LAS HERIDAS DEL VIENTO LLEGA AL TEATRO MILÁN

“Esta obra invita al amor familiar y a escuchar al otro”.

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Cultura
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Una pieza íntima que explora los secretos familiares, el amor silenciado y las lesiones emocionales llega a la Ciudad de México bajo el título Las heridas del viento, del dramaturgo español Juan Carlos Rubio y bajo la dirección de Anahí Allué.

La trama empieza con David, un joven que luego de la muerte de su padre revisa documentos relacionados con la herencia familiar. Entre los papeles halla unas cartas de amor que indican que su papá sostuvo una relación con otro hombre. Frente al descubrimiento David decide buscar a Juan, autor de las cartas, para comprender esa parte desconocida de la vida de su padre.

A partir de dicho encuentro la obra se convierte en una confrontación emocional donde el pasado emerge con fuerza y obliga a los personajes a enfrentar preguntas incómodas, como qué tanto conocemos a quienes amamos.

Las actuaciones de Eduardo España y Markin López (quien alterna funciones con Claudio Morales), aumentan la calidad y la experiencia de la obra al construir una experiencia teatral profundamente emocional. De igual manera, la escenografía sobria permite que el peso recaiga en la palabra y en la interpretación actoral.

En entrevista con Vértigo, Anahí Allué comenta que dirigir esta obra representó un desafío importante: “Es un reto para mí haber dicho que sí a dirigir Las heridas del viento, porque es un drama. Aunque tiene algunos tintes que me gusta poner con mi pincel, esta cosa de humor irónico que creo que la vida tiene, sí, es la primera vez que me enfrento a un material dramático de esta naturaleza”.

Allué es reconocida por trabajos ligados a la comedia y al teatro musical. Ha dirigido producciones como Asesinato para dos, Bule Bule, Eres bueno, Charlie Brown, Sugar y Forever Young. Sin embargo, encontró en el texto de Juan Carlos Rubio una profundidad emocional que la llevó a aceptar el proyecto.

“El texto es de una emocionalidad y de una riqueza dramatúrgica muy hermosa. Hay muchas cosas que se van develando a través del texto casi hasta el final y eso es lo conmovedor. Últimamente solamente hago las cosas que me emocionan y que me conmueven”, asegura.

Identidad e intimidad

Otro actor al que es muy común ver en comedia es Eduardo España, quien incluso se ha consolidado como una figura emblemática de este género, especialmente en televisión. Pero aquí, como Allué, España explora otra faceta en Las heridas del viento al interpretar a un personaje contenido y melancólico.

Al respecto, España reflexiona: “Siempre me ha gustado romper con las etiquetas y apostarle a una carrera de colores. Me gusta tocar otros registros, salir de las zonas de confort. Poder hacer una obra con tantos matices y emociones me vuelve loco”.

Explica que Juan es un personaje complejo, cargado de ironía, sensibilidad y profundidad emocional. A lo largo de la obra, el personaje revela una manera muy particular de entender el amor y el dolor.

Juan maneja un lenguaje muy poético y una agilidad mental muy vinculada a la ironía y al humor”, apunta. “Y también me veo reflejado en él porque a lo largo de mi vida he descubierto que uno a veces se enamora de personas que no eran las adecuadas o que no iban a corresponderte”.

El actor destaca además que el montaje evita caer en el melodrama fácil y apuesta por una construcción emocional más íntima, donde los silencios tienen tanto peso como las palabras.

La producción de la obra está a cargo de Ricardo Ian y del propio España. Ian revela que deseaba llevar este texto a escena desde 2019, aunque diversos factores, incluida la pandemia, retrasaron el proyecto.

“Yo tenía esta obra en la mente desde hace años”, comenta. “Cuando se la compartí a Lalo le dije que había un personaje que lo iba a enamorar, porque además de verlo en una faceta distinta sabía que podía hacer algo extraordinario”.

El productor también destaca la importancia de reunir a un equipo creativo sólido y comprometido emocionalmente con la propuesta. La escenografía e iluminación están a cargo de Félix Arroyo, mientras que la música original fue compuesta por Christopher Bullé Goiri y se interpreta en vivo al piano durante las funciones.

“Hemos cuidado cada detalle”, explica Ian. “La música, la iluminación, el vestuario, la fotografía; todo está pensado para construir una experiencia profundamente emocional”.

Definitivamente la música en vivo se convierte en uno de los elementos más importantes del montaje, pues acompaña la intensidad dramática de los personajes y ayuda a construir la atmósfera íntima que define la puesta en escena.

Más allá de la historia particular de David y Juan, sin duda Las heridas del viento toca temas universales relacionados con el silencio dentro de las familias y la dificultad de expresar aquello que realmente sentimos. La obra plantea preguntas sobre la identidad, el miedo y las vidas ocultas que muchas personas se ven obligadas a construir.

Para Allué, ahí radica precisamente la importancia contemporánea del montaje. “Creo que toca el corazón y confronta”, asegura. “La gente puede salir con muchas preguntas, sobre todo si existen secretos familiares guardados, sea del tipo y origen que sea”.

Ricardo Ian coincide con esa idea y subraya que la obra invita a reflexionar sobre la comunicación dentro de las familias: “Todos tenemos heridas que llevamos en silencio, y también hay cosas que no conocemos ni siquiera de nosotros mismos. Creo que esta obra invita al amor familiar, a escuchar al otro y a detenernos a conocer realmente a quienes tenemos cerca”.

Las heridas del viento se presenta todos los martes a las 20:45 horas en el Teatro Milán, en la colonia Juárez, hasta el 25 de agosto. Las entradas se pueden conseguir en línea o directamente en la taquilla del teatro.

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