KIEV, Ucrania, junio 28.- Ucrania mantuvo su intenso ataque con drones contra Rusia, incendiando una importante refinería de petróleo en el sur del país, al tiempo que el presidente Vladímir Putin reconoció por primera vez el domingo que Rusia enfrenta “cierto déficit” de combustible y prometió reforzar la protección de las instalaciones petroleras y aumentar la producción de combustible.
Ucrania ha intensificado de forma notable en los últimos meses sus ataques de largo alcance contra industrias militares rusas e instalaciones energéticas, con el objetivo de recortar los ingresos de Moscú para su invasión —que lleva más de cuatro años— y hacer que los rusos sientan las consecuencias.
“Nuestras 'sanciones de largo alcance' impactaron dos refinerías de petróleo en Rusia”, escribió el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy en Telegram el domingo. “Cada (ataque) significa una reducción de los recursos que alimentan la maquinaria de guerra rusa, y otro paso hacia la paz”.
La campaña ha estrangulado los suministros de combustible rusos, provocando escasez generalizada y largas filas en las gasolinas de todo el país, situación por la que las autoridades de muchas regiones han implementado un racionamiento de combustible. Según analistas occidentales, también ha contribuido a frenar los esfuerzos de Moscú en el campo de batalla, aumentando la presión sobre el Kremlin para que se sienta en la mesa de negociaciones.
En declaraciones a un reportero de la televisión estatal rusa, Putin describió los ataques ucranianos contra refinerías de petróleo como un intento de “provocar una división en la sociedad rusa y obligar a Rusia a detener, aunque sea solo brevemente, el avance de nuestras tropas a lo largo de la línea de contacto, y crear condiciones para iniciar un proceso de negociación en términos de ventajosos para nuestro adversario”.

