Figuras como Lionel Messi, Kylian Mbappé y Erling Haaland entran en esa competencia… de goles.
A poco más de 15 días que comenzó la Copa Mundial de la FIFA 2026TM ya hay varios delanteros con la mano alzada para llevarse la Bota de Oro mundialista, galardón que reconoce al máximo anotador de la justa.
A diferencia de otros años, los goles en este torneo no han dejado de llegar. Tan es así, que los 13 de Just Fontaine, con Francia, en el campeonato de 1958, se comienzan a percibir seriamente amenazados. Y salvo el alemán Gerd Müller, quien alcanzó los diez goles en el México 1970, el número de dianas promedio era seis o menos.
Sin embargo, la contienda está lejos de terminar.
¡Van!
Lionel Messi llegó a su sexto —y posiblemente último— torneo de este tipo con hambre de goles. Sobre su espalda descansan los cinco tantos que colocaron a Argentina en la cima de su grupo.
En el último partido contra Austria La Pulga necesitó de cuatro ocasiones para poner a su equipo en ventaja y, sobre todo, superar el récord del alemán Miroslav Klose.
Apenas comenzó, falló un penalti; y por mucho. Antes de esgrimirse como el mayor goleador, se convirtió en el futbolista con más penaltis errados en los mundiales. Tres para ser exactos: contra Islandia, en 2018; Polonia, en 2022; y este último, contra los austriacos.
Pero una vez que tomó ritmo el 1-0 llegó. “Tuve mucha bronca por el penal que erré, lo pateé muy mal, pero por suerte pudimos revertir esa situación, que es lo más importante”, dijo en entrevista.
Quizás a causa de los muchos intentos y de ese fatídico penal hubo en su festejo algo de rabia más que de celebración. Como sea, estaba hecho: era el máximo goleador, una diana por arriba del puntaje de Klose.
Y fue por más. Justo cuando el marcador agonizaba, el futbolista con estrella, ese del que han dicho que no solo finaliza jugadas sino que las construye, atacó: cuatro jugadores cuidando la portería enemiga —sin contar al arquero— no bastaron para que Messi, escurridizo, hiciera pasar la pelota por entre sus piernas tras errar, segundos antes, un intento de gol.
Con tal doblete, el Diez se posicionó, hasta el momento, como el mayor goleador de la historia de los mundiales, con 18, y el principal candidato a la Bota de Oro al registrar cinco.
“Estoy muy feliz por el triunfo, muy duro y muy trabajado. Nos da tranquilidad para lo que viene”, afirmó luego de haber llevado a su equipo a dieciseisavos de final.
A La Pulga le sigue muy de cerca Kylian Mbappé, con solo dos goles menos. La intensa lluvia y amenaza de rayos con la que se disputó el último partido de Francia contra Irak le hicieron cosquillas al jugador de solo 27 años, quien ganó el galardón en Qatar 2022 con ocho goles.
Gracias a su velocidad, potencia y definición, en el minuto 14, poco antes de que el agua suspendiera el partido por dos horas, el delantero del Real Madrid conectó un potente zurdazo que le permitió adelantarse a Les Bleus. El segundo tanto, ocasionado por un fallo de la defensa, lo posicionó con 16 goles, solo dos por debajo de “un tal Messi”.
Con el triunfo, Francia se jugará el liderato del grupo con la Noruega de Erling Haaland, el tercer aspirante a la bota y quien tras ser cuestionado sobre el partido contra los franceses aseguró con sinceridad y desenfado: “La verdad no importa mucho ese partido, seguramente van a ganarnos y a ganar el torneo”. Hasta el momento lleva anotados cuatro tantos.
El atacante, de 25 años, elevó su registro con la selección de su país a 59 goles en solo 52 partidos. “Simplemente soy muy bueno marcando goles y tengo bastante suerte: es así”.
Al noruego le siguen, con tres goles en su haber, el alemán Deniz Undav y el canadiense Jonathan David; mientras que Harry Kane y Cristiano Ronaldo figuran con dos. El muy aclamado portugués se unió algo tarde a la lista luego de anotarlos ante Uzbekistán. “Siempre aparezco, aunque sea más tarde, pero aparezco”.
El balón: ¿culpable?
Que haya, hasta ahora, goles por montones —casi 25% más que el anterior torneo en el mismo lapso de tiempo— se atribuye, entre otras razones, al balón que la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) usa en este evento: la pelota fue diseñada con costuras profundas para producir “estabilidad óptima en vuelo” y tiene un agarre adicional para ayudar a golpearlo y conducirlo en condiciones húmedas.
Tanto jugadores como entrenadores señalan que ha salido disparado hacia los arqueros con gran velocidad. “Es tan rápido como una bala de cañón”, mencionó el entrenador de Austria, Ralf Rangnick, para después explicar su eficacia: “Creo que se ha visto que, si pateas el balón en la posición correcta, es extremadamente difícil atajarlo”.
El entrenador de Colombia, Néstor Lorenzo, dijo que no le sorprendía la cantidad de goles considerando el talento de los jugadores en el torneo y añadió que los atacantes, a diferencia de otras épocas, están más protegidos por los árbitros de lo que solían estar.
“No tenían esta protección hace 20 o 30 años, cuando recibían muchos más golpes, cuando el juego brusco era mucho más común. Hoy cualquier equipo que defienda bien y use contraataques y trate de jugar, puede hacerlo bien”.
El resultado: los aficionados disfrutaron de 121 goles en los primeros 40 partidos del torneo. Con semejante nivel de competencia, la carrera por la Bota de Oro 2026 sigue completamente abierta.

