Tedros Adhanom dice que la crisis sanitaria del ébola no es la puerta a otra pandemia como la del Covid-19 e insiste en que la Organización Mundial de la Salud (OMS) está poniendo todos los recursos necesarios en el terreno para evitar la expansión del ébola en la República Democrática del Congo y los países vecinos.
Si bien el propio presidente de la OMS recientemente declaró el brote como una emergencia de salud pública de importancia internacional y el propio Adhanom se reveló profundamente preocupado por la magnitud y velocidad de la epidemia, no se ha emitido ninguna recomendación mundial de restricción de viajes a dicha zona en África.
En declaraciones realizadas a Euronews, el virólogo belga Steven Van Gucht destacó a su vez que la situación en el Congo es grave y ya están en actuación todos los organismos sanitarios, tanto regionales como internacionales, para monitorear la situación y tomar las decisiones necesarias. “Hay que escuchar a todas las voces expertas”.
Tampoco en la crisis de hantavirus de mayo pasado la OMS emitió una alerta por viajes: decidió mantenerse en una línea de prudencia en la emergencia que dejó a tres pasajeros fallecidos en el interior del MV Hondius, un crucero expedicionario que terminó desembarcando en las costas de Tenerife bajo estrictas medidas sanitarias.
“Este brote de hantavirus supone un bajo riesgo para la salud pública global y, desde luego, no es el inicio de otra pandemia. No es el coronavirus, hay que dejarlo claro”, precisó la OMS.
La cepa de los Andes, del brote de hantavirus, ha obligado a las autoridades sanitarias de 23 países a confinar a sus respectivos turistas. En total 150 personas.
Y aunque de momento no parece que esté extendiéndose, lo que sí intranquiliza más es la cepa Bundibugyo del ébola, identificada por la OMS como la responsable de contagio en Congo y Uganda.
Así como en el caso del hantavirus, en el del ébola tampoco hay vacuna ni tratamiento; en ambos contagios, a las personas enfermas se les administra una combinación de retrovirales y antibióticos. La tasa de mortandad del hantavirus de la cepa Andes es alta; el propio organismo de la salud reconoce una mortandad entre las personas contagiadas de entre 35 y 40%; y en personas mayores de 60 años sube a 50% debido a que provoca un grave síndrome pulmonar.
Respecto del ébola, con la cepa Bundibugyo la tasa de mortandad oscila de 25 a 90%, sobre todo entre la población joven y afectando más a mujeres y niñas.
Contactos estrechos
Cada variante tiene su particularidad de cómo surge y su transmisión, pero todas convergen hacia lo mismo: la cercanía con la persona infectada. El médico de a bordo del Hondius enfermó de hantavirus luego de revisar a los tres pasajeros que empezaron a manifestar síntomas. Y los primeros en fallecer fue una pareja: él enfermó y murió primero; y su esposa, a los tres días.
¿Cómo se contagia el hantavirus? De acuerdo con la OMS, fundamentalmente por entrar en contacto con roedores infectados o bien con sus excreciones: “Por ejemplo, inhalación de partículas contaminadas; por oler la orina de los ratones o estar en contacto con esta; igualmente, por la saliva de los roedores infectados y las heces concentradas en espacios cerrados como almacenes; garajes o trasteros”.
En cuanto al periodo de incubación del virus, puede llegar a manifestarse desde la primera semana hasta casi dos meses después, dependiendo de la variante. De acuerdo con información de hantamap, un portal que rastrea los casos de contagio activos en el mundo por hantavirus, en la primera semana de junio en la OMS estaban registradas un total de seis personas contagiadas por hantavirus.
¿Y qué pasa con el ébola? De acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) este virus se transmite principalmente por contacto directo con sangre, fluidos corporales o tejidos de personas o animales infectados que presentan síntomas. “Hasta puede transmitirse por semen”.
A su vez, la OMS puntualiza que el virus del ébola no se propaga por el aire, agua o por alimentos ni por picaduras de insectos. Lo que sí hay es riesgo de contagio por entrar en contacto con animales transmisores infectados; por ejemplo: hay transmisión de murciélagos, monos, chimpancés y gorilas.
En cuanto a los síntomas iniciales incluyen fiebre, dolor muscular, cansancio y dolor de cabeza, y pueden evolucionar a vómitos, diarrea, hemorragias internas o externas y fallo orgánico múltiple en casos muy graves.
Y si bien el ébola es altamente letal, resulta menos contagioso que otros virus respiratorios como la gripe o el Covid-19; es decir, no es un virus respiratorio que entre por diversas gotículas esparcidas en el aire.
Medidas
El ébola no es un virus nuevo, no al menos reciente: los primeros contagios fueron identificados en 1976 en lo que hoy es la República Democrática del Congo. A partir de entonces han surgido diversos brotes: los CDC documentan que son tres las cepas responsables de la mayoría de los brotes grandes en África: 1) el virus del ébola; 2) el virus Sudán; y, 3) el virus Bundibugyo.
El más letal de los tres es el Bundibugyo, que mata a 90% de las personas que contagia. De hecho, el mayor foco de contagio aconteció de 2014 a 2016 en varios países de África Occidental y hubo 28 mil 600 casos.
A lo largo de los años han surgido brotes no solo en Congo sino también en Gabón, Sudáfrica y Uganda. Fue en 2007 cuando se descubrió la cepa Bundibugyo, luego de una infección importante en Congo y Uganda.
En el actual brote, que ya es también masivo, los CDC actualizan todos los días la información respecto de los nuevos contagios: el pasado 2 de junio había en Congo 344 casos confirmados y 116 sospechosos, así como 60 muertes confirmadas.
En Uganda, hasta el momento, hay 15 casos confirmados; hay una persona fallecida y otra que podría estar contagiada. Este organismo de control sanitario norteamericano también dio a conocer que por el momento no hay ningún caso de ébola en Estados Unidos.
De hecho, el primer país en tomar medidas de precaución ha sido EU, que será sede junto con México y Canadá de la Copa Mundial de la FIFA 2026 TM: en los próximos días se espera la llegada de miles de viajeros a esos tres países para disfrutar del evento.
Desde el pasado 18 de mayo, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de EU puso en marcha una serie de evaluaciones a viajeros, restricciones de ingreso y medidas de salud pública reforzadas para prevenir que el ébola ingrese a ese país.
“Todos los pasajeros afectados provenientes de Congo, Sudán del Sur y Uganda tendrán sus vuelos redirigidos para arribar al Aeropuerto Internacional Washington-Dulles; al Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta; al Aeropuerto Intercontinental George Bush o al Aeropuerto Internacional John F. Kennedy. Ahí se tomarán las medidas sanitarias necesarias”, de acuerdo con los CDC.
Europa mira por su lado con inquietud el foco de contagio: el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) informó a los sanitarios europeos que sí es preocupante el brote actual de ébola.
“A pesar del bajo riesgo de infección para la población europea hay varias razones para preocuparse. El brote parece haberse detectado relativamente tarde, dado el ya alto número de casos y muertes. Esto sugiere que la transmisión podría haber estado en marcha durante algún tiempo y que el número real de casos y la extensión geográfica del brote podrían ser mayores de lo que se ha reportado”, puntualiza el organismo europeo.
Los técnicos del ECDC informan que el brote también afecta a zonas remotas y de difícil acceso y considera que este hecho podría estar complicando la investigación y las actividades de respuesta.
Por el momento, la UE y la OMS anunciaron que reforzaron su cooperación frente al ébola y “están ampliando la acción coordinada en materia de vigilancia, prevención y control de infecciones, participación comunitaria y continuidad de los servicios sanitarios esenciales”.

