EL ECO DE LA LIBERTAD: LOS PRINCIPIOS QUE DAN FORMA A LAS DEMOCRACIAS MODERNAS

“Las ideas de libertad no pertenecen al pasado: siguen definiendo nuestro presente y futuro”.

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Nacional
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Con la participación de Ricardo Salinas Pliego, la Universidad de la Libertad reunió a académicos, especialistas y líderes de opinión para reflexionar sobre el legado de la libertad, la responsabilidad y el papel de las ideas en la construcción del futuro.

En el marco de los 250 años de la independencia de Estados Unidos un grupo de expertos y Ricardo Salinas Pliego, presidente y fundador de Grupo Salinas, dialogaron sobre libertad, igualdad, democracia y el papel del Estado en la época contemporánea.

La Universidad de la Libertad (UL) y el programa Caminos de Libertad, de Grupo Salinas, organizaron el encuentro El eco de la libertad: 250 años de la revolución que inspiró al mundo.

Tanto la institución educativa como el programa de Grupo Salinas encargado de promover el debate de las ideas fueron anfitriones de académicos, integrantes del cuerpo diplomático acreditado en México, así como empresarios y especialistas que reflexionaron sobre el legado de los ideales liberales.

El encuentro se centró en conceptos como la libertad, la igualdad, la democracia representativa y el papel del Estado, temas que siguen generando discusión en la actualidad.

Homenaje a las ideas

Desde hace años Ricardo Salinas Pliego despliega una intensa promoción de las ideas, centrando sus esfuerzos en la defensa y promoción de las libertades. Y para ello utiliza los canales de difusión con los que cuenta Grupo Salinas. En este caso, la tarea correspondió a la Universidad de la Libertad (UL) y el programa Caminos de la Libertad.

Desde la UL, Salinas Pliego afirmó que junto con la conmemoración de los 250 años de la Independencia de Estados Unidos el mundo reconoce que hace dos siglos y medio comenzó una revolución de las ideas en América.

“Los founding fathers (padres fundadores, en Estados Unidos), aquel grupo de terratenientes originarios de Inglaterra que se juntaron allá por julio de 1776 a escribir su Declaración de Independencia, impulsaron una serie de ideas que resultaron ser una genialidad. Yo siempre he pensado que las ideas tienen consecuencias, mucho más de lo que parecen. Y por eso aquí les comparto una idea: quien no conoce la historia está condenado a repetirla”.

En este sentido, el empresario afirmó que, de acuerdo con ese dicho, hay sociedades que se mantienen ignorantes y, por ello, son repetitivas: “Ciertamente no hay nada nuevo bajo el sol. Todo lo conocemos, nomás que no aprendemos. Y en esos 250 años han pasado tantas cosas… y no se aprende de la historia”.

Planteó: “¿Qué pasó en México? ¿Por qué aquí no hay evolución y allá sí? Bueno, lo que pasa es que las ideas que había aquí y las ideas que había en España eran completamente distintas a las que tenían estos colonos en Virginia, en Pensilvania, en Nueva York”.

Recordó que 1767 es una fecha fatídica para el imperio español y para México porque marca el año de la expropiación de todos los territorios y propiedades y negocios de los jesuitas y, sobre todo, marca el comienzo del centralismo autocrático: “Carlos III decidió expropiarles todos los negocios productivos y las universidades a los jesuitas. ¿Para qué? Para fortalecer el centralismo estatal autocrático que a Carlos III tanto ayudaba. Nueve años después viene la Revolución americana, en 1776”.

Y en 1789 “se hace la Constitución de Estados Unidos, que casualmente empata con otra fecha fatal, la Revolución francesa y el establecimiento de un régimen de terror en una democracia exacerbada con un gran afán igualitario. En el ideario revolucionario de los franceses hay tres palabras: libertad, igualdad y fraternidad. Pero solo impulsaron la igualdad y eso es lo que perjudicó todo”.

“No olvidemos que la igualdad se consigue con la fuerza brutadel Estado”.

Salinas Pliego puntualizó que “colonialismo extractivo significa que las colonias, como Jalisco, Coahuila y Tabasco, por ejemplo, son presa del gobierno federal, que les extrae los recursos para llevarlos al centro y luego les devuelve un poquito. Entonces ahí está el primer problema del centralismo”.

Dijo que otro problema importante es la ausencia de la división de poderes, en particular el Poder Judicial, que debe ser independiente del Poder Ejecutivo y el Legislativo: “Es tan importante como tener una opinión imparcial en los diferendos, no tanto entre particulares, porque entre particulares como quiera puede haber jueces que deciden; lo importante es que exista un Poder Judicial que decida con independencia los diferendos entre el individuo y el Estado. Pero si el Estado pone los jueces y luego el Estado emite los dictados y el Poder Judicial los valida, ¿qué hacemos como individuos? Nada. Y si a ello sumamos que el Poder Legislativo es nada más una extensión del poder central del Ejecutivo, pues ahí tenemos la explicación de por qué tenemos un atraso tremendo”.

Para Ricardo Salinas la conmemoración de los 250 años de la Independencia de Estados Unidos es un tema importante en diversos sentidos: “En 250 años han creado la economía más productiva, más exitosa, y han creado un nivel de vida envidiable para sus ciudadanos. Por eso mucha gente de otras naciones quiere ir para allá. Vemos que nadie se quiere ir a Cuba y nadie se quiere ir a Corea del Norte. Y aunque China ha hecho grandes progresos, muy poca gente se quiere ir a China. Ah, pero todos se quieren ir a Estados Unidos”.

Luego de hacer esta revisión histórica, indicó, “vemos que francamente la situación entre México y Estados Unidos no podía ser más diferente. Y entonces, ¿por qué estamos así? Pues se trata, entre otras cosas, de un tema cultural.

“La cultura es el hábito de pensar, el hábito de sentir y ese hábito de sentir es lo que nos lleva al destino, para bien y para mal. Decía un amigo: ‘Ser, hacer y tener’. Es decir, primero hay que ser, luego hay que hacer y entonces vamos a tener. Y hoy tememos lo que tenemos porque somos como somos. Así es: estamos como estamos porque somos como somos. Y si queremos ser diferentes más vale que pensemos diferente. No hay sorpresas, no olvidemos que quien no conoce la historia está condenado a repetirla”.

Ricardo Salinas

Paradigma

En el marco de la conmemoración de los 250 años de la Independencia de EU también se desarrolló en la UL la mesa Los antecedentes de la Revolución Americana y su influencia en los liberales de México.

El periodista Sergio Sarmiento se encargó de dirigir el diálogo entre Fernando Arteaga, doctor en Economía por la Universidad George Mason e investigador de la Universidad de Pensilvania, y José Antonio Aguilar, ensayista, escritor y académico mexicano.

Durante el evento, Sarmiento expresó su reconocimiento a Jorge Díaz Cuervo, rector de la UL: “Debo decirte que haces un trabajo extraordinario. Además de tener una institución hermosa —la estética del lugar es maravillosa y ayuda mucho al estudio— conjuntas una universidad de ideas y de pensamiento: este es un lugar propicio para discutir temas de fondo”.

A 250 años de la Declaración de Independencia de Estados Unidos, indicó Sarmiento, “la pregunta parece inevitable: ¿por qué discutir sobre un hecho que pasó hace tanto tiempo?”

Su importancia, según Arteaga, va más allá de la efeméride nacional: radica en que inauguró una nueva manera de entender la política, cuyos efectos siguen marcando el destino, no solo del continente, sino del mundo.

“Fue la revolución que dio pie al ocaso de las monarquías, lo que eventualmente propició la instauración de las repúblicas y, más adelante, la sociedad moderna”.

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Tal fenómeno no consistió solo en la ruptura con la corona británica, ya que de ese movimiento nació “la sociedad más exitosa del mundo”, un “ejemplo a seguir que ha generado prosperidad económica y cultural” durante dos siglos y medio.

En la misma línea, Aguilar dijo que, para él, Estados Unidos fue “el gran experimento constitucional” de finales del siglo XVIII. Desde entonces, para México y toda América Latina se convirtió en un referente inevitable. Tan es así, que los liberales mexicanos del siglo XIX observaron hacia el norte con la convicción de que “existía un modelo digno de estudio y al cual había que aspirar”.

Y pese a que en las dos actas mexicanas —la de independencia de 1813 y la de 1821, que hace Iturbide— hay pocos ecos de la Declaración de Independencia estadunidense, esta no dejó de ser un ejemplo. “En el lenguaje no hay una vinculación tan clara como uno esperaría, pero no dejan de tenerla en mente”.

Reflexiones

El evento también contó con la presencia de Eduardo Nolla, uno de los más reconocidos estudiosos de la obra y el pensamiento de Alexis de Tocqueville, cuya obra La democracia en América nos ayuda a explorar por qué, casi dos siglos después, “sus reflexiones siguen siendo una guía indispensable para entender la libertad, la democracia y el futuro de nuestras sociedades”.

Se trató de un encuentro con el signo de la UL y de Caminos de la Libertad, donde las ideas ocupan un lugar de privilegio.

“Las ideas de libertad no pertenecen al pasado. Siguen definiendo nuestro presente y nuestro futuro”, afirmó en este sentido Ricardo Salinas, quien insistió en la importancia de “defender la libertad, la responsabilidad individual y las instituciones que hacen posible la prosperidad. Porque las revoluciones terminan, pero las grandes ideas permanecen”.

Invitados de primer nivel

Eduardo Nolla Doctor en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente es director del Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset y es un apasionado de la filosofía de Alexis de Tocqueville.

Fernando Arteaga Doctor en Economía por la Universidad George Mason. Su línea de investigación se sitúa entre la historia económica, la nueva economía institucional y la economía del desarrollo.

José Antonio Aguilar Ensayista, investigador y académico mexicano. Es especialista en teoría política de México y América Latina.

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