Si un niño esconde repentinamente la pantalla cuando se ingresa a la habitación o juega solo con los auriculares puestos son señales de alerta de que experimenta interacciones negativas y no sabe cómo manejarlas.
La realidad de la educación y la recreación de la infancia en México ha dado un giro definitivo en el que los pasatiempos tradicionales ahora también se complementan con un ecosistema híbrido donde las pantallas y los dispositivos inteligentes conectados a internet son los principales compañeros de juego.
En la actualidad casi un tercio de los usuarios de internet en el mundo son menores de edad y en México 100 millones de personas mayores de seis años utilizan la web, lo que representa 83% de la población.
Los grupos de edad de seis a once años y de doce a 17 reportan un porcentaje de uso de 79.7 y 95.1%, con un promedio de horas al día de 2.6 y 4.5, respectivamente. Este panorama, aunque ofrece oportunidades educativas importantes, también abre la puerta a peligros críticos en materia de privacidad y seguridad, que tanto padres como tutores deben conocer y gestionar.
De acuerdo con Arochi & Lindner, firma jurídica que presta servicios especializados en materia de privacidad y protección de datos personales, el consumo de contenido ha migrado a un modelo de atención fragmentada dictado por algoritmos.
Conforme a la última Encuesta Nacional de Consumo de Contenidos Audiovisuales (ENCCA), publicada en 2024, casi 80% de los niños prefiere utilizar plataformas como YouTube, seguida de TikTok, mismas en las que la edad mínima para tener una cuenta es de 13 años o inclusive menos, como en el caso de YouTube Kids. Además, 75% de los menores accede a sus contenidos a través de smartphones con un pico de actividad entre las 21:00 y las 21:30 horas, un horario donde la supervisión parental suele disminuir.
“La falta de supervisión parental aumenta el riesgo tanto de que las infancias se expongan a contenidos inapropiados para su edad, como a que se haga mal uso de su información personal, como fotos, videos, voz o datos de contacto. El crecimiento de la Inteligencia Artificial (IA) generativa y las interacciones vía chat con terceros son los puntos más vulnerables para la privacidad de los menores, pues el primer caso facilita la creación de imágenes falsas a partir de fotos o videos reales de los menores; y el segundo les coloca en posibles situaciones de riesgo de ser contactados por personas con malas intenciones”, advierte Gabriela Espinosa, counsel y abogada especialista en privacidad y protección de datos en Arochi & Lindner.
De acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) estos contenidos falsos pueden considerarse como abuso sexual infantil y se utilizan con fines de acoso o extorsión, causando daños sicológicos profundos. Al menos 1.2 millones de niños y niñas en once países, entre ellos México, reportaron haber sido afectados por manipulaciones de sus imágenes con contenido sexual explícito falso en 2025.
Este problema también puede ser impulsado por el fenómeno del sharenting, en el que los propios padres o tutores sobreexponen la privacidad de sus hijos al compartir excesivamente contenido de su vida cotidiana, vulnerando su propio derecho a decidir sobre su imagen y colocándolos en situaciones de vulnerabilidad posterior con su huella digital, que puede utilizarse en su perjuicio.
Ciberacoso, hostigamiento y manipulación
Los videojuegos modernos no son solo juegos. Son redes sociales, chats grupales y aventuras compartidas, todo en uno. Los niños pasan su tiempo libre construyendo ciudades en Minecraft, compitiendo con amigos o formando equipo con jugadores de eSports que nunca han conocido en persona.
ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, junto a su iniciativa Digipadres, alerta que las mismas características que hacen que los videojuegos sean sociales y emocionantes también pueden exponer a los jugadores a ciberacoso, hostigamiento y manipulación.
Comprender qué sucede dentro de un juego —y cómo reaccionar— ayuda a los adultos a crear un espacio más seguro para los más pequeños.
“El ciberacoso en los videojuegos rara vez comienza con un incidente dramático. Lo más frecuente es que se trate de un comportamiento repetitivo que poco a poco transforma una actividad positiva en una experiencia estresante”, comenta Mario Micucci, Investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.
Los padres o tutores deben estar atentos a solicitudes para trasladar la conversación a otro lugar. Una táctica común de los ciberacosadores es pedirle al niño que continúe chateando en Discord, WhatsApp u otra plataforma. Debido a que cuando las conversaciones se dispersan en múltiples plataformas, a los tutores les resulta más difícil supervisarlas, las herramientas de moderación y denuncia pueden no ser efectivas y la interacción puede pasar rápidamente de temas relacionados con el juego a cuestiones personales.
Si un niño esconde repentinamente la pantalla cuando se ingresa a la habitación, juega solamente con los auriculares puestos, se niega a hablar del juego o se pone a la defensiva cuando se le pregunta sobre videojuegos, es posible que esté experimentando interacciones negativas y que no sepa cómo manejarlas.
“Las soluciones modernas de ciberseguridad proporcionan una capa adicional de protección contra los peligros en línea, incluyendo herramientas para gestionar el tiempo que los niños pasan frente a la pantalla y evitar que hagan clic en enlaces de phishing y otros elementos para mantenerlos a salvo a ellos y a sus ordenadores mientras juegan”, concluye Mario Micucci.
Medidas
Para salvaguardar la experiencia de los menores de edad en el uso de internet existen las siguientes medidas, entre otras.
Higiene digital en dispositivos Supervisar que los menores apaguen los equipos cuando no se usen, cubrir y revisar los permisos de uso de cámaras web y micrófonos.
Configuración de privacidad Es fundamental revisar y ajustar las opciones de privacidad en todas las cuentas de usuario de los menores.
Límites de tiempo Fomentar el uso controlado por tiempo determinado de pantallas y dispositivos.
Diálogo sobre la IA Explicar a los niños el funcionamiento de la IA y crear conciencia de que no todo lo que ven es real.
Ejercer derechos ARCO En México los padres o tutores pueden solicitar a cualquier plataforma la eliminación de datos o imágenes de sus hijos si consideran que afectan su imagen o privacidad.
Cuidarse es tarea de todos La responsabilidad de no compartir imágenes, fotos, videos o información empieza en casa.

