Hay algo que no se puede fingir cuando se acerca un campeonato mundial: la emoción. Ese cosquilleo que empieza meses antes, la conversación permanente, la sensación de que viene algo gigantesco. Y sí, conozco lo que es una cobertura mundialista, conozco la atmósfera que rodea al torneo más importante del planeta. Y justamente por eso no puedo evitar sentir que la Copa Mundial de la FIFA 2026 TM, aunque está más cerca que nunca, no entusiasma igual que las anteriores.
Ojo, que los boletos se agoten no es sinónimo de felicidad. Tampoco significa necesariamente que exista esa ilusión genuina que otros campeonatos sí despertaron. Porque una cosa es el negocio y otra muy distinta la pasión. Y hoy, honestamente, siento que la Copa Mundial de la FIFA 2026 TM está mucho más cerca de lo primero.
Claro que existe expectativa. Sería absurdo decir lo contrario. Para nosotros, los mexicanos, el simple hecho de volver a ser anfitriones genera orgullo, conversación y una cuenta regresiva inevitable. Habrá estadios llenos, ciudades volcadas al evento y millones de personas pendientes de cada detalle. Pero, aun con todo eso, siento que le falta algo. Le falta esa sazón que sí existió hasta Qatar 2022.
Y esta no es solamente una percepción personal. Lo he hablado con colegas, con aficionados de toda la vida e incluso con gente muy cercana al futbol que normalmente vive estos procesos con una intensidad brutal. Hay una especie de desconexión emocional difícil de explicar, pero evidente.
Yo pienso que mucho tiene que ver con el gigantismo del torneo. Soy un convencido de que la exagerada cantidad de selecciones termina afectando la esencia de la competencia. Este nuevo formato, lejos de elevar la calidad, parece diluirla.
Antes clasificar tenía un peso enorme. Había selecciones históricas quedándose fuera y eso hacía todavía más especial el torneo.
Exclusivo
Desde mi punto de vista, el formato de 48 selecciones no termina de convencer al grueso de los amantes del futbol. Habrá más partidos, sí, pero no necesariamente mejores. Un campeonato no debería sentirse eterno ni saturado: debería sentirse exclusivo.
Ahora bien, tampoco podemos ignorar el contexto social y político que rodea esta Copa Mundial de la FIFA 2026 TM. Porque si algo ha cambiado en comparación con otros mundiales es el ambiente alrededor de las sedes. Hoy muchos aficionados piensan en temas de seguridad antes que en el futbol, particularmente en Estados Unidos y México.
Por supuesto que quienes nos dedicamos al periodismo deportivo vamos a estar trabajando felices, informando y viviendo el torneo desde dentro, porque sigue siendo un privilegio enorme cubrir un evento así.

