Le Porge, Francia, 1 de agosto. Los bomberos lograron contener un enorme incendio forestal en el suroeste de Francia, lo que permitió que unas 198 mil personas regresaran a casa tras la que pudo haber sido la mayor evacuación en tiempos de paz en el país, aunque nuevos fuegos obligaron a miles a abandonar sus hogares en otras partes de Francia y Grecia.
En la región mediterránea de Var, un incendio que se creía que había dejado de avanzar se propagó a toda velocidad y arrasó 10 kilómetros cuadrados (4 millas cuadradas) en seis horas ayer, "más rápido que un caballo al galope", indicó la prefectura.
Los movimientos opuestos —las vueltas masivas en la región francesa de Gironda, los nuevos desplazamientos en Var y las evacuaciones en barco desde un balneario griego— subrayaron lo rápido que pueden revertirse días de avances en las labores de extinción.
En su punto álgido, el fuego obligó, tan solo en Francia y en España, a unas 330 mil personas a abandonar viviendas y lugares de vacaciones, poniendo al límite a bomberos, aeronaves y servicios de emergencia en crisis simultáneas.
Europa es el continente que más rápido se calienta en la Tierra, con un aumento de las temperaturas de más del doble del promedio mundial desde la década de 1980, según el servicio climático Copernicus de la Unión Europea. Las olas de calor y las sequías prolongadas resecan la vegetación, lo que permite que el fuego avance más rápido y arda con mayor intensidad.
Cap Ferret sigue evacuado
El incendio de Gironda ha quemado 420 kilómetros cuadrados (162 millas cuadradas) de bosque de pinos al oeste de Burdeos, un área que tiene cuatro veces el tamaño de la capital, París.
Los bomberos señalaron este sábado que seguía contenido dentro de ese perímetro. Pero no se ha declarado "fijado" —el punto en el que los equipos determinan que ya no avanza— y persistían sectores activos y focos calientes ocultos.
Varias comunidades de la prefectura siguen en gran medida vacías. Las autoridades mantuvieron la acomodada y boscosa península de Cap Ferret mayormente desalojada debido a un foco que podría reactivarse, amenazar el limitado acceso por carretera y dejar atrapadas a las personas autorizadas a regresar.
En Var, las líneas defensivas alrededor del incendio de Gros Bessillon resistieron durante la noche y no se quemó más terreno adicional, dijo el prefecto de Var, Simon Babre, a medios franceses.
Pero el incendio continuaba activo. Unas dos mil 500 personas seguían sin poder regresar a casa y mil 300 bomberos estaban desplegados.
El repentino regreso del incendio "desafía toda comprensión", aseverpo Babre.
Veinte departamentos franceses estaban bajo una alerta naranja por calor el sábado, principalmente en el este y el sureste del país. Se esperaban temperaturas de 35º a 39º Celsius (95º a 102º Fahrenheit) alrededor del Mediterráneo, y ocho departamentos enfrentaban riesgo alto de incendios forestales.
Vientos huracanados azotan balneario griego
En Grecia, cientos de bomberos luchaban para proteger Porto Germeno, un popular balneario en el golfo de Corinto, mientras los vientos huracanados empujaban las llamas por la zona costera al oeste de Atenas.
El incendio se declaró ayer viernes cerca de la aldea vecina de Agios Vasileios. Unas 300 personas fueron evacuadas por mar, y las autoridades emitieron varias órdenes adicionales de evacuación el sábado.
Llamas enormes devoraron el espeso bosque de pinos alrededor de Porto Germeno al tiempo que el humo tapaba el sol.

