Conversé con Laura Perla Córdova, presidenta del Tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura del Estado de Nuevo León, en un momento donde la justicia en México comienza a definirse no solo por sus resoluciones sino también por su capacidad de ser cercana, accesible y apoyada en la tecnología.
Su propia voz da dimensión del avance que hoy viven las mujeres en el Poder Judicial: “Soy la tercera presidenta del Tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura del estado en 201 años; eso quiere decir que en la lucha hemos avanzado, que hemos caminado por recuperar nuestros derechos”.
Su trayectoria apoya esa afirmación. “Cuento con 33 años en el servicio público. Mi mayor parte estuve 24 años en la extinta Procuraduría hoy Fiscalía del Estado de Nuevo León. Fui agente del Ministerio Público en delitos sexuales y violencia familiar. Ahí descubrí que se violentan los derechos de la mujer un día sí y el otro también”, relata.
Una experiencia que marcó su ruta profesional y su enfoque dentro del sistema de justicia.
Esa lucha constante también ha sido reconocida. “Soy honrada con ser la mujer que inspira 2024 por el municipio de Monterrey, por la lucha para erradicar la violencia contra las mujeres”, señala Córdova, cuya carrera sigue dedicada a visibilizar y atender una de las problemáticas más persistentes del país.
Desde esa experiencia, la perspectiva de género se vuelve eje de su visión. “La justicia con perspectiva de género indudablemente es un método que tenemos en la procuración de la administración de justicia para poder quitarnos los sesgos, quitarnos aquellos estereotipos. Entonces, la justicia se ha modernizado”.
Y añade: “El lema de Nuevo León es que la justicia llegue a tiempo, que las mujeres, y en general la población, tengan un acceso a la justicia digno”.
Práctica
Pero uno de los cambios más relevantes está en la forma en que se imparte justicia. “Las audiencias son virtuales. Esto quiere decir que la víctima puede estar en cualquier parte del estado y solamente con un click se conecta”, explica.
Hoy el tribunal virtual de Nuevo León cuenta con alrededor de 150 mil usuarios, marcando un paso firme hacia un modelo más ágil y accesible.
La apuesta es clara hacia el futuro. “Nuestra idea es fortalecerlo con Inteligencia Artificial y con las nuevas tecnologías”, afirma.
A esto se suma una estrategia institucional definida: “Realizamos por primera vez un plan estratégico judicial para que nos dé rumbo”.
El acceso a la justicia también implica acercarla físicamente. “Tenemos la intención de fortalecer el acceso a la justicia estableciendo módulos judiciales para que no tengan que recurrir al centro de Monterrey”, explica. Y puntualiza: “Estos módulos judiciales permiten descentralizar el Poder Judicial y que estén en cada rinconcito”.
Además, resalta la fuerza colectiva dentro del sistema judicial. “Hoy somos 13, 14 mujeres presidentas de tribunales. Tenemos objetivos en común”, afirma, evidenciando una red que ahora impulsa cambios desde dentro de las instituciones.
Al final, su mensaje es claro: “Las mujeres pueden y tienen la posibilidad de que las acojamos en los tribunales como se merecen”. Una visión donde la justicia no solo se transforma en discurso, sino en práctica: más cercana, más sensible y cada vez más impulsada por la tecnología.

