Bogotá, Colombia, 1 de junio de 2026. La tradicional camiseta de la selección colombiana de fútbol ha dejado de ser solo una prenda deportiva para convertirse en el nuevo foco de tensión política de cara al balotaje presidencial del 21 de junio, enfrentando al progresista Iván Cepeda y al conservador Abelardo de la Espriella.
Cepeda acusó a De la Espriella de "robarse" y politizar este patrimonio nacional, luego de que el candidato de derecha y sus seguidores vistieran la icónica prenda amarilla para celebrar los resultados de la primera vuelta. El bando progresista calificó el acto como oportunista, en especial a unos días de que inicie el Mundial de fútbol en Norteamérica.
Ante las críticas y el riesgo de polarización, un fenómeno similar al que ocurrió en Brasil con los seguidores de Jair Bolsonaro, la Federación Colombiana de Fútbol aclaró que no tiene facultad legal para restringir quién usa la camiseta. No obstante, el organismo lamentó que un emblema de orgullo y trabajo en equipo termine envuelto en divisiones ajenas al deporte.

