Manila, Filipinas, 22 de julio. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió a ministros asiáticos que la exigencia de Irán de controlar y cobrar peajes en el estrecho de Ormuz amenazaría la economía mundial y sentaría un precedente que podría replicarse en otras partes del mundo.
Rubio habló al inicio de una reunión anual en la capital filipina, Manila, con sus homólogos de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), quienes han expresado alarma por el resurgimiento de los combates en Oriente Medio. Pese a la atención que dedica Washington a la guerra, Rubio aseguró que "estamos con la ASEAN al 100%".
"Si creamos un precedente en Oriente Medio en el que un Estado nación pueda decidir que va a controlar una vía navegable internacional, cobrar un peaje y, si no se lo pagas, volar tus barcos, habremos creado un precedente muy peligroso que se repetirá en otras partes del mundo, incluida esta región", afirmó.
El principal diplomático de Washington también renovó las acusaciones de que Irán ha incumplido compromisos en virtud de un fallido acuerdo de alto el fuego. Rubio dijo que Irán "ha estado contactando a Estados Unidos, tanto directa como indirectamente, para entablar conversaciones sobre la solución de las diferencias". Sñaló que, aunque "a Estados Unidos le encantaría alcanzar una solución diplomática", el gobierno de Trump "no se va a quedar de brazos cruzados y permitir que se vuelen barcos o que se ataque a estadunidenses".
Los principales diplomáticos de Estados Unidos, China, Rusia y otros países participan esta semana en la reunión ministerial de la ASEAN. El recién nombrado secretario de Exteriores británico, Ed Miliband, llegaba el miércoles, según informó su oficina.
Serguéi Lavrov, el ministro de Exteriores de Rusia, apuntó a los periodistas que a Moscú le gustaría ver una solución rápida entre Estados Unidos e Irán.
"Hay quienes están ansiosos por incitar a cada parte a mantener el conflicto, pero nosotros no somos de esos", afirmó.
"Nos gustaría ver que cese porque impacta la economía mundial y Rusia es parte de la economía mundial", declaró Lavrov, añadiendo que Moscú está "interesado en precios mundiales de la energía estables para impulsar políticas económicas a largo plazo".
Shock energético ha golpeado al sureste asiático
La ministra australiana de Exteriores, Penny Wong, subrayó la preocupación de su país por la crisis en Oriente Medio, advirtiendo que "la situación podría deteriorarse aún más sin mucho aviso".
"Queremos ver el fin de esta guerra. Queremos ver un alto el fuego. Queremos ver negociaciones y queremos que el estrecho se abra", indicó Wong a periodistas.
"La gente se está viendo afectada por lo que está ocurriendo y ha ocurrido en los mercados energéticos mundiales y el efecto en las personas ha sido directo y personal", afirmó.
La dependencia excesiva de las importaciones de combustibles fósiles de Oriente Medio ha hecho que el Sureste Asiático sea particularmente vulnerable al shock energético desencadenado por la guerra con Irán, según la Agencia Internacional de la Energía, que calificó la crisis como una "dura llamada de atención" para la seguridad energética de la región.
Los mercados asiáticos importaron alrededor del 80% del petróleo crudo y casi el 90% del gas natural licuado, o GNL, que transitó por el estrecho de Ormuz en 2025, indicó la AIE.

