Ciudad de México, México, 17 de septiembre. Mientras México celebraba el miércoles el 216 aniversario de su independencia con la defensa de la soberanía nacional como máxima, la administración de Donald Trump hacía público un documento con nuevas exigencias al gobierno de Claudia Sheinbaum, entre otras, "desenmascarar" a los funcionarios que ayudan a los cárteles.
"Las inversiones actuales de México en sus fuerzas de seguridad son insuficientes para mantener y ampliar sus campañas contra los narcoterroristas, sus finanzas y sus redes delictivas", dice el documento hecho público por el Departamento de Estado el miércoles y enviado al Congreso la víspera.
"Esto incluye desenmascarar, detener y enjuiciar a los numerosos funcionarios públicos corruptos que han ayudado y sido cómplices de los cárteles", agrega el texto.
El miércoles, desfilaban por el centro de la capital las unidades más especializadas de la Marina y el Ejército mexicano con todo tipo de helicópteros y drones, mientras Sheinbaum apostaba por "siempre mantener la frente en alto y gritar a los cuatro vientos que México no será nunca colonia ni protectorado de nadie".
"México no se doblega, no se arrodilla y México nunca se vende. ¡Que viva la independencia! ¡Que viva la soberanía!", agregó durante el desfile cívico-militar del miércoles.
Un mensaje similar fue pronunciado la víspera durante la ceremonia del "Grito", donde la presidenta repitió el ritual de lanzar vivas, tocar una campaña y ondear la bandera. El acto recuerda el inicio de la guerra por la independencia de España en 1810, una lucha que culminó en 1821.
"¡Viva México libre, independiente y soberano!", gritó la noche del martes desde el balcón del Palacio Nacional, la sede presidencial, ante decenas de miles de personas que replicaron sus vivas en un Zócalo abarrotado. La presidenta también recordó a los pueblos indígenas, afromexicanos y migrantes.
Sinaloa retoma festejos bajo fuerte seguridad
Mientras tanto, la violencia se hacía presente en otras zonas del país de diferentes maneras.
Algunos municipios de los estados de Chihuahua, Oaxaca y Nuevo León suspendieron los espectáculos masivos por la independencia previstos para el martes.
En Sinaloa sí hubo celebración pero también el refuerzo de tropas para garantizar la seguridad.
En este estado el noroeste del país se retomaron los festejos después de dos años de cancelaciones debidas a la ola de violencia que inició en 2024 por la guerra interna entre dos facciones del Cártel de Sinaloa.
Las celebraciones en su capital, Culiacán, estuvieron presididas por la gobernadora interina Graciela Domínguez Nava, que asumió el cargo el mes pasado tras la licencia indefinida solicitada por el político oficialista Rubén Rocha, acusado formalmente por Estados Unidos con cargos de narcotráfico junto a otros funcionarios del estado.
Washington pidió su captura con fines de extradición pero el gobierno de Sheinbaum asegura que no existen pruebas que la justifiquen.
La decisión de retomar los festejos coincidió con el envío por parte del gobierno federal de más de mil 800 militares y policías a la ciudad turística de Mazatlán para fortalecer la seguridad en el estado, donde en las últimas dos semanas han asesinado alrededor de 70 personas. Con este refuerzo las fuerzas de seguridad en Sinaloa se elevan a casi 20 mil elementos.
En el palacio de gobierno de la capital, Culiacán, el martes por la noche Domínguez Nava entonó vivas por la paz de Sinaloa fuertemente resguardada por militares y policías.
La guerra en el seno del Cártel del Sinaloa comenzó hace dos años entre "Los Chapitos" — seguidores de los hijos del exlíder condenado del Cártel de Sinaloa, Joaquín "El Chapo" Guzmán — y quienes apoyan a otro de los fundadores de la organización, también sentenciado en Estados Unidos, Ismael "El Mayo" Zambada.

