CDMX. 11 de junio de 2026. A unas horas de la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026, México vive un escenario peculiar. Mientras millones de personas esperan el inicio de la máxima fiesta del futbol, distintos sectores sociales mantienen protestas y movilizaciones para exigir respuestas a problemáticas como las pensiones, las desapariciones o las condiciones laborales.
Al mismo tiempo, una parte de la afición ha expresado desencanto ante los altos costos de los boletos, las afectaciones derivadas de las obras en las ciudades sede y las dificultades para acceder a los partidos. En medio de este contexto surge una pregunta: ¿un gol de la Selección Mexicana podría cambiar el ánimo colectivo y devolver el entusiasmo mundialista?
Especialistas de la Universidad Iberoamericana consideran que el futbol posee una capacidad única para generar emociones compartidas y fortalecer el sentido de pertenencia, aunque advierten que la euforia deportiva no elimina las problemáticas estructurales que enfrenta el país.
El futbol puede unir, pero no resolver los problemas de fondo
El jefe del área de Psicología del Deporte de la Dirección de Deportes de la IBERO, Alejandro Cruz Darío Flores, coincidió en que el futbol tiene una capacidad singular para influir en el estado de ánimo colectivo, especialmente en un país donde este deporte forma parte de la identidad cultural de millones de personas.
Aunque reconoció que las protestas, los bloqueos y los problemas de movilidad han generado malestar entre la población, consideró que un resultado favorable de la Selección Mexicana podría provocar una sensación temporal de optimismo y alivio.
"Todos están relacionados de forma directa o indirecta con el futbol en este momento", señaló.
Explicó que el entusiasmo mundialista no elimina las problemáticas existentes, pero sí puede funcionar como un factor que amortigüe momentáneamente la tensión social y fortalezca sentimientos de identidad y pertenencia colectiva.
Añadió que, pese a los altos costos de los boletos, las restricciones comerciales para la transmisión de los partidos y otras críticas relacionadas con la organización del torneo, existe un fuerte deseo de participar en la experiencia mundialista, reflejado en reuniones familiares, eventos comunitarios y diversas expresiones de apoyo a la Selección Mexicana.
El especialista consideró que una buena actuación del equipo nacional podría fortalecer la cohesión social y mantener el entusiasmo durante varias semanas. En contraste, una eliminación temprana tendría el potencial de reforzar las críticas y el descontento ya existente.
"Cuando termine la fiesta del Mundial volveremos a la realidad de los conflictos y demandas sociales que siguen presentes. El bienestar generado por el futbol suele ser temporal y no sustituye la necesidad de atender las problemáticas de fondo", concluyó.
El cerebro está programado para conectar con el éxito: la visión desde la neuropsicología del deporte
Si bien las inconformidades sociales continúan presentes, el Dr. Alejandro Tapia de Jesús, académico del Departamento de Salud de la IBERO y especialista en neuropsicología del deporte, explicó que una victoria de México podría modificar temporalmente el estado de ánimo de millones de personas.
Señaló que las molestias relacionadas con la organización del

