EL RETO DE LA CNTE

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Andrés Manuel López Obrador tomó una pésima decisión al escoger a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) como aliada. Claudia Sheinbaum mantuvo la posición y ahora está pagando las consecuencias. Se enfrenta a un movimiento que ya el expresidente Enrique Peña Nieto había desactivado, pero que hoy se convierte en un reto para el gobierno.

La CNTE ha empañado la realización de la Copa Mundial de la FIFA 2026TM en México, que el gobierno pensaba daría al pueblo bueno una fuerte dosis del circo que este siempre agradece. Los partidos en la Ciudad de México han sido acompañados por manifestaciones de protesta. El campamento a las afueras del Centro Histórico genera una furia creciente de los comerciantes de la zona cuyas ventas se han desplomado.

Los supuestos puntos de acuerdo entre el régimen y los líderes se han desgastado. Si bien una de las primeras medidas de López Obrador como presidente en 2018 fue eliminar las evaluaciones de maestros que tanto irritaban a la CNTE, ni siquiera él quiso devolver al sindicato el control sobre las contrataciones, asignaciones y promociones de maestros.

La 4T abolió primero el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE) y después la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu). Reemplazó la Coordinación Nacional del Servicio Profesional Docente con la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (Usicamm), pero ahora ha aceptado desecharla. Sin embargo, la propia presidenta ha declarado que no entregará al sindicato el control de la carrera magisterial. Dice que quiere evitar actos de corrupción, pero además sabe que ceder el control de las designaciones es entregar al sindicato el control político de los maestros. Y ese lo quiere la 4T.

La CNTE exige también derogar la reforma de la Ley del ISSSTE de 2006, que estableció el sistema de pensiones individuales o Afores para empleados públicos. La propia Sheinbaum prometió en su campaña presidencial que lo haría, por lo que los líderes tienen razón cuando exigen que cumpla su compromiso. Pero no es lo mismo estar en campaña que gobernar. Martí Batres, el director del ISSSTE, ha reconocido que eliminar el sistema de cuentas individuales y regresar al solidario que había antes tendría un costo para el sector público de 20 puntos del Producto Interno Bruto (PIB) a lo largo de los años. Todo el gasto público representa 27% del producto, por lo que regresar a ese sistema dejaría al Estado mexicano virtualmente quebrado.

La presidenta ha querido descalificar a la CNTE tildándola de aliada de la ultraderecha. Ha dicho que, en lugar de seguir negociando con ella, va a consultar directamente a los maestros. No queda claro, sin embargo, que el gobierno tenga capacidad para entrar y consultar a los docentes en las escuelas controladas por la CNTE.

Rival

Mientras este enfrentamiento tiene lugar, la CNTE sigue en un paro de labores que se acerca ya al mes. El gobierno sigue pagando los sueldos de los maestros que no se presentan a trabajar. Los comerciantes del Centro Histórico se encuentran cada vez más desesperados. Los habitantes de la Ciudad de México están irritados ante los bloqueos. Alrededor de 1.4 millones de niños de escuelas públicas se han quedado sin clases, principalmente en los estados más pobres.

En su afán por llegar al poder, López Obrador y Sheinbaum se aliaron con una organización que ahora se ha convertido en su rival. Nunca entendieron que la CNTE también quiere el poder.

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