La Asociación Internacional de Radiodifusión (AIR) y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) suman sus voces a las de periodistas de México y partidos de oposición que exigen al Instituto Nacional Electoral (INE) que no sirva de instrumento para censurar contenidos de crítica y análisis político en medios informativos ni plataformas digitales.
La demanda obedece al hecho de que el partido Morena presentó una queja ante el órgano electoral para demandarle que cancele la transmisión del programa de sátira política La Casa de los Mañosos, creado con Inteligencia Artificial (IA) y el cual comenzó su difusión en plataformas digitales y ahora se transmite por la señal de Televisión Azteca (TVA) y sus entornos virtuales.
Escrutinio
En un comunicado, la AIR, encabezada por Paulo Tonet, expresó “su preocupación ante la queja presentada por el partido Morena ante el INE, mediante la cual se solicita el retiro de publicaciones y la suspensión de contenidos relacionados con La Casa de los Mañosos, una sátira política creada por terceros y posteriormente difundida en espacios informativos de TV Azteca”.
La AIR dejó en claro que “la crítica, la sátira y el humor político constituyen formas legítimas de expresión que históricamente han desempeñado un papel relevante en el debate público y en el escrutinio de quienes ejercen funciones de gobierno”.
Agregó que “en una sociedad democrática, los funcionarios públicos, dirigentes políticos y partidos, y especialmente quienes ejercen el poder, están sometidos a un mayor grado de escrutinio público y deben demostrar una especial tolerancia frente a la crítica, el cuestionamiento y la sátira relacionados con su actuación pública”.
Asimismo, la AIR manifestó su preocupación por el uso de mecanismos institucionales para solicitar el retiro o impedir la difusión de expresiones críticas o satíricas: “La intervención de autoridades públicas sobre este tipo de contenidos debe estar sometida a un escrutinio especialmente riguroso, pues puede generar un efecto inhibidor que trasciende al medio o expresión directamente involucrados y desalienta el libre ejercicio del periodismo y del debate público”.
Para la AIR “la protección de la libertad de expresión adquiere particular importancia precisamente frente a aquellas ideas, opiniones y manifestaciones que cuestionan o incomodan al poder”. Y estableció: “Las instituciones del Estado no deben convertirse en árbitros de la crítica política ni ser utilizadas como instrumentos para determinar qué opiniones, cuestionamientos o expresiones satíricas pueden circular en el debate público”.
Los organismos internacionales SIP y AIR formularon un “respetuoso llamado al Instituto Nacional Electoral y a las demás autoridades competentes de México para que cualquier actuación relacionada con este caso se haga con estricto respeto a la libertad de expresión y de prensa, la independencia editorial de los medios y el derecho de la sociedad a recibir información, opiniones y expresiones diversas”.

Incómodos
Al referirse a la posibilidad de que el INE censure contenidos en medios informativos y plataformas digitales, el presidente de la SIP, Pierre Manigault, afirmó: “El caso plantea interrogantes relevantes sobre los límites de la intervención de las autoridades electorales frente a contenidos de carácter satírico, humorístico y crítico, particularmente cuando involucran a funcionarios y actores políticos”.
Agregó: “Las autoridades electorales deben actuar dentro de sus atribuciones y con pleno respeto a la libertad de expresión. La crítica, la sátira y el humor político, incluso cuando resulten incómodos para quienes ejercen el poder, forman parte del debate democrático y no deben convertirse en objeto de censura institucional”.
Por su parte, Martha Ramos, presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, señaló: “Nos preocupa cualquier mecanismo que pueda terminar restringiendo contenidos periodísticos o expresiones críticas por su contenido político. El Estado debe garantizar un entorno en el que los medios puedan informar, investigar y cuestionar a quienes ejercen el poder, sin temor a que las instituciones sean utilizadas para silenciar esas voces”.
La organización anunció que “seguirá atenta al desarrollo del procedimiento” que lleva a cabo el instituto”.
Tanto la AIR como la SIP recordaron que una resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), de finales de agosto pasado, “ordenó al INE eliminar reglas para monitorear discursos indirectos de descalificación contra candidatos en medios durante las elecciones de 2027, al considerar que carecían de objetividad y podrían generar un ‘efecto silenciador e inhibidor en el periodismo libre’. El Tribunal advirtió además que estas reglas afectarían el derecho de la ciudadanía a recibir información plural y diversa”.
Apéndice
La posibilidad de que el INE aplique mecanismos de censura a los medios de comunicación profesionales —canales de televisión, estaciones de radio, plataformas digitales— es un motivo de preocupación constante para los periodistas y las empresas, sobre todo ahora que comenzó el Proceso Electoral.
Entre las señales que provocan inquietud está el hecho de que desde el Ejecutivo federal se le solicitó al INE que “defina las limitantes en términos de la propaganda en plataformas digitales”.
Con respecto de la aplicación de mecanismos de censura en las referidas plataformas, hasta el cierre de esta edición, el INE no se había pronunciado sobre las quejas que ha recibido e investiga.
Bien se sabe que algunas denuncias que atiende el instituto fueron presentadas por aspirantes a cargos de elección popular que se quejan de campañas negativas en su contra y, entre ellas, destaca la presentada por Morena contra La Casa de los Mañosos.
Al monitoreo que realiza el INE en televisión y radio —a partir de la Reforma Electoral de 2007 y el establecimiento de la sobrerregulación de medios electrónicos—, se sumó la fiscalización de gastos que partidos o particulares realizan en las redes sociales, y ahora vendría la supervisión de publicaciones en YouTube, Facebook y X, para una eventual censura y lo haría, incluso, fuera del periodo electoral.
Los partidos de oposición, periodistas y organizaciones ciudadanas expresan su preocupación por la posibilidad de que la Unidad Técnica de lo Contencioso Electoral ordene retirar cualquier contenido de redes sociales y plataformas que considere calumnioso o difamatorio.
Durante una reciente sesión del Consejo General del INE, el representante del PRI, Emilio Suárez, lanzó un llamado a las autoridades electorales para evitar que se inicien “procedimientos” que terminen convirtiéndose en una vía para censurar expresiones de crítica política.
“Por más que le duela a Morena, la sátira política en este país debe continuar. Que La Casa de los Mañosos no sea censurada por las instituciones electorales”, agregó el priista.
Censurar el humor y la sátira en plataformas digitales representa un ataque a estos espacios donde los ciudadanos comunes se informan, emiten opiniones y comparten contenidos periodísticos, amparados en la libertad de expresión y el derecho a la información.
En ellas, los periodistas tienen canales de comunicación e interacción con sus seguidores, pues además de compartirles sus trabajos —artículos, reportajes y entrevistas— los comentan y hasta reciben críticas, algunas moderadas y otras no tanto; pero al final todo ello forma parte de un libre ejercicio de la libertad de expresión, esencial en un país que se dice democrático.
Las plataformas hasta ahora se encontraban al margen de la regulación y las sanciones, situación diferente a los medios electrónicos donde se impone la censura de contenidos políticos y la expropiación de tiempos para la transmisión de los spots de los partidos.
Al referirse al tema, Manuel Añorve, senador del PRI, afirmó que el INE se ha convertido en un “apéndice del gobierno” y acusó al organismo de “recibir instrucciones de Morena y ahí viene la censura. El INE, con ese afán de censura, trabaja todos los días para blindar al gobierno y terminar con la libertad de expresión”.

