El 10 de septiembre inició de manera formal la organización del Proceso Electoral Federal (PEF) 2026-2027 por parte del Instituto Nacional Electoral (INE), en tanto que los organismos locales también comenzaron sus respectivos procesos, con algunos días de diferencia.
Todos ellos iniciaron marcados por las denuncias que los partidos políticos presentaron, unos contra otros, por una serie de irregularidades, fundamentalmente por lo que consideraron actos anticipados de campaña.
Con eufemismos como “defensores”, “coordinadores”, “delegados” o “representantes”, los partidos comenzaron desde hace unas semanas la promoción subrepticia de quienes en el futuro serán sus candidatos a las 17 gubernaturas que estarán en juego.
Al mismo tiempo, las dirigencias partidistas nacionales y estatales emprendieron una serie de reuniones para anunciar alianzas electorales o, por el contrario, adelantar que no continuarán con sus antiguos aliados.
Un tema que llama particularmente la atención en la apertura del calendario electoral es la serie de cuestionamientos en torno a la actuación del INE, comenzando por la renuncia —“por motivos de salud”—, de Claudia Arlett Espino, secretaria ejecutiva. Es necesario destacar que se trata de un cargo esencial en el funcionamiento del instituto.
Otra de las inquietudes que sobresalen al respecto son las acusaciones que algunos consejeros formularon en contra de sus pares, a quienes les reprocharon su falta de actuación, ante evidentes faltas a la normatividad, cometidas por actores políticos.
Y desde diferentes frentes —el Poder Ejecutivo y algunos integrantes del Poder Legislativo—, se repite la añeja crítica hacia la petición de recursos por parte del órgano electoral, que solicitó más de 40 mil millones de pesos, entre gastos de operación, organización de los comicios y recursos para los partidos políticos.
Presupuesto
El Anteproyecto de Presupuesto 2027 solicitado por el INE plantea 42 mil 274 millones de pesos, cifra por encima de los 32 mil 767 millones que autorizaron los diputados para la elección presidencial de 2024 y los 24 mil 215 millones de 2018.
“La Cámara de Diputados no avalará el monto de 42 mil 274 millones de pesos solicitado por el INE para el próximo año y definirá reducciones en rubros que no afecten su funcionamiento”, anticipó Ricardo Monreal, coordinador de los legisladores de Morena en la Cámara de Diputados. También desde el Poder Ejecutivo se calificó como excesivo y exagerado el proyecto de presupuesto solicitado.
Aún no se sabe cuál será el presupuesto que los diputados asignen al organismo, pero lo que sí está garantizado es el dinero que se entregará a los partidos, conforme a lo establecido en la Constitución, esto es, 10 mil 842 millones de pesos para las ocho fuerzas políticas. Morena recibirá más de tres mil 600 millones de pesos, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), mil 202 millones de pesos, y el Partido del Trabajo (PT), 967.1 millones de pesos.
Los partidos debutantes, Somos y Partido Paz, contarán con 246.6 millones y 157.5 millones de pesos respectivamente, luego de obtener su registro este año. En cuanto a la oposición, el Partido Acción Nacional (PAN) contará con mil 844 millones de pesos, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) tendrá mil 403 millones de pesos y Movimiento Ciudadano (MC) obtendrá mil 385 millones de pesos.
Conflictos
Responsable de operar, fundamentalmente, el esquema jurídico de las sesiones del Consejo General del INE, Espino renunció un día antes del inicio del proceso electoral, como titular de la Secretaría Ejecutiva.
Con todo ello, el árbitro arrancó la tarea sin un titular oficial y postuló a un eventual que, de acuerdo con partidos de oposición y expertos en la materia, no cuenta con el debido conocimiento de una de las áreas de mando más importantes del organismo.
Las crónicas de la prensa en la fuente electoral dan cuenta de la forma tan peculiar y poco institucional en que se manejó la salida de Espino.
Diversos periodistas narraron que estaban sentados a la mesa los once consejeros y Espino, cuando una de las consejeras participantes interrumpió para preguntar si lo que aparecía en medios de comunicación era cierto. La presidenta del INE, Guadalupe Taddei, tuvo que aceptar que Espino ya había renunciado.
Tres horas después, Taddei colocó en la Secretaría Ejecutiva, como encargado de despacho, a Roberto Carlos Félix López.
Durante la instalación del inicio del proceso electoral, diversos consejeros como Arturo Castillo y Carla Humphrey manifestaron su preocupación por el “escenario indeseable” en que ocurrió el banderazo de salida de la organización de la elección del próximo año.
Ese mismo día, tuvieron que tomar protesta a regañadientes a Félix López como encargado de la Secretaría Ejecutiva.
El consejero Castillo dijo que el 6 de junio de 2027 poco más de 101 millones de mexicanos podrán expresar su voto y su voluntad sobre el destino de México. “Sin embargo, el Proceso Electoral también es motivo de gran preocupación. El contexto en el que comienza constituye, desde mi perspectiva, el escenario perfecto para una elección cuestionada”, dijo.
Y agregó: “Un factor es que la mayoría de los partidos políticos han mostrado que no están dispuestos a sujetarse a las leyes que ellos mismos diseñaron y han preferido, en cambio, transferir al árbitro la responsabilidad de su propio incumplimiento. Han adelantado sus actividades electorales pese a la regulación que se autoimpusieron desde 2007, al grado de que algunos de sus aspirantes a candidatos incluso presumen que llevan 75 días en campaña antes de haber iniciado el proceso electoral”.
Por su parte, Humphrey aclaró que no solo el instituto debe vigilar los comicios y determinó que el gobierno federal debe poner de su parte. “No podemos ignorar el contexto complejo en el que se inscriben estos comicios. La paz pública y el libre ejercicio de los derechos políticos exigen una postura inflexible por parte del Estado mexicano”, expresó.
La consejera advirtió que no se aceptarán injerencias gubernamentales. “La articulación con las instancias de seguridad del Estado será estrecha e institucional, orientada a proteger a quienes postulan, pero sobre todo a los ciudadanos que acudirán a las casillas a emitir su voto en absoluta libertad”.
Aspirantes
Del lado de los participantes, las pugnas entre los líderes de los partidos políticos, sus alianzas y los propios aspirantes a cargos de representación popular, son una polémica constante.
Hasta el cierre de esta edición, Morena eligió a diez Coordinadores Estatales de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, con miras a las elecciones de 2027.
El plan inicial contempla designar un total de 17 coordinadores, uno por cada gubernatura en disputa.
La lista de coordinadores estatales, hasta el momento, figura de esta manera: en Aguascalientes, Nora Ruvalcaba; Baja California, Julieta Ramírez; Campeche, Pablo Gutiérrez; Colima, Rosa María Bayardo; Guerrero, Beatriz Mojica; Michoacán, Carlos Torres; Querétaro, Santiago Nieto; Quintana Roo, Eugenio Segura; Sinaloa, Imelda Castro; y Zacatecas, Verónica Díaz.
Los reclamos internos no se hicieron esperar. La alcaldesa con licencia de Acapulco, Abelina López, rechazó la designación de Beatriz Mojica, como coordinadora en Guerrero. López aseguró de manera tajante que “quien festeje, me parece que está festejando la crónica de una muerte anunciada” para el partido en Guerrero.
En tanto, el diputado federal, José Narro, cuestionó la validez de la encuesta interna en la que se designó a Verónica Díaz, en Zacatecas; calificó el proceso de irregular y señaló que existieron inconsistencias metodológicas graves.
En general los precandidatos del PT —aliados de Morena— desataron protestas y amagos de ruptura tras la designación de diversas coordinaciones. Los reclamos se concentran en la opacidad de las encuestas internas, un patrón de descontento que ha sacudido fuertemente a estados como Zacatecas, Guerrero, Quintana Roo y Campeche.
El proceso continuará durante las próximas semanas, mientras Morena y PT definen si competirán juntos o, como ya adelantaron los petistas, competirán con candidato propio en Nuevo León, Chihuahua, Baja California Sur y Sonora.
A esto se suma que MC presentó una denuncia formal ante el INE contra Morena, por un presunto fraude a la ley debido a la designación adelantada de coordinadores estatales; acusó al partido oficialista de usar esta figura para posicionar a sus candidatos antes de los tiempos legales.
En el PRI, por su parte, se confirmaron perfiles en Chihuahua con Antonio Meléndez; en Guerrero, con Manuel Añorve; Nuevo León, con Adrián de la Garza; Manuel Cota en Nayarit; y Mario Zamora en Sinaloa.
Por su parte, el PAN fue criticado severamente por el Poder Ejecutivo, concretamente a su dirigente y legisladores, por viajar a Europa al inicio del proceso electoral señalando que buscan apoyo en el extranjero.
El partido opositor defendió su estancia en Europa, argumentando que buscan visibilizar la situación de inseguridad de México ante organismos internacionales y sumar fuerzas en defensa de la democracia de cara a los comicios de 2027.
Usando el mismo lenguaje proselitista, los blanquiazules solo dieron a conocer a Alfonso Poncho Martínez como coordinador estatal en Defensa de la Patria, Familia y Libertad en Michoacán; destaparon a Marco Bonilla para Chihuahua; a Francisco Pancho Pelayo como coordinador en Baja California Sur y a Miriam Ramírez, como coordinadora por Tlaxcala.
Así el proceso electoral 2026-2027 comienza envuelto en un escenario muy cuestionado donde el electorado solo es espectador de una serie de irregularidades, desconfianzas, señalamientos y gastos excesivos, generados por el propio INE, los partidos políticos y los aspirantes a cargos populares con miras a la elección del próximo año.

