es clave que cada paciente dialogue con su especialista para evaluar los beneficios y consideraciones de cada estudio y así asegurar un diagnóstico oportuno y preciso.

“Cuidar la salud de los padres va mucho más allá del bienestar individual. Cuando un papá se cuida, se mantiene presente y fortalece su capacidad de acompañar a su familia. La prevención no es solo una recomendación médica: es una decisión que transforma vidas”, resalta Hurtado.

Innovación terapéutica 

“Actualmente, el abordaje integra alternativas como la terapia hormonal y terapias dirigidas, que se adaptan a la etapa clínica de cada paciente. En este panorama, la terapia hormonal continúa siendo un componente fundamental, particularmente por su acción sobre la ruta de los andrógenos que favorecen el crecimiento tumoral, lo que ha impulsado el desarrollo de nuevas estrategias dirigidas a este mecanismo”, señala el doctor Leandro Aldunate, director de Johnson & Johnson México.

Agrega que se han incorporado tratamientos dirigidos al receptor de andrógenos que han ampliado el panorama clínico en distintos escenarios de la enfermedad como apalutamida, un inhibidor del receptor de andrógenos, indicado para pacientes en etapas avanzadas de la enfermedad. Datos presentados este año, en condiciones de vida real, mostraron que su uso se asoció con una reducción de 51% en el riesgo de muerte a 24 meses en pacientes con enfermedad metastásica sensible a la castración incluidos en el protocolo de estudio en comparación contra otro antiandrógeno de segunda generación.

“La evolución del tratamiento del cáncer de próstata refleja un cambio significativo en oncología: pasar de enfoques generales a estrategias cada vez más dirigidas. Este avance sostenido no solo amplía las alternativas disponibles, sino que está cambiando la forma en que se enfrenta la enfermedad, particularmente en etapas avanzadas donde hoy es posible modificar su curso de manera más precisa”, concluye.

Recomendaciones

Agende una revisión médica anual.

Visite a su médico una vez al año.

Realice 30 minutos de actividad física diariamente.

Hable con su médico sobre la prueba de PSA si tiene más de 50 años.

Cuide su salud mental con la misma atención que la física.

Dedique tiempo a actividades de recreación y disfrute.

Deje que su familia sea su motivación para prevenir.

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