Katmandú, Nepal, 28 de agosto. Los rescatistas sacaron a sobrevivientes cubiertos de un lodo marrón oscuro y helicópteros trasladaron a personas varadas a zonas seguras mientras Nepal y China se apresuraban a responder a las catastróficas inundaciones repentinas que se han cobrado la vida de más de 500 personas y dejaron más de mil 500 desaparecidos.
Los equipos de rescate estaban en alerta máxima ante posibles nuevas inundaciones procedentes de un nuevo lago que se formó en lo alto de la cordillera del Himalaya después de las inundaciones iniciales del miércoles. Expertos advierten que el lago, que surgió tras el colapso del glaciar que desencadenó la letal crecida, estaba empezando a desbordarse.
El ejército de Nepal se movilizó para ayudar a rescatar a más de 100 personas que se cree están atrapadas dentro de un túnel en una planta hidroeléctrica ubicada en el distrito más afectado del país. Igual que en otras partes de la zona del desastre, su trabajo se vio complicado por las gruesas capas de lodo.
La Autoridad Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal dijo que la cifra de muertos en el país subió a 538, y que más de tres mil 700 personas han sido rescatadas. Más tarde, la policía de Nepal elevó el número de fallecidos a 547. En el lado chino de la frontera, donde la cifra de víctimas mortales se incrementó a cinco el viernes, había poca información sobre los sobrevivientes, mientras la prensa estatal mostraba evacuaciones de aldeas y los esfuerzos de los líderes por dirigir el operativo de ayuda.
Los medios estatales de China habían reportado previamente que 558 personas estaban en paradero desconocido. Al otro lado de la frontera, la agencia de gestión de desastres nepalí indicó el viernes que 977 personas seguían desaparecidas. Cientos de ellas eran extranjeros que estaban en la zona para trabajar, hacer excursiones o peregrinar a un monte sagrado.
Autoridades advierten de más inundaciones procedentes de un nuevo lago
La policía de Nepal emitió una nueva alerta después de recibir información acerca de la rotura de una represa del lado del Tíbet. Se indicó al personal de seguridad y a los equipos de rescate y ayuda que se mantuvieran en máxima alerta y se trasladaran de inmediato a un lugar seguro si fuera necesario.
No está claro si la rotura de la presa está relacionada con los temores de inundaciones ligados a un lago de contención que se formó después de las inundaciones repentinas iniciales. La televisora estatal china CCTV apuntó que el nuevo lago, ubicado a más de diez kilómetros (seis millas) del puerto de Gyirong, el cruce fronterizo con Nepal más afectado, se encontraba a dos mil 950 metros (dos mil 680 pies) de altitud.
Las autoridades nepalíes y chinas habían advertido previamente de más inundaciones procedentes de ese lago de contención, que ya se estaba desbordando. Se ordenó a los rescatistas que se dirigían a la zona del desastre que se detuvieran temporalmente el viernes por la mañana debido a la preocupación porque liberara más torrentes de agua y escombros, e instaron a la gente que está en zonas que podrían verse afectadas a trasladarse a lugares más seguros.
Tras mucho esfuerzo, unos 680 rescatistas llegaron finalmente a pie y en balsas a la zona más afectada en Gyirong. Algunos bajaron desde drones enviados a la zona, según mostraron las imágenes de CCTV.
El portavoz de la policía de Nepal, Abi Narayan Kafle, dijo a The Associated Press que la operación de rescate continuaba, pero con un nivel de alerta máximo. "No se ha detenido", afirmó.
Miles de personas fueron evacuadas, otras esperan ser rescatadas
Los rescatistas del ejército de Nepal trabajaban para ayudar a más de 100 personas que se cree que estaban atrapadas por el lodo espeso en un túnel en el distrito de Rasuwa, que forma parte del Proyecto Hidroeléctrico Upper Trishuli-1. Por el momento se ha sacado a 30 personas, explicó el ejército.
Videos del lugar mostraban a los equipos ayudando a un hombre, cubierto de un lodo marrón oscuro, a salir del túnel tirando y empujando.
El vocero del ejército nepalí, el general de brigada Raja Ram Basnet, señaló a la AP que la atención estaba centrada en los sobrevivientes.
"Es complicado encontrar los puntos de entrada y salida del túnel porque todo ha quedado cubierto de lodo", afirmó Basnet. "Nuestra primera prioridad es rescatar a las personas varadas".
La agencia de gestión de desastres nepalí reportó que 3.253 personas han sido evacuadas por aire en helicóptero desde la zona de la catástrofe. Los sobrevivientes, incluyendo heridos, fueron llevados a la capital, Katmandú, y a otros lugares.

Algunos sintieron que el suelo temblaba y vieron una "tormenta negra"
Los científicos que han estudiado las imágenes satelitales indicaron que el lecho rocoso situado debajo de un glaciar en lo alto de la región del Himalaya se vino abajo, llevándose consigo parte del glaciar. El desprendimiento de rocas fue tan extremo que alcanzó una magnitud 5,2 en una medición sísmica. Las rocas y el agua del deshielo aumentaron el caudal de los ríos en los valles de abajo, causando un torrente de agua que arrastró edificios, puentes y tierra en Tíbet y Nepal.
El agente de aduanas Karbir Gaire es uno de los sobrevivientes en Timure, el pueblo nepalí más cercano a la frontera con China, donde vivían unas mil 500 personas.
Gaire llegó a su oficina alrededor de las 8 de la mañana del miércoles y estaba ocupado trabajando en su computadora cuando sintió por primera vez que el suelo temblaba.
"Justo después del temblor, noté una tormenta negra que venía hacia nosotros", recordó desde Katmandú, donde está de vuelta con su familia. "Todos empezamos a correr de inmediato y, en cuestión de segundos, estábamos subiendo la colina al lado opuesto de nuestro edificio de oficinas. Creo que esos 10 segundos más o menos nos salvaron a algunos".
Gaire no recuerda exactamente cuántas personas había en la oficina cuando ocurrió el desastre, pero sus 15 compañeros han desaparecido. "Fue como una escena de una película de Hollywood. Yo no lo llamo una inundación, fue un tsunami".
Familias en todo el mundo esperan noticias de sus seres queridos
La junta de turismo de Nepal apuntó que entre los desaparecidos hay más de 500 extranjeros.
Unos 90 estadunidenses seguían en paradero desconocido. El presidente de Estados Unido, Donald Trump, manifestó que era terrible ver las inundaciones y, en declaraciones a reporteros en el Despacho Oval, aseguró que ofreció a los líderes nepalíes "cualquier cosa que necesiten".
Rajan Tamang, dueño de un restaurante en la ciudad de Nueva York, apuntó que se enteró por familiares en Katmandú que su madre y su hermana estaban entre los fallecidos, mientras que muchos otros parientes y amigos seguían desaparecidos.
"Mi familia apenas se estaba despertando, y ni siquiera recibieron ninguna información, y de repente llegó esta inundación. Algunos están desaparecidos, algunos perdieron la vida y sólo unos pocos están vivos", dijo a The Associated Press después de una vigilia en Nueva York.
Algunos de los desaparecidos podrían haber estado participando en una peregrinación al monte Kailash, en Tíbet, un sitio sagrado para hindúes, budistas y otras confesiones.
Vishnuram Ramaswamy, que trabaja en una empresa en Puducherry, en el sur de India, dijo que la última vez que habló con su madre y sus dos hermanas, que estaban en esa peregrinación, fue el miércoles por la mañana. Era un viaje muy esperado, algo que su madre siempre quiso hacer, contó.
"Mi madre indicó que iban camino de la zona fronteriza y que cuando llegaran al hotel y nos llamarían", explicó. Aunque está en contacto con funcionarios del gobierno y con la agencia de viajes, no ha tenido noticias.
"Esa fue la última vez que hablamos con ellas. Desde entonces no ha sido posible localizarlas", agregó.

