Fráncfort, Alemania, 11 de junio. El Banco Central Europeo (BCE) se convirtió en el primero en subir las tasas de interés en respuesta a la guerra con Irán, mientras responsables de política monetaria de todo el mundo lidian con cómo enfrentar la inflación alimentada por el fuerte aumento de los precios del petróleo.
El consejo de gobierno del BCE elevó su tasa de referencia al 2.25% desde el 2%, nivel en el que se había mantenido durante un año. La medida se produce antes de las reuniones de fijación de tasas previstas para la próxima semana en la Reserva Federal, el Banco de Japón y el Banco de Inglaterra.
Los precios del petróleo han subido con fuerza debido a que Irán ha estrangulado el flujo de crudo a través del estrecho de Ormuz, el paso marítimo por el que transita una quinta parte del petróleo y los productos combustibles del mundo en tiempos normales. Subir las tasas busca moderar la inflación de precios al consumidor impulsada por el mayor costo de productos derivados del crudo, como la gasolina, el diésel, el gas para cocinar y el combustible para calefacción.
El referente internacional Brent se negociaba este jueves en torno a 93 dólares por barril, frente a unos 73 dólares en la víspera de la guerra. Eso ha contribuido a empujar la inflación al 3.2% en mayo en los 21 países que usan el euro, por encima del objetivo del 2% del BCE.
Pero los responsables del BCE también deben considerar el impacto de unos costos de endeudamiento más altos en una economía que muestra un crecimiento apenas mediocre. Eso ha llevado a analistas a pensar que el aumento del jueves será único y orientado principalmente a enviar una señal a los mercados financieros de que el banco está decidido a no quedarse atrás si la inflación se dispara.
Las decisiones futuras del banco dependen en gran medida de cuánto tiempo se mantengan elevados los precios de la energía y hasta dónde suban, afirmó la presidenta del BCE, Christine Lagarde, en una conferencia de prensa posterior a la decisión. Indicó que el banco estaba "bien posicionado para navegar la incertidumbre causada por la guerra" y que "vigilará de cerca la situación y seguirá un enfoque dependiente de los datos y reunión por reunión". Añadió que el banco "no se está comprometiendo de antemano con una trayectoria específica de tasas".
Señaló que los precios del petróleo previsiblemente "elevarán aún más la inflación durante el verano" y la inflación podría mantenerse "muy por encima del objetivo" hasta la primera mitad del próximo año. El estrecho de Ormuz ha estado cerrado a la mayor parte del tráfico marítimo desde hace 103 días.
Los bancos centrales de Australia y Filipinas han subido las tasas desde el inicio de la guerra, y ahora la atención se centra en decisiones en economías más grandes. Por su parte, la Reserva Federal de Estados Unidos está prevista a mantener sin cambios su tasa de interés clave cuando se reúna la próxima semana con su nuevo director Kevin Warsh, nombrado a principios de este año por el presidente Donald Trump.

