LA PAZ, Bolivia, junio 1.- Bolivia ingresó el lunes en la quinta semana de protestas y cortes de carreteras por parte de sindicatos que rechazan negociar con el gobierno y reclaman la renuncia del presidente Rodrigo Paz .
Los bloqueos se han extendido a seis de las nueve regiones del país. La situación es más complicada en La Paz, la sede del gobierno, que lleva 30 días aislada del resto del país con escaso suministro de alimentos y combustible y reservas mínimas de oxígeno en los hospitales.
La protesta ha polarizado al país y es una de las más largas desde la convulsión social que derivó en 2019 en la renuncia del entonces presidente Evo Morales (2006-2019) tras unas elecciones denunciadas de fraudulentas. Su sucesor Luis Arce (2020-2025) se enfrentó a un paro de 36 días.
La Central Obrera Boliviana (COB), que lidera las protestas junto a sindicatos campesinos y juntas vecinales de la ciudad de El Alto, rechazo negociar con el gobierno, pero anunciaron el domingo la apertura de corredores humanitarios para el paso de suministros esenciales.
El gobierno retiró las demandas de detención contra los líderes de las manifestaciones, pero esto no ayudó a abrir negociaciones.

