Buenos Aires, Argentina, 10 de septiembre. Argentina reportó en agosto una inflación de 1.7%, la menor desde junio del año pasado, un alivio para el gobierno del liberal Javier Milei en medio de una brusca caída de la actividad en sectores clave de la economía y la morosidad récord en créditos que afectan a millones de argentinos.
El dato de inflación difundido este día por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) marca una fuerte desaceleración del costo de vida respecto al 2,1% registrado en julio. La caída en precios de alimentos, esparcimiento y de prendas de vestir y calzado explican en gran medida la dinámica.
En agosto la variación interanual fue de 33.5% y acumula en el año 21.3%.
Se trata de la medición mensual más baja en lo que va de 2026 y la menor suba de precios desde junio del año pasado (1.6%).
Un alivio
El gobierno de Milei celebró la desaceleración de inflación justo la misma semana en la que se habían difundido datos desalentadores para la industria y la construcción, mientras crece el enojo en amplios sectores de la población por la caída de ingresos que ha llevado a millones de personas a endeudarse.
En julio de 2026, el índice de producción industrial manufacturero arrojó una caída interanual de 4.9% y de 5% respecto a junio, según el INDEC. Por su parte, la construcción se contrajo 4.5% interanual y 4.6% mensual.
En tanto que la mora del crédito bancario pasó de menos de 2% a casi 8% en dos años y la del crédito no bancario —billeteras virtuales, cooperativas de crédito, cadenas de electrodomésticos y supermercados que ofrecen financiamiento— superó el 30%, según datos de la consultora Econviews de la primera semana de septiembre sobre la base de la central de deudores del Banco Central.

