Bogotá, Colombia, 7 de julio. El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, suspendió el proceso de transición de gobierno que llevaba a cabo con la administración del mandatario saliente Gustavo Petro, quien la víspera desconoció su victoria en las urnas señalando un presunto fraude.
El conservador De la Espriella señaló en un video en sus redes sociales que al desconocer su victoria, Petro y el excandidato oficialista Iván Cepeda iniciaron un plan para "quedarse a como diera lugar en el poder y lo quieren hacer a través de un golpe de Estado", del que no dio pruebas.
"Le pido como presidente electo a las Fuerzas Armadas de Colombia que cumplan con su juramento: proteger la Constitución y la democracia y no obedecer ninguna orden que Petro esté dando en sentido contrario", aseguró De la Espriella, quien pidió a la comunidad internacional vigilar el traspaso de gobierno y a sus votantes "resistencia" hasta el 7 de agosto, cuando tomará posesión del cargo.
Horas antes Petro había publicado en X que aunque algunos le piden "permanecer en el poder sabiendo que los que vienen no ganaron las elecciones", no lo hará porque el "mandato popular que se me otorgó tiene un final y soy un demócrata".
La transición de gobierno o empalme, como se conoce en Colombia, suele ser un trámite formal para recibir a la nueva administración. Sin embargo, el proceso entre Petro y De la Espriella, opuestos políticamente, ha estado rodeado de cuestionamientos mutuos.
El ministro de Hacienda y coordinador del empalme del gobierno de Petro, Germán Ávila, ordenó a su equipo suspender el proceso como una medida recíproca. Durante una declaración televisada reprochó las declaraciones de Carlos Alfonso Lucio, parte del equipo de De la Espriella, quien dijo en entrevista a un medio local que el nuevo gobierno llevaría ante la justicia los hallazgos del proceso de transición "anti-corrupción".
"El empalme no es una investigación penal, no es un juicio", aseguró Ávila, quien anunció una denuncia penal contra Lucio. "No tenemos absolutamente nada que ocultar".
De la Espriella aseguró que está dispuesto a "enfrentar, a derrotar y a castigar" a Petro, por lo que lo hará "pagar en el marco de la ley todos sus delitos".
La víspera Petro fue explícito en no reconocer la legitimidad de De la Espriella al asegurar que "no ganó las elecciones" en el reñido balotaje del 21 de junio contra el progresista Iván Cepeda, su aliado político, pese a que el Consejo Nacional Electoral declaró ganador a De la Espriella.
El procurador general Gregorio Eljach ha dicho a la prensa que los cuestionamientos del mandatario sobre los resultados de la elección no tienen incidencia jurídica, por lo que De la Espriella tomará posesión del cargo el 7 de agosto.
Petro insistió en X en que se gestó un presunto fraude electoral porque los software usados en el escrutinio "utilizaron algoritmos que variaron la votación sustancialmente a favor de Abelardo".
El día del balotaje Petro aseguró que reconocería los resultados del escrutinio, el cual realizan jueces y luego avala la autoridad electoral. Sin embargo, no lo hizo expresamente y lo que siguieron fueron declaraciones sujetas a interpretación, como un comunicado en el que dijo que haría la "transición democrática del gobierno" y acataría "las decisiones de los jueces".
Una misión de observadores de la Unión Europea subrayó tras el balotaje la transparencia y eficiencia del proceso de recuento de votos. El Centro Carter indicó que el sistema de gestión de resultados fue "confiable, transparente y plenamente trazable".

