Los Ángeles, Estados Unidos, 15 de junio de 2026. Un bombardero B-52 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, se estrelló poco después de despegar en la Base Edwards, ubicada en el desierto de Mojave, al sur de California. Tras el aparatoso siniestro, las autoridades militares confirmaron que las ocho personas que viajaban a bordo de la aeronave se presumen muertas.
Tras el impacto, registrado alrededor de las 11:20 de la mañana, se elevó una enorme columna de humo negro en la zona. Como medida inmediata, los mandos militares ordenaron el cierre total del aeródromo, el desvío de todos los vuelos entrantes y la suspensión de pases para visitantes no comerciales, con el fin de concentrar todos los recursos logísticos en las labores de respuesta y recuperación de emergencia.
El Boeing B-52 Stratofortress es un histórico bombardero de largo alcance operativo desde 1955, diseñado para transportar armamento convencional y nuclear. Aunque habitualmente está tripulado por cinco personas, en este trágico vuelo viajaban ocho. El incidente tuvo lugar en una de las instalaciones estratégicas más importantes del país, ya que la Base Edwards, situada a 160 kilómetros de Los Ángeles, alberga los principales programas de pruebas y desarrollo aeronáutico de la Fuerza Aérea.

