Cdmx, 13 de abril de 2026.- Después de 50 años de ausencia, el aullido del lobo mexicano vuelve a escucharse en la Sierra Madre Occidental. Una familia de esta especie fue liberada en los bosques de Durango, en un hecho que representa un nuevo avance en la recuperación de uno de los mamíferos más emblemáticos y amenazados del país.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) informó que la liberación se realizó el pasado 10 de abril en un nuevo sitio de reintroducción de vida silvestre, como parte del Programa Binacional de Conservación México–Estados Unidos.
La manada está conformada por el macho Jhon, la hembra Miranda y sus dos crías de ocho meses, Elías y Chuy, quienes llegaron el 25 de marzo a la comunidad forestal El Tarahumar y Bajíos del Tarahumar, en el municipio de Santa Catarina de Tepehuanes.
Antes de recuperar la vida en libertad, los ejemplares permanecieron varias semanas en un recinto de prerreintroducción, donde especialistas dieron seguimiento a su proceso de adaptación al entorno natural.
Durante este periodo se evaluó su comportamiento, la convivencia como grupo familiar y la respuesta de los animales a las condiciones del hábitat, con el objetivo de asegurar que la transición a la vida silvestre se realizara en las mejores condiciones.
La liberación fue posible tras el respaldo unánime de la asamblea comunitaria, que autorizó el establecimiento del proyecto en su territorio.
Esta nueva familia se suma a otros lobos mexicanos que fueron trasladados al mismo sitio el pasado 13 de marzo y que continúan bajo monitoreo especializado.
Con este paso, Durango se consolida como el segundo estado del país donde la especie ha sido reintroducida en vida silvestre, en un proceso histórico que busca restablecer sus poblaciones y devolver al lobo mexicano a uno de sus hábitats naturales.
Su presencia en los bosques templados de la Sierra Madre Occidental es clave para el equilibrio ecológico, ya que contribuye al control de poblaciones de herbívoros y fortalece procesos de restauración del ecosistema.
La recuperación del lobo mexicano en Durango es resultado del trabajo conjunto entre instituciones académicas, autoridades ambientales de México y organismos de Estados Unidos, dentro del acuerdo binacional para la conservación de la especie.

