PESHAWAR, Pakistán, agosto 2.- Un ataque suicida en una marcha contra los extremistas en el noroeste de Pakistán el domingo mató al menos a 14 personas, incluidos policías, e hirió a más de dos docenas, informaron las autoridades.
El ataque ocurrió en Kabal, una localidad del valle de Swat, en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, donde los manifestantes se habían reunido cerca de una comisaría, coreando consignas contra los milicianos y exigiendo paz, indicó el jefe de policía del distrito, Omar Khan.
Según testigos, poco antes del ataque, los oradores en la marcha dijeron que garantizar la seguridad y eliminar la militancia era responsabilidad del Estado.
También acusaron a las autoridades de no actuar con decisión contra los milicianos, diciendo que los residentes querían vivir sin miedo después de años de violencia que devastaron la región.
El funcionario policial Omar Khan manifestó que murieron al menos cinco policías.
El presidente Asif Ali Zardari y el primer ministro Shehbaz Sharif condenaron el atentado, expresando un profundo pesar por la pérdida de vidas.
En comunicados separados ofrecieron sus condolencias a las familias de los muertos, oraron por la recuperación de los heridos y ordenaron a las autoridades garantizar que los afectados reciban el mejor tratamiento médico posible. Zardari y Sharif también dijeron que la lucha de Pakistán contra el terrorismo continuaría hasta que sea erradicado.

