Comúnmente en la adolescencia es cuando nos comenzamos a percatar en quiénes nos convertiremos cuando seamos más grandes. Nuestros rasgos físicos se van determinando y nos vamos enterando de cosas como: si seremos altos, bajitos, gorditos o flaquitos. Es en esta etapa en la que podemos ir adivinando cómo creceremos físicamente y podemos adelantar cómo nos veremos en el exterior. Pero ¿acaso es también posible adivinar el futuro de una persona internamente?
De acuerdo con un artículo publicado en el Journal of Social Cognitive Affective Neuroscience, la pregunta se responde con un sí. Y esto es por el tamaño y la geometría del cerebro, ya que estos se correlacionan con los tipos de personalidades. Tras analizar las respuestas de 500 personas y de hacerles estudios cerebrales, expertos dividieron a las personas en cinco categorías dependiendo de su nivel de neurosis (qué tan cambiantes son), extraversión (lo entusiastas que son), apertura (qué tan abiertos son), condescendencia (una medida de altruismo) y consciencia (una medida de autocontrol).
El equipo de Roberta Riccelli, sicóloga y experta en ciencia cognitiva de la Universidad Magna Graecia de Italia, concluyó que el tamaño y la figura de diferentes regiones del córtex del cerebro se correlacionan con las clasificaciones de las personalidades. “La neurosis se asocia con la corteza más gruesa y áreas más pequeñas en las regiones prefrontal-temporal. La extraversión se asocia con un área precuneus más gruesa y con un área de corteza temporal superior más pequeña. La apertura se vincula a una corteza más delgada y una mayor área y plegamiento en las regiones prefrontal-parietal. La concordancia se correlaciona con una corteza prefrontal más delgada y, por su parte, la consciencia se asocia con una corteza más gruesa y área más pequeña y plegamiento en las regiones prefrontales”, concluyeron.
Revelaciones
Estas conclusiones se suman a otros resultados que aseguran que se puede saber mucho de una persona con solo fijarse en el tamaño y la forma del cerebro. Después de hacer estudios de resonancia magnética, investigadores se han percatado de que el cerebro revela más cosas de las que creemos. Por ejemplo, con mirarlo desde afuera hay señales que indican si la persona presentará enfermedades mentales, se puede conocer su inteligencia general, creatividad, habilidad verbal, espacial y musical.
Las correlaciones entre la estructura del cerebro y su funcionamiento nos dan una introspección más cercana para entender cómo funciona el órgano, ya que cada uno de nosotros posee una estructura o arquitectura celular única. Ejemplo de ello es cómo las capas neuronales se interconectan y cómo se arreglan entre ellas. Gracias a estos comportamientos únicos (como las huellas digitales) se puede llegar a conclusiones tan específicas como resultados de personalidades. Si pudieras conocerte mejor desde adentro, ¿qué te gustaría encontrar en tu cerebro?