En el marco de los 700 años de la fundación de México-Tenochtitlan, Banco Azteca impulsa la preservación cultural con la exposición Patrimonio, Agua y Fuego que aloja el Museo Universitario de Ciencias y Arte (MUCA) de la UNAM.
Se trata de una muestra fotográfica del artista mexicano Santiago Arau, que propone un recorrido visual por el Valle de México y sus transformaciones históricas, sociales y ambientales.
La exposición reúne una serie de imágenes aéreas y documentales inéditas que exploran los sistemas lacustres, las montañas volcánicas y los paisajes que dieron origen al Valle de México, lo que establece un diálogo entre el pasado natural de la región y la realidad urbana contemporánea.
A través de su lente Arau construye un atlas visual que entrelaza memoria, territorio e identidad, al tiempo que invita a reflexionar sobre la relación entre naturaleza y ciudad.
Banco Azteca apoya este proyecto, siendo una institución que ha acompañado el trabajo del fotógrafo durante los últimos años y que reafirma así su compromiso con el acceso democrático al arte y la preservación del patrimonio cultural mexicano.
Identidad
Durante la inauguración, autoridades universitarias, representantes de Banco Azteca y miembros de la comunidad cultural coincidieron en destacar la relevancia de esta exposición como un espacio de reflexión sobre la historia ambiental del Valle de México y los desafíos que enfrenta actualmente.
El doctor Alejandro Valenzuela, presidente del Consejo de Administración de Banco Azteca y Azteca Servicios Financieros, resaltó que el impulso a proyectos culturales forma parte de la visión institucional de la empresa.
“Buscamos acercar la riqueza cultural y artística de México a más personas; y esto es democratizarla, porque sabemos que disfrutar y preservar nuestras tradiciones fortalece nuestra identidad”, subrayó Valenzuela.
Por su lado, Santiago Arau agradeció el respaldo de la UNAM y Banco Azteca, así como el interés del público por acercarse a una exposición que considera profundamente ligada a la identidad mexicana.
“Estamos hablando de agua y fuego, elementos que siempre están presentes en este territorio tan potente que conocemos. Yo siento que estar parado sobre este campo volcánico, sobre esta cuenca, es una experiencia muy poderosa. Para mí, volar y fotografiar este paisaje es una manera de entender lo que somos”, expresó.

Riqueza visual y simbólica
El trabajo de Arau destaca por la capacidad de documentar el territorio desde el aire, utilizando drones y fotografía aérea para ofrecer puntos de vista que difícilmente pueden apreciarse desde tierra. En este caso la exposición se divide en distintos ejes temáticos que recorren los antiguos lagos de Texcoco, Xochimilco, Chalco, Zumpango, Xaltocan y San Cristóbal, así como las sierras y cadenas montañosas que rodean al Valle de México.
“Reflexionar sobre lo que hemos perdido”.

Patrimonio, Agua y Fuego plantea una reflexión sobre la tensión histórica entre estos dos elementos que son fundacionales, pues han moldeado no únicamente la geografía del valle sino también la identidad cultural de quienes lo habitamos.
A través de panorámicas aéreas, imágenes de volcanes, canales, lagos remanentes y zonas urbanizadas, Arau documenta la transformación de un entorno anfibio hacia una de las metrópolis más grandes del mundo, marcada por la urbanización acelerada, la crisis hídrica y la pérdida de buena parte de su geografía original.
De igual manera, la muestra incorpora materiales históricos y cartográficos, entre ellos el emblemático mapa del Valle de México elaborado por Miguel Covarrubias en 1939, pieza que dialoga con las fotografías contemporáneas para mostrar cómo ha cambiado el territorio a lo largo de los siglos.
En entrevista con Vértigo, José Manuel Azpiroz, director ejecutivo de Comunicación de Grupo Elektra, aseguró: “Lo que nos llamó la atención desde el principio fue la pasión de Santiago Arau, su entusiasmo por transmitir sus ideas y su capacidad para mostrar el territorio desde una perspectiva distinta”.
Y es que la participación de Banco Azteca en este proyecto destaca como un ejemplo de colaboración entre el sector privado y las instituciones culturales para impulsar iniciativas abiertas y accesibles para toda la población. Para la institución, esta alianza representa una manera de fortalecer el vínculo entre cultura, identidad y responsabilidad social.
Al respecto, Aspiroz señaló: “Somos un banco profundamente mexicano y comprometido con la historia, las tradiciones y el futuro del país. Apoyar el arte y la cultura también es apoyar los sueños de los mexicanos”.
Patrimonio, Agua y Fuego conecta a distintas generaciones a través de una experiencia visual que combina arte, documentación y reflexión social.
Las imágenes de Arau, además de retratar paisajes, funcionan también como testimonios de los cambios que ha experimentado la capital mexicana a lo largo de siglos.

Desde las zonas lacustres que aún sobreviven en Xochimilco hasta los grandes desarrollos urbanos que han transformado el Valle de México, la exposición permite observar cómo el crecimiento de la ciudad impacta su relación con el entorno natural, alterando ecosistemas, modificando el paisaje y transformando la manera en que los habitantes se relacionan con el agua y el territorio.
Esta muestra permanecerá abierta al público en el MUCA-UNAM con entrada gratuita hasta el 27 de junio.
Aunque el proyecto dialoga sobre todo con problemáticas como la escasez de agua, el hundimiento de la ciudad, la contaminación y la pérdida de ecosistemas, también apuesta por la contemplación y el reconocimiento del territorio como un espacio vivo que conserva elementos de enorme riqueza natural y cultural.

