Atentado en mezquita en Pakistán deja 21 muertos

Autoridades reportaron además 80 personas heridas

Escena luego de una explosión en una mezquita en Kohat, Pakistán.
Foto: AP
Internacional
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Peshawar, Pakistán, 18 de septiembre. Una potente bomba explotó en una mezquita ubicada cerca de un edificio que alberga oficinas policiales en el noroeste de Pakistán al momento que hombres armados intentaban asaltar el complejo, y causó al menos 21 muertos y 80 heridos, según la policía y rescatistas. Entre los muertos y heridos había policías que asistían a las oraciones en la mezquita.

El ataque coordinado fue el más reciente en un repunte de la violencia insurgente cerca de la frontera con Afganistán, donde los milicianos del Talibán paquistaní han atacado cada vez más a la policía y otras fuerzas de seguridad a medida que el gobierno intensifica las operaciones contra ellos.

El atentado ocurrió en Kohat, un distrito de la provincia de Khyber Pakhtunkhwa. Un agresor, al parecer, embistió con un vehículo cargado de explosivos contra la mezquita, explicó Zulfiqar Hameed, jefe de la policía provincial.

Al menos siete hombres armados intentaron también entrar al complejo policial e intercambiaron disparos con los agentes. Seis de los agresores murieron, según la policía, que agregó que un agresor suicida atacó la oficina cercana de una agencia de inteligencia.

El complejo policial albergaba a la policía de la unidad antiterrorista, que en los últimos años había llevado a cabo operaciones contra milicianos en toda la provincia.

La mayoría de los fallecidos eran policías, confirmaron las autoridades hospitalarias. Bilal Faizi, un alto cargo de los servicios de rescate, indicó que la mayoría de los muertos y heridos habían estado asistiendo a las oraciones en la mezquita.

Fotos del lugar mostraban que el muro exterior de las oficinas policiales se vino abajo y que la mezquita sufrió graves daños. Una columna de humo marcaba el lugar donde se produjo la explosión, que según testigos y residentes se oyó a gran distancia, seguida de disparos. Dentro de la mezquita, montones de ladrillos y concreto cubrían el suelo, cables colgaban de paredes agrietadas y la luz del día entraba por agujeros irregulares en el techo, al tiempo que un ventilador de techo quedaba suspendido sobre los escombros.

Residentes señalaron que el intercambio de disparos continuó horas después del ataque coordinado.

El primer ministro Shehbaz Sharif condenó el ataque y expresó su pesar por las víctimas. Ordenó a las autoridades que aceleraran las operaciones de rescate.

Ningún grupo se atribuyó de inmediato la autoría del ataque, pero era probable que las sospechas recayeran sobre el Talibán paquistaní, conocido formalmente como Tehrik-e-Taliban Pakistan o TTP.

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