Berlín, Alemania, 5 de mayo. El sospechoso de atropellar con un automóvil a varias personas y dejar dos muertos en la ciudad alemana de Leipzig no parece haber tenido ningún motivo político o religioso, pero hace poco pasó tiempo en un hospital psiquiátrico, informaron investigadores.
Las autoridades arrestaron ayer a un alemán de 33 años, después de que condujo su automóvil cientos de metros por una calle en una concurrida zona comercial del centro. Dos personas —una mujer de 63 años y un hombre de 77, ambos alemanes— murieron. Otras seis personas resultaron heridas, dos de ellas de gravedad.
Las autoridades creen que se trató de una embestida deliberada, pero siguen investigando.
La policía y la fiscalía señalaron en un comunicado que por el momento no había indicios de un motivo político o religioso. Indicaron que este año el sospechoso llamó la atención de las autoridades por amenazas y "delitos de difamación".
Añadieron que la policía fue desplegada el 17 de abril debido a una llamada telefónica del sospechoso, tras la cual fue ingresado en un hospital especializado con su consentimiento debido a su "estado psicológico". Recibió tratamiento allí hasta el miércoles de la semana pasada. No tenía condenas previas y no había otros casos pendientes, indicó el comunicado.
El ministerio de asuntos sociales del estado de Sajonia afirmó que el hombre no supuso ningún peligro para sí mismo ni para otras personas mientras recibía tratamiento, y que no hubo ninguna razón médica para impedirle salir, informó la agencia de noticias alemana dpa.

