Nuevas generaciones mueven al pet care hacia la prevención y el gasto recurrente

México tiene menos nacimientos y más hogares con mascotas: la familia se está reconfigurando y con ella también el gasto doméstico

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CDMX. 19 de junio de 2026. En 2024, México registró 1 millón 672 mil 227 nacimientos, una caída de 8.16% frente al año previo y el tercer año consecutivo a la baja, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Al mismo tiempo, 69.8% de los hogares mexicanos cuenta con al menos una mascota y para 2025, 83% de los adultos se reconocía como tutor, de acuerdo con un análisis de Deloitte.

Millennials y generación Z están redefiniendo qué significa construir una familia, cómo se ejerce el cuidado y hacia dónde se mueve el gasto doméstico. “Es el resultado de generaciones que están redefiniendo qué significa construir una familia, cómo se ejerce el cuidado y hacia dónde se mueve el gasto doméstico”, afirma Evelyn Idalia Gaytán Villalobos, subdirectora general de Besties.

Se trata de hogares sin hijos, con mayor margen de gasto disponible y una relación con sus mascotas que replica, en emoción y presupuesto, algunos comportamientos tradicionalmente asociados con la crianza.

El cambio de fondo está en entender que las mascotas ya no compiten únicamente por una parte del gasto. En muchos hogares, incluso, ocupan un lugar más estable dentro de las decisiones de consumo.

En ese escenario, las marcas que operan en pet care enfrentan un consumidor más informado, más digital y menos tolerante a servicios improvisados. La confianza, la especialización y la continuidad empiezan a pesar tanto como el precio.

La demanda avanza más rápido que la oferta
El crecimiento del mercado ya está sucediendo, pero la infraestructura de servicios veterinarios todavía no avanza al mismo ritmo. Besties identifica tres áreas de mejora:

● Lógica de la atención. Aunque las mascotas ya ocupan un lugar más estable en el gasto de los hogares, muchas visitas al veterinario siguen ocurriendo hasta que aparece un problema. Eso abre una oportunidad: pasar de un modelo reactivo a uno preventivo y cercano al tutor.

● Acceso a servicios más completos. Empiezan a ganar relevancia las clínicas que concentran consulta, diagnóstico, prevención, hospitalización y seguimiento en un mismo lugar.

● Conexión digital. Millennials y generación Z descubren, comparan y eligen servicios desde redes sociales, mientras una parte del negocio veterinario tradicional sigue sin marca clara, sin presencia digital y lejos del radar de su consumidor natural.

Este cambio generacional también obliga a profesionalizar la experiencia. No se trata solo de atender más mascotas, sino de responder a tutores que investigan, comparan, preguntan y esperan continuidad en el cuidado.

“La demanda está. Lo que falta es la oferta que la atienda con el estándar que esta generación exige. Ahí está la oportunidad y también la responsabilidad de quienes operamos en esta industria”, finaliza Evelyn Idalia Gaytán

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